Vida y obra de Rafael Tegeo (1798-1856)

Autorretrato (c. 1840)

El pintor caravaqueño Rafael Facundo Tegeo Díaz fue una destacada figura del panorama cultural de la primera mitad del siglo XIX, no sólo en la Región de Murcia, sino en el conjunto nacional. Con una obra que avanza desde el neoclasicismo al romanticismo, la calidad de sus trabajos le sirvió para ser nombrado director de la Academia de San Fernando y pintor honorario de cámara en la Corte de Isabel II.

Infancia y primeros pasos como artista

Rafael Tegeo nació en Caravaca de la Cruz en 1798, en la calle que hoy lleva su nombre. Hijo de una humilde familia de artesanos, su infancia no tuvo que ser nada fácil debido a las numerosas epidemias de los primeros años del siglo XIX y a los avatares de la Guerra de Independencia contra los franceses.

Dadas las tendencias que desde niño mostraba hacia la pintura, sus padres le enviaron con quince años a Murcia, a estudiar en la academia de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, bajo la protección del marqués de San Mamés y teniendo allí como mentor al escultor Santiago Baglietto.

Después, completaría su formación artística en Madrid en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde fue discípulo preferido del pintor clasicista José Aparicio, cuyo estilo fue seguido en un principio por el propio Tegeo. También se formaría con Fernando Brambilla, un pintor de vistas italiano afincado en España.

La Curación de Tobías (1824-1827)

Influencia italiana

Entre finales de 1822 y principios de 1823 marchó a Roma, sufriendo un naufragio en el Golfo de León del que pudo salvarse a costa de entregar toda su fortuna a unos marineros, llegando a la capital italiana con un frágil estado de salud y sin dinero.

La huella de este aprendizaje quedó patente en sus pinturas mitológicas y bíblicas: Magdalena en el desierto y La Curación de Tobías, de la que hablamos anteriormente en este mismo blog.

El reconocimiento de su obra

Regresó a Madrid en 1827, alcanzando un año después el grado de Académico de Mérito de la Academia de San Fernando con la presentación de la obra Lucha de Hércules y Anteo.

Lucha de Hércules y Anteo (1828)

En 1839 fue nombrado teniente director de pintura de la Academia de San Fernando. En 1841, a causa del pronunciamiento moderado en contra de Espartero, regresó a Caravaca de la Cruz y un año después sería nombrado director honorario de la Academia, pintando entonces en Cehegín el retrato de Magdalena Cuenca y Rubio.

En 1846 se le aceptó la renuncia al cargo que tenía en la Academia de San Fernando, muriendo en Madrid diez años más tarde, coincidiendo con la primera Exposición Nacional de las Artes en 1856.

Entre la mitología y el retrato

Rafael Tegeo se mostró muy interesado por temas del mundo antiguo, hasta el punto que en su producción se encuentran algunos claros ejemplos del Neoclasicismo.

Los cuadros enviados a las exposiciones de la Academia de San Fernando tratan generalmente de asuntos mitológicos. Sin embargo, en las exposiciones académicas también presentó temas religiosos y en 1839 concurrió incluso con un argumento típicamente romántico.

Pero lo que hizo que Rafael Tegeo adquiriese fama y reconocimiento fue su faceta de pintor de retratos. Pese a esta circunstancia, Rafael mostró un desigual interés por estas obras. En sus mejores obras se intuye tempranamente un cierto romanticismo.

Placa de la calle en recuerdo de Rafael Tegeo

Según algunos estudiosos de su trabajo, la frialdad de los colores empleados en sus óleos ha sido crítica frecuente en la obra de Rafael Tegeo. Sin embargo, estos mismos colores prestan elegancia y dan clima a estos retratos. En la pintura narrativa este colorido es el convencional, de tintes un tanto arbitrarios y locales.

La abundante serie de retratos que realizó Tegeo forma una galería de personajes que van desde los propios reyes, Isabel II (1853) y Francisco de Asís (1846), que le nombraron pintor honorario de cámara; a la aristocracia de la Corte, Duques de San Fernando (1832); figuras políticas; y la burguesía adinerada, El arquitecto Ayogui (1838).

Representa a los personajes de sus cuadros en actitudes dignas, con expresión contenida y mirada frontal, con carácter melancólico y profundidad psicológica, acentuado todo ello por fondos diluidos y el tratamiento de la indumentaria. Algunas de sus mejores creaciones serían Retrato de caballero y Dª Magdalena de Cuenca y Rubio.

 

 

 

 

FUENTES

CHACÓN JIMÉNEZ, F. (dir.), Historia de la Región Murcia, Ed. Mediterráneo, Murcia, vol. VIII, 1980, p. 385

museodelprado.es

regmurcia.com

Las torres vigía de La Represa y Jorquera

Torre Jorquera

No todas son iguales ni responden a una misma función o periodo histórico. Sin embargo,  nos referimos a todos estos elementos arquitectónicos que encontramos por el campo y la huerta de Caravaca de la Cruz con el nombre de Torres, debido a su enorme parecido formal. No obstante, atendiendo a diferentes criterios de carácter militar, económico o social, podemos diferenciar entre torres vigías, torres refugio y torres-residencia señoriales.

Las torres vigías, de las que trataremos en esta ocasión, cumplían una función exclusiva de reconocimiento y control del territorio. Por esa razón es normal que las encontremos cerca de las vías de comunicación con Lorca y el reino de Granada, lugares desde los cuales se producían incursiones musulmanas en nuestras tierras.

En la villa de Caravaca, se hacía necesario colocar observadores en lugares privilegiados para prevenirnos con la suficiente antelación acerca de la presencia del enemigo. Esto era debido a que la concentración de la población al amparo de la fortaleza impedía que se pudiese conocer la situación a poco más de unas decenas de kilómetros del castillo.

Las torres gemelas dedicadas a la vigilancia de Caravaca durante el período cristiano (últimos años del siglo XIV) fueron la Torre de la Represa (o de Los Alcores) y la Torre de Jorquera, ubicadas en los márgenes de los ríos Argos y Quípar. Funcionaban como guarda de la frontera, teniendo la función de informar, bien verbalmente o a través de señales visuales, a las villas o a otras torres vigías sobre la inminente llegada de los cabalgadores musulmanes durante una época en que bien expiraban o se transgredían  las treguas concertadas con los granadinos.

Torre de la Represa o Los Alcores

Estas dos torres presentan planta troncocónica invertida, diámetro de base de 6,5 metros y altura en torno a los 8 metros. Constan de un primer cuerpo macizo y un vano con dintel arqueado a unos 3,5 metros de altura, lo cual muestra que el acceso debía de hacerse mediante una escala móvil que los guardias retiraban una vez que se encontraban en el interior de la misma.

Como anécdota, hace unos años se retiró un escudo heráldico de la Torre de Jorquera, que representaría a Don Lorenzo Suárez de Figueroa, maestre de Santiago entre 1383 y 1409. Los Figueroa fueron una familia de origen gallego extendida por toda Castilla y muy ligada a la Orden de Santiago. Este emblema se encuentra también en una de las torres que flanquea el acceso al castillo de Caravaca y en la caja de plata sobredorada que guarda nuestra Santa y Vera Cruz.

 

 

 

 

 

Fuentes:

Pozo Martínez, Indalecio: Las torres medievales del Campo de Caravaca (Murcia). In: Mélanges de la Casa de Velázquez, tome 32-1, 1996. Antiquité – Moyen-Age. pp. 263-285.

regmurcia.com

¡Manos a la masa! Cordiales navideños

Los cordiales listos para comer

Los cordiales son un magnífico postre navideño, típico de las tierras levantinas. Su ingrediente fundamental son las almendras y el cabello de ángel. La llegada de este postre a las casas murcianas es síntoma de que la navidad se acerca.

Como con otros tantos dulces tradicionales de nuestro entorno, los cordiales nacieron en el interior de los conventos de nuestra tierra, pero su popularidad se ha ido extendiendo a todos los hogares del territorio nacional.

Los ingredientes que utilizaremos son los siguientes:

250 gramos de almendra molida
2 huevos
200 gramos de azúcar
200 gramos de cabello de ángel
Obleas circulares
Ralladura de un limón

Elaboración tradicional de los cordiales

Modo de elaboración

Paso 1: Elaborar el mazapán

Las almendras se pelan y se limpian en agua caliente, para hacerlo más fácilmente. Luego se pican y se secan. Se ralla el limón.

En un bol batimos bien los huevos, y vamos agregando la almendra picada, el azúcar y la raspadura de limón hasta formar una masa homogénea.

Paso 2: Formar los cordiales

Se coloca una lámina de oblea sobre la bandeja de hornear.

Se cogen porciones pequeñas de la masa y se aplastan sobre la oblea. Con un dedo se hace un pequeño agujero y en el centro se sitúa una porción de cabello de ángel. Luego se cierra con otra capa de la masa, quedando el pastel en forma de cono.

Paso 3: Hornear

Se precalienta el horno unos diez minutos. Se introducen las bandejas con los pastelitos. Se dejan hornear una media hora a temperatura de 180º.

Se retiran, se les añade un poquito de azúcar glas y se dejan enfriar.

Sugerencia de presentación

Éste es un postre que se puede consumir durante la sobremesa, normalmente acompañando a un buen café. Al ser un postre navideño, se suele servir junto a mazapanes, alfajores, peladillas o polvorones.

¡Ñam!

Les recomendamos consumirlos en los cinco días posteriores a su realización, ya que su contenido húmedo puede reblandecer el dulce y estropearlo, haciendo que pierdan su característico dulzor.

Y hasta aquí nuestro blog de hoy. Si se atreven con nuestra receta, no duden en mandarnos una foto a nuestras redes sociales.


Fuentes:

regmurcia.com

asopaipas.com

El origen del belén

Detalle del nacimiento del belén de Salzillo

Los actuales artesanos del belén son herederos de una tradición cultural fortalecida en España durante el siglo XVIII por el escultor Francisco Salzillo. Sin embargo, hay que remontarse varios siglos antes para localizar el origen de esta costumbre y eso es precisamente lo que haremos en la presente entrada de nuestro Blog.

Los primeros pasos del belén nos llevan al siglo XIII, cuando San Francisco de Asís organiza el primer nacimiento viviente del que se tiene constancia.

Cuenta la historia que San Francisco, recién llegado a Roma, y coincidiendo las fechas con la Navidad  de 1.223, instaló en una pequeña gruta de Greccio un pesebre con un poco de paja y las imágenes de San José, la Virgen y el Niño acompañadas por un buey y un asno vivos. Según sus palabras, deseaba ver, al menos una vez con sus ojos, el Nacimiento del Divino Niño. Allí se celebró la Misa de Nochebuena, a la que acudieron los frailes y algunos vecinos del lugar.

Tras esta misa, todas las iglesias de la Orden adquirieron la costumbre de instalar un Nacimiento durante los días de Navidad; costumbre que, poco a poco, fueron adoptando el resto de Órdenes religiosas, imprimiéndole cada una su estilo y ligeras variaciones. Así, el belén se difundió a todas las ciudades y países que las órdenes visitaban ejerciendo su apostolado.

Sin embargo, no es hasta la Edad Moderna cuando los artistas utilizan el Nacimiento de Jesús como fuente de inspiración de su obra, empleándose como manifestación artística y no meramente religiosa. En el Renacimiento ya se apunta esta posibilidad, pero es en la segunda mitad del siglo XVII y, sobre todo, el siglo XVIII, cuando el arte belenístico alcanza su mayor esplendor, y los mejores artistas del momento lo elevan a cotas insuperables, mientras que los pequeños artesanos lo popularizan al hacerlo asequible a las clases populares.

Durante el XVII el máximo exponente del arte en figuras de belén lo constituyen las napolitanas. Son éstas figuras de vestir en las que sólo se ha trabajado la cabeza, brazos y manos, piernas y pies, estando el cuerpo relleno de fibra vegetal que las hace extremadamente adaptables a cualquier postura. Sus ropas, propias de la moda de  la época, les aportan ese anacronismo tan habitual en los belenes que, sin embargo, no les resta encanto ni verismo.

Belén napolitano

Sería ya el en siglo XVIII cuando el belén deje de ser un artículo de distinción entre la nobleza para popularizarse, hecho que ocurre durante el reinado en España de Carlos III, quien profundizó su admiración por este arte durante su etapa de regente en Nápoles, a fin de divulgar el contenido evangélico. Ya con el Barroco, se implantaría la moda de vestir las figuras con ricas telas.

En esa época es cuando aparece Francisco Salzillo, hijo de un artesano napolitano, quien se convertiría en uno de los mejores escultores españoles. El belén de Salzillo, uno de los más importantes del mundo, se lo encargó Jesualdo Riquelme en 1783 y está compuesto por 556 personajes y 372 animales, además de algunas maquetas de edificios.

 

 

 

 

 

Fuentes:

fratefrancesco.org

regmurcia.com

museosalzillo.es

El Mercado del Peregrino se despide del 2017 con magia

Cartel del Mercado del Peregrino de Caravaca del 17 de diciembre.
Cartel del Mercado del Peregrino de Caravaca del 17 de diciembre.

El Año Jubilar 2017 de Caravaca de la Cruz ya toca su fin, y el Mercado del Peregrino regresa este domingo, día 17 de diciembre, a la Ciudad Santa a partir de las 10 de la mañana en la calle Corredera con una temática basada en la Navidad. Y, como es habitual, el tercer domingo de cada mes  la Concejalía de Turismo, en colaboración con la asociación cultural Art Andante,  organiza en este mercado una serie de actividades infantiles, aparte de gastronomía, magia, artesanía y decoración, entre otras.

La Glorieta de la urbe se llenará de puestos de artesanía, bisutería, decoración, ‘pintacaras’ para los más pequeños, además de dulces y la tradicional degustación de miel en panal. A lo largo de la jornada, se podrá ver en directo cómo trabajan las abejas para producir la miel a través de un panal protegido por una urna de cristal.

Asimismo, el mago David González ofrecerá un espectáculo de magia para niños y adultos, lleno de sorpresas. Este profesional ha actuado en teatro, televisión y eventos privados, incluyendo los empresariales, como en ONO o Coca-Cola. Además, ha recibido importantes galardones por sus números mágicos, como el Primer Premio de Magia de Cerca en el Festival Internacional de Costa Cálida en 1996.

Hay que subrayar que este es el último Mercado del Peregrino del 2017, año de especial relevancia para Caravaca por ser su tercer Año Jubilar a perpetuidad y que concluirá el próximo domingo 7 de enero. Los residentes y los turistas podrán visitar el mercado hasta las 14:30 horas.

Caravaca recibe la Navidad con un concierto en el Teatro Thuillier

Cartel del Concierto de Navidad en Caravaca.
Cartel del Concierto de Navidad en Caravaca.

Clarinetes, flautas, saxofones, trombones, trompetas, fliscornos, platillo, bombo,  caja y timbales son algunos de los instrumentos de las familias de viento-madera, viento-metal y percusión que anunciarán la Navidad en un concierto a cargo de la Agrupación  Musical ‘Caravaca de la Cruz’. El próximo sábado, día 16 de diciembre, esta banda de música, formada por 70 músicos, ofrece el tradicional Concierto de Navidad en el Teatro Thuillier a las 19:30 horas.

La Agrupación Musical 'Caravacaca de la Cruz' actuando en la puerta de la Basílica.
La Agrupación Musical ‘Caravacaca de la Cruz’ actuando en la puerta de la Basílica.

Durante la actuación la formación musical interpretará piezas de temática muy variada, como la obertura Rienzi, del compositor Richard Wagner; Expedition, de Óscar Navarro; la zarzuela Gigantes y cabezudos, compuesta por Fernández Caballero ; Concierto para Clarinete, de Artie Shaw, además de canciones navideñas.

Con este concierto y la inauguración del Belén Municipal, prevista para el viernes 15 de diciembre en la Iglesia de San José, Caravaca inicia sus fiestas navideñas, que estarán repletas de actividades, como el Mercado del Peregrino ,dedicado a la Navidad. Además, en la programación figuran la Ruta de los Villancicos, la visita de Papá Noel  a la Ciudad Santa, el Concierto de Bandas de la Escuela y  el Conservatorio de Música, el Espectáculo Infantil de Navidad Express, los Conciertos de Navidad de Coro Arsis , la Caperucita Roja o la Vaca Pop, entre otros eventos.

La Agrupación Musical ‘Caravaca de la Cruz’ se fundó en 1857 y a lo largo de su trayectoria artística ha actuado en diferentes escenarios regionales, nacionales e internacionales, como en el Teatro Romea y el Auditorio Víctor Villegas de Murcia, en Benidorm, Madrid y también en la ciudad alemana de Oberhausen.

En cuanto a los directores con los que ha contado la banda, hay que destacar a Alfonso García, Raimundo Rodríguez, Jesús Fernández López, Antonio Martínez Nevado, Antonio Candel, el compositor de música festera Ignacio Sánchez Navarro, Francisco García Alcázar y Víctor Manuel Rodrigo García.

La entrada al concierto en el Teatro Thuillier es gratuita hasta completar aforo.

El origen de las ferias medievales

Si bien en nuestra última entrada hablamos sobre los contenidos que trae este año consigo el XIV Mercado Medieval de Caravaca de la Cruz, en esta ocasión vamos a remontarnos atrás en el tiempo para analizar el origen de estas ferias medievales.

Etimológicamente, feria procede del latín feria, es decir, solemnidad, fiesta. También se ha propuesto como antecedente el término forum, que remite igualmente a solemnidad o peregrinación. El concepto de feria unido al significado de la fiesta por la fiesta, de carácter exclusivamente lúdico, es algo muy contemporáneo que no existía en otros tiempos.

El Foro en Roma era la plaza del mercado y el centro de los negocios, allá donde la gente se reunía los días de mercado, de fiesta religiosa, o siempre que ocurriese algún hecho de relevancia social. Por ello, los mercados, entendidos como el lugar físico donde intercambiar bienes, existen desde que el comercio es una actividad humana.

El concepto de feria, así como los elementos que la componen, han evolucionado a lo largo de la historia. Las ferias, con sus tenderetes móviles, sus mercancías variadas y sofisticadas y sus espectáculos se han reducido en determinadas épocas a un medio de acercar a distintos pueblos las mercancías que no estaban a su alcance.

Durante la Edad Media, las ferias se convirtieron en lugares de reunión de gentes de todos los países que acudían en caravanas. Esto fue debido a que las comunicaciones entre pueblos eran difíciles y peligrosas, y las ciudades en las cuales se podían encontrar artículos de lujo o de primera necesidad eran escasas y estaban muy alejadas entre sí.

Por ello, las ferias adquirieron un marcado sentido de aprovisionamiento y fueron cada vez expandiéndose y floreciendo, pues eran el único lugar donde adquirir artículos de países lejanos u otros artículos de primera necesidad que escaseaban en los alrededores. Estos eventos eran conocidos y esperados por toda la población y permitidos y vigilados por el poder político, que incluso aprovechaba la ocasión para recaudar impuestos en las mismas.

Una feria podía durar un mes o más y su organización estaba regulada al detalle. Una vez montadas las casetas, se dedicaban unos días a la transacción de los paños. Otros, al cordobán – piel curtida de cabra que toma su nombre de la ciudad de Córdoba, de donde eran los más afamados – y al guadamecí – cuero adobado y adornado con dibujos de pintura o relieve, hecho con piel de vaca y procedente de la ciudad libia de Gadames -. El resto de las jornadas se dedicaban a la venta de otros tipos de artículos y los últimos días a hacer el balance final.

Hay noticias sobre ferias celebradas en Francia en el siglo V, y doscientos años más tarde, en los alrededores de París, se celebraba la más concurrida en la Abadía de Saint Denis. Allí se surtía de vino y la miel a las ciudades del norte que por razones climáticas carecían de estos productos.

En el siglo XII son muy afamadas las grandes ferias de Saint Ives, Winchester, Northamptom, Boston y Champaña. En todas ellas, los mercaderes italianos comercian con productos adquiridos en los países del mediterráneo y a su vez compran productos de la Europa del Norte, como paños y lana que eran muy apreciados en las ciudades del sur. Sobre estas ferias se basa el comercio internacional del Medioevo y permiten la profesionalización del comercio y las finanzas (aparecen el crédito y la compensación, así como el intercambio en función del metal de acuñación de las monedas o las tarjas, una media caña con muescas que permitía registrar las deudas).

En España tenemos un ejemplo muy arquetípico en la Feria de Medina del Campo, donde en 1491 los Reyes Católicos le otorgaron la consideración de Feria General del Reino, debido a su excepcional ubicación. Esta feria era el punto natural de reunión de los mercaderes itinerantes que venían a comprar y vender, pues era un cruce de caminos procedentes de Burgos, Toledo y Portugal.

El crecimiento de la economía de Castellana, en el curso del siglo XV, contribuyó excepcionalmente a potenciar las ferias medinenses, que con una frecuencia bianual alcanzaron una duración de hasta 50 días. En esta feria se exponían vinos, aceites, condimentos, perlas, telas, brocados… pero si Medina del Campo destacaba en algo, incluso a nivel internacional, era en la contratación de lanas.

 

 

 

Fuentes:

CUÉLLAR, M.C. y PARRA, C. (2001). Las ferias medievales, origen de documentos de comercio (pp.103-117). En, Ecrire, traduire et représenter la fête, E. Real, D. Jiménez, D. Pujante y A. Cortijo (Eds.). Vàlencia: Universitat de Vàlencia.

elmaslargoviaje.wordpress.com

desolmedina.com

XIV Mercado Medieval de Caravaca de la Cruz

Acompáñanos del 6 al 10 de diciembre en este viaje en el tiempo por las calles del casco histórico de Caravaca de la Cruz, coincidiendo con el puente de la Constitución.

Malabaristas de la corte, guerreros medievales, vendedores de perfumes, los esclavos, las gemelas tragaldabas, personajes de ‘Juego Tronos’, las chirimías de Murcia, exposición de instrumentos de tortura, la muerte de las brujas o el carro de los matasanos son tan solo algunas de las animaciones que, junto a los talleres demostrativos artesanos, se podrán disfrutar en la XIV edición del Mercado Medieval.

Las actividades de animación para los niños y niñas juegan un papel protagonista en la programación de este Mercado Medieval caravaqueño, con ferias medievales infantiles que estarán situadas en la Plaza San Juan de la Cruz, el Paseo de Santa Clara y la calle Canalica. En estos espacios habrá atracciones tradicionales como la noria, la saltarina o el carrusel. En esta edición, el mercado no contará con espectáculos con animales, que serán sustituidos por juegos y talleres didácticos.

El mercado arrancará el miércoles 6 de diciembre a las 10:30 horas, contando con un pasacalle inaugural a las 11:30 horas desde la Plaza Paco Pim. El pregón de apertura será a las 12 horas en la Plaza del Arco.

El ‘Gran Torneo Medieval’ que nos trae Legend Especialistas recreará este año luchas y batallas de caballeros incluyendo a personajes de la historia medieval de Caravaca. Se celebrará el sábado 9 de diciembre a las 17:30h en la Plaza de Toros. Podéis comprar las entradas en taquilla o anticipadamente en Ticketea, Banco Sabadell o El Corte Inglés.

Y, como siempre, estaremos encantados de atenderte en la Oficina Municipal de Turismo, en calle de Las Monjas, en el Punto de Información Turística, en la Cuesta del Castillo, o en Apeadero de Autobuses, en la Avda. de los Andenes Gregorio Sánchez Romero.

Horario Oficina de Turismo y PIT Cuesta del Castillo:

Miércoles 6 a Sábado 9 – De 10:00h a 14:00h y de 16:30h a 20:00h

Domingo 10 – De 10:00h a 14:00h

Horario Apeadero de Autobuses:

Miércoles 6 a Sábado 9 – De 09:30h a 14:30h y de 16:30h a 19:00h

Domingo 10 – De 10:00h a 14:00h

 

Pueden descargar el programa del mercadillo aquí.

Download the Medieval Market timetable here: Medieval Market