Con “Aires de Murcia”

Con “Aires de Murcia”

Dedicamos el blog de hoy a la pintora Maravillas Hidalgo Sánchez cuya obra puede contemplarse hasta el 29 del presente mes en la Sala de Exposiciones de la Casa de Cultura en horario de 18 a 21 h.

Ya el nombre denota el origen de esta pintora, Cehegín. Varias son las exposiciones realizadas por esta pintora ceheginera, a saber: Cehegín (sala de exposiciones de Cajamurcia), Francia y el Real Casino de Murcia. Asimismo es miembro de honor del Museo de la Huerta de Alcantarilla.

Maravillas, en palabras de Francisco Ortega Bustamante, nos presenta su obra como fruto de esta reciente incursión a través del “Arte de la Pintura” – también ha expresado el arte con el mimbre y la madera – que expone en sus lienzos, a todas luces, como un claro mensaje de sentimientos, creatividad, y, sobre todo, su alma reflejada en cada obra, y dejando entrever esos sentimientos que afloran a todas luces, por su tierra murciana y la belleza que la envuelve”.

Conozcamos ahora un poco más de su biografía que a buen seguro se plasma en su obra y sirve para conocer ésta mejor.

 

Nacida en Cehegín en 1946, hija de Martín Hidalgo García y de Antonia Sánchez Espín que, tuvieron otros seis hijos más, en total: cuatro varones y tres mujeres, y fue en la calle Torrecilla donde estaba su hogar, aunque hacia el año 1952 la familia se traslada al paraje de la “Pollera” ya que era allí donde vivía su tío “Juan el de Alhama”, que tenía la fábrica de anisados junto al viejo puente de hierro.

Después de estar algunos años desarrollando en Cehegín diversas labores de bordado, incluso le acompañaban cuatro obreras más, en el año de 1968 marchó a Francia. Una vez instalada allí trabajó en una fábrica de manzanas haciendo funciones de estriado, conociendo a quien sería su marido en el año de 1973 y teniendo en muy breve tiempo dos hijas: “Mavi”, por la Patrona (de Cehegín) y, Carolina, por la princesa de Mónaco, rompiéndose su matrimonio con una prematura separación en el año de 1975. Pasó algún tiempo después a un convento-asilo en la ciudad de GAP, donde desarrolló labores de cuidados y servicios de asistencia para ancianos y enfermos desde 1983 a 1988, terminando su vida laboral activa en el ayuntamiento de la ciudad francesa de Veines con un periodo de trabajo de servicios sociales desde 1992 a 2006, fecha en la que se jubila a la edad de 58 años.

Pero su mayor inquietud y sueño siempre ha sido el mundo artístico, la pintura y su gran afición a la música, a la danza y el baile, sobre todo las “sevillanas”. Después de jubilarse se planta en Murcia y contacta con una señora que ostenta una academia de este género, María Dolores Moreno Meseguer, con la que después de tomar unas cuantas clases, mucha orientación y ánimos, consigue algunos diplomas para poder realizar su eterno sueño. Así, a finales de 2007, inicia su andadura en Francia creando lo que hoy es la Asociación de Amigos de las Sevillanas, en la cual, y a partir de principios de 2008, además de presidir, imparte clases de flamenco.

 

Fuentes:

www.elnoroestealdia.com

www.ceheginpaco.wordpress.com

 

 

 

 

La visión de la trashumancia a través de los ojos de la fotógrafa Mari Carmen García Moreno

Dentro de las jornadas sobre la trashumancia como patrimonio cultural y valor ambiental, organizadas por la Asociación para la Defensa de la Naturaleza Caralluma, se inscribe la exposición fotográfica de Mari Carmen García Moreno, que del 2 al 8 de junio, en horario de 18 a 21 horas ,se puede contemplar en la sala de exposiciones de la Casa de Cultura Emilio Sáez.

Reseña biográfica

Mari Carmen García Moreno es licenciada en Veterinaria en la especialidad de Economía y Producción Animal. También formó parte desde sus inicios de la Cátedra de Ganadería Ecológica. Tras su formación en la  Universidad de Granma (Cuba), gracias a una beca del Ministerio de Asuntos Exteriores, realizó el Curso de Experto Universitario en Gestión de Cooperativas Agrarias de la Universidad Internacional de Andalucía. Igualmente ha colaborado en multitud de proyectos nacionales e internacionales (en Chile, Cuba, México, Marruecos y Argentina).

Trabajó en el Ayuntamiento de Pozo Alcón con un proyecto de la Unión Europea “Horizon Idem” para la inserción de discapacitados con caprino lechero. Después fue directora sanitaria en la Asociación de Defensa Sanitaria Ganadera “Sierra de Cazorla”, disfrutando también de una beca de formación en el IFAPA y realizando asimismo una estancia de docencia y formación en la Universidad de Guadalajara (México).

En 2008 aprobó las oposiciones del Cuerpo Superior Facultativo (opción veterinaria), por lo que ha prestado sus servicios como veterinaria (desde entonces hasta la actualidad) en distintas Oficinas Comarcales Agrarias que han sido: la OCA de Santisteban del Puerto, la OCA de Cazorla y la OCA de Huelma. Ya como directora presta actualmente sus servicios en la OCA de Baza desde abril de 2015.

La calidad y la belleza de sus fotografías le han permitido exponer sus obras en diversos lugares de la geografía nacional: Zaragoza, Baeza, Cazorla, Granada, etc., y obtener diversos galardones como ganadora del I Concurso de Fotografía de Animales o el IX Premio a la Defensa y al Desarrollo de la Ganadería Extensiva Restituto Martínez Rascón.

La Trashumancia

Es el desplazamiento anual de los rebaños desde las zonas altas destinadas a pastos de verano a las zonas bajas, en las que el ganado pasa el invierno. La dificultad de la zonas de montaña para ser utilizadas con fines agrícolas explica el uso ganadero de las mismas y su utilización para alimentar rebaños, principalmente de ovejas. El sistema trashumante se basa en la adaptación de los desplazamientos de los rebaños a los ciclos climáticos, de manera que durante el invierno, los ganados permanecen en los cálidos valles, dehesas y tierras bajas del sur y oeste de la península (invernaderos o “extremos”) y a finales de la primavera se desplazan hacia las montañas del norte y el este (“agostaderos”).

Las cañadas son antiguas rutas que cruzan la meseta castellana y que permiten el paso de los ganados trashumantes en su viaje de norte a sur buscando los mejores pastos. En su conjunto forman un amplísimo sistema de caminos de distinta anchura, hasta un máximo de 70-100 metros. Estas vías se clasifican según sus medidas de la siguiente forma: cañadas, 75 metros (90 varas castellanas=75,22 metros); cordel, 38 metros; vereda, 21 metros y colada, de anchura variable. También hay que citar ciertos ensanchamientos donde el ganado solía detenerse al final de cada jornada conocidos como “descansaderos”; los “abrevaderos”, pilones, arroyos o remansos donde el ganado bebía y las “majadas”, lugares donde se pasaba la noche, el ganado recogido y los pastores a resguardo en los “chozos”. Todas estas vías y elementos accesorios, en conjunto, reciben el nombre de vías pecuarias. Estas medidas se fijaron por el Honrado Concejo de la Mesta, institución fundada por Alfonso X el Sabio allá por el siglo XIII, y todavía se mantienen vigentes, refrendadas por la Ley de Vías Pecuarias de 1995.

Para dar una imagen de su importancia basta decir que el total de las vías pecuarias integran más de 124.000 kilómetros de longitud (15 veces más extenso que la actual red ferroviaria) y un total de 421.000 hectáreas de superficie, prácticamente el 1% del territorio nacional.

A lo largo de esta rutas antiquísimas se conservan vestigios de las principales cultura ibéricas, dólmenes y verracos, abrevaderos, fuentes y castros, calzadas, puentes, santuarios y ermitas, ventas, pueblos y ciudades. Muchas de las calles principales de nuestras poblaciones son aún vías pecuarias, por las que durante siglos han transitado los pastores con sus rebaños.

Trashumancia y fotografía

El amor y admiración de María del Carmen García Moreno por esta actividad tradicional ( y por el colectivo humano asociado a ella que siempre ha formado parte del paisaje de campos y sierras se ve reflejado en su colección de instantáneas que a buen seguro no dejará indiferente a nadie.

En el primer número de la Revista Sierra y Hombre,  García escribió un excelente y documentado artículo titulado La trashumancia en el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas, donde decía: “La trashumancia  debe de ser protegida para que los sistemas extensivos que dan vida y funcionalidad a las cañadas no se pierdan. Además, los ganaderos auténticos protagonistas de dichos sistemas deben de ser apoyados por parte de la administración para que su cultura y conocimientos (del medio, de los animales y de la utilización del territorio) no se pierdan.”En el nº 3 de este revista, en un artículo titulado Los Pastores de la Sierra, dedicado a estos profesionales “en peligro de extinción”, hace esta interesante reflexión: “A todo esto, hay que sumarle una forma de vida que se está perdiendo porque, aproximadamente  el 90% de nuestros pastores tienen más de 55 años y el relevo generacional es casi inexistente y cuando no estén, se habrá perdido el conocimiento de gente que pasa los días enteros del invierno  y las noches de verano en sitios  de nuestra sierra, casi imposibles para el resto de los humanos.”

 

En una entrevista a FEAGAS con motivo de su exposición fotográfica sobre la trashumancia en FIGAN, García Moreno expresa sus razonamientos sobre la trashumancia y la fotografía a la vez que hilvana retazos de su biografía:

¿Por qué ha elegido el tema de la trashumancia de las razas autóctonas para su exposición?

Porque la trashumancia es la búsqueda de la eterna primavera y algo tan bonito tenía que generar imágenes bonitas. Además, la trashumancia ha constituido una parte importante de la historia de España. Como hechos históricos importantes os diré que la trashumancia se remonta probablemente a las migraciones de los herbívoros salvajes, antes de la domesticación neolítica, pero tiene su reconocimiento legal cuando Alfonso X en 1273 creó el Honrado Concejo de la Mesta donde se regulaba la anchura legal de las vías pecuarias (que todavía hoy subsiste a lo largo de 125.000 kilómetros y más de 400.000 has. de suelo público en la Península Ibérica). Hay que destacar la importancia de la ganadería en la historia de España con dos ejemplos: el primero es que en el siglo XIV la lana era el único producto que generaba divisa en España y el segundo, es que en el siglo XVII la lana era el único producto español que cotizaba en la bolsa de Amsterdam. Os pongo en situación de su importancia histórica porque desgraciadamente hoy en día es casi residual e inexistente y se corre el riesgo de que se pierdan tanto esta práctica ancestral como nuestras razas ganaderas asociadas a ella.

¿Cómo surgió la idea de hacer las fotografías?

Mi afición a la fotografía surge porque antes de aprobar las oposiciones del Cuerpo Superior Facultativo de Veterinaria de la Junta de Andalucía, yo trabajaba de veterinaria de ADS y muchas veces cuando le contaba a mis amigos lo que hacía para llegar a ciertas explotaciones (como montar en burro, quedarme atrapada en la nieve, atascada en un camino, etc.) no se lo creían. Por ese motivo empecé con la fotografía, para poder mostrárselo gráficamente. Todo eso, unido a que una época de mi vida fue dolorosa y me hacía bien hacer fotos (porque me ayudaba a respirar), contribuyó a que me pusiese manos a la obra. Me marqué un objetivo: ¿de cuántas maneras se puede fotografiar la ganadería y qué pueden comunicar tales imágenes? El resultado de ese objetivo es que, en primer lugar, dio tranquilidad a mi vida. En segundo lugar, llegué a la conclusión que “la ganadería extensiva” no solo trata de animales, sino también de historias escritas por generaciones de pastores en peligro de extinción y que gestionan territorios de alto valor ambiental. En tercer lugar (y no menos importante) es que mi aprendizaje sobre la ganadería es continuo en todas esas horas que dedico a la espera, a la escucha y al caminar con los pastores para realizar la mejor foto y con esas fotos, intentar conseguir que la sociedad tome conciencia de su importancia.

 

¿Cuánto tiempo le ha llevado conseguir sus imágenes?

Desde el año 2003 estoy fotografiando a los pastores trashumantes. Normalmente solicito vacaciones una semana en primavera y otra semana en otoño para acompañar a los trashumantes por las vías pecuarias de España. También muchas tardes, muchos fines de semana… Mucho tiempo de mi vida y muchos kilómetros, pero lo hago encantada porque soy afortunada de tener una profesión que adoro y a la que le dedico mucho tiempo, veterinaria, y la fotografía la complementa porque hace que me fije en los detalles (los gestos, las miradas, las escuchas) y hace que tome “alma” mi profesión.

¿Dónde se han realizado las instantáneas?

Principalmente en la provincia de Jaén porque es allí donde todavía se mueven aproximadamente unas 25.000 cabezas de ganado. También he fotografiado a los ganaderos que bajan de Teruel por la Cañada Real Conquense (en sus dos ramales), las que pasan por Córdoba, por Extremadura, por Granada, por Madrid, por Cádiz y por muchos otros lugares. Pensad que todos los pueblos de España tienen vías pecuarias y que por ellas transita (o ha transitado) el ganado trashumante. Las vías pecuarias en España son como el sistema circulatorio de nuestro organismo y en algunos “órganos” son especialmente significativas. Pensad que en España hay 50 localidades o pueblos que en su nombre contienen la palabra Cañada y seis que contienen la palabra vereda por la importancia del paso de la ganadería por sus términos.

Lo triste de acompañar a los trashumantes durante estos 13 años ha sido ver cómo han ido desapareciendo ganaderos y especies autóctonas en peligro de extinción que hacían trashumancia. Muchos ganaderos se han jubilado, otros han muerto, algunas cañadas activas hasta hace muy poco han dejado de estarlo, y cuando me pongo a repasar imágenes me duelen algunas de ellas porque ya no podría repetirlas. También durante estos 13 años he fotografiado a un mismo pastor haciendo trashumancia año tras año, para ver su evolución, aunque creo que mi subconsciente quería ver más su envejecimiento porque sé que no tendrá relevo generacional. Es triste ver como una práctica mantenida por bisabuelo, abuelo y padre se perderá en cuestión de cuatro o cinco años… (son los años que le quedan al pastor para jubilarse). Para mí, historias como esta, son la parte dolorosa de la fotografía, aunque reconozco que esas imágenes, esas fotos, harán eternas esas prácticas ganaderas y no caerán en el olvido. Eso me consuela.

¿Cuál es el principal objetivo de la exposición?

Visibilizar esta parte de nuestro patrimonio: la trashumancia y las razas ganaderas autóctonas. La trashumancia es una “camino” unido al conocimiento del medio y de la gestión del territorio y eso tiene que llegar a la sociedad. Hay que crear conciencia. Siempre he pensado que no se valora lo que no se conoce y una buena forma de que se conozca y ponerlo en valor es a través de la fotografía.

 

Final

El pastoreo, una opción de futuro

De tradición milenaria el pastoreo debiera resurgir hoy en día como una opción de futuro que permita conjugar la conservación de espacios naturales de alto valor ecológico con una actividad productiva sostenible y económicamente rentable. Para ello es fundamental aunar la experiencia y sabiduría que durante años se ha ido trasmitiendo de padres a hijos con una formación acorde a los nuevos tiempos, garantizando así un relevo generacional altamente cualificado.

 

Una buena noticia en este sombrío panorama es la puesta en marcha de una Escuela de Pastores por parte de la Junta de Andalucía. También en la Región de Murcia nace otra Escuela de Pastores, proyecto destinado a la Comarca del Noroeste con el propósito de seguir apostando por una ganadería extensiva pastoril esencial para esta zona geográfica. A tal fin se ha construido un edificio totalmente nuevo, diseñado por el Ingeniero Técnico José Alfonso Sánchez Guerrero, que será el lugar donde la Escuela de Pastores realice gran parte de sus actividades. El terreno fue cedido por el ayuntamiento de Caravaca de la Cruz y se ubica precisamente donde anteriormente se encontraba la escuela de Archivel (pedanía de Caravaca) que debido a sus malas condiciones y estado fue derruida construyendo en su lugar la que es sede de la Escuela de Pastores. Este edificio consta un aula con capacidad para 24 alumnos. En 2015 la Asociación Nacional de Criadores de Ovino Segureño (ANCOS)  inaugura  en Archivel la sede de la primera Escuela de Pastores de la Región de Murcia.

 

Fuentes:

www.sierrayhombre.org

www.imveterinaria.es

www.feagas.com

www.granadahoy.com

www.colvetgr.org/wordpress

www.diariojaen.es

www.lacarolina.innovasur.es

www.racvao.es

www.juntadeandalucia.es

www.escueladepastoresmurcia.com

www.europapress.es

www.laopiniondemurcia.es/municipios/2015

 

La Semana Santa en Caravaca de la Cruz

Los primeros documentos que testimonian la celebración de procesiones durante la Semana Santa en Caravaca de la Cruz datan de mediados del siglo XVI. De esa época se conoce la existencia de una procesión la tarde de Jueves Santo. A fines de ese siglo se detalla que la referida procesión era de disciplina, figurando en ella una imagen de Jesús con la Cruz a cuestas y una Virgen Dolorosa.

Del siglo siguiente hay noticias sobre la realización de otras procesiones además de las ya reseñadas, en concreto dos en la tarde del Viernes Santo y otra el Domingo de Resurrección. La primera de ellas partía de la Parroquia de El Salvador y se dirigía a la Ermita de la Reja pasando por todas las ermitas que formaban el Vía Crucis, allí se realizaba la ceremonia del desenclavamiento de Cristo y con esta imagen marchaban hasta la Iglesia de la Soledad, donde concluía. De esta Iglesia partía la segunda de ellas, llamada del Entierro de Cristo, instituida por don Pedro Muñoz de Otálora en 1654. La tercera tenía lugar el Domingo de Pascua con una imagen del Niño Jesús entronizado con los atributos del triunfo de la Cruz sobre el pecado y la muerte. Ésta última imagen estaba en la Iglesia de la Compañía de Jesús.

En el siglo XVIII algunas de las procesiones que se realizaban llegaban hasta el Santuario de la Vera Cruz. A comienzos del siglo XIX la del Jueves Santo por la tarde salía de la Ermita de Nuestra Señora de la Concepción y la del Viernes Santo por la mañana de la de Nuestro Padre Jesús.

El momento de mayor esplendor de las procesiones de Semana Santa en Caravaca tuvo lugar a mediados del siglo XIX, participando en ellas, además de los penitentes, una gran cantidad de personas que desfilaban representando cuadros escénicos como “La calle de la amargura”, “Moisés en el Sinaí” o “La prisión de Jesús”, niños personificando al Pueblo Hebreo y escuadrones de soldados romanos que abrían los cortejos pasionales, a veces a caballo.

Sin embargo, a fines de este siglo entran en una gran decadencia llegándose a celebrar únicamente la del Santo Entierro en la tarde del Viernes Santo que era costeada por la Marquesa de Salar.

En 1897 se reorganizan las cofradías de Semana Santa dando lugar a un programa de procesiones muy parecido al actual. La prensa regional informa así del suceso: “Son cinco las hermandades que se preparan para la Semana Santa, son los morados, azules, encarnados, blancos y negros”.

Terminada la Guerra Civil vuelven a organizarse procesiones, aunque limitadas a los días de Miércoles, Jueves y Viernes Santo. En 1945 se funda la Cofradía del Stmo. Cristo de los Voluntarios creadora de la Procesión del Silencio en la noche del Jueves Santo, desapareciendo en 1950 la llamada Procesión de la Pasión que tenía lugar la tarde de ese mismo día.

En los años sesenta del pasado siglo vuelve a producirse una crisis desapareciendo todas las procesiones excepto la del Silencio y la del Santo Entierro. En 1967 comienzan de nuevo a salir algunas cofradías y ya en 1969 se establece el modelo que se sigue en la actualidad.

Os invitamos que conozcáis personalmente esta “Semana de Pasión” en Caravaca de la Cruz. Seguro que os encantará. Pincha aquí para consultar el programa.

 

Fuentes:

regmurcia.com

Vida y obra de Rafael Tegeo (1798-1856)

Autorretrato (c. 1840)

El pintor caravaqueño Rafael Facundo Tegeo Díaz fue una destacada figura del panorama cultural de la primera mitad del siglo XIX, no sólo en la Región de Murcia, sino en el conjunto nacional. Con una obra que avanza desde el neoclasicismo al romanticismo, la calidad de sus trabajos le sirvió para ser nombrado director de la Academia de San Fernando y pintor honorario de cámara en la Corte de Isabel II.

Infancia y primeros pasos como artista

Rafael Tegeo nació en Caravaca de la Cruz en 1798, en la calle que hoy lleva su nombre. Hijo de una humilde familia de artesanos, su infancia no tuvo que ser nada fácil debido a las numerosas epidemias de los primeros años del siglo XIX y a los avatares de la Guerra de Independencia contra los franceses.

Dadas las tendencias que desde niño mostraba hacia la pintura, sus padres le enviaron con quince años a Murcia, a estudiar en la academia de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, bajo la protección del marqués de San Mamés y teniendo allí como mentor al escultor Santiago Baglietto.

Después, completaría su formación artística en Madrid en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde fue discípulo preferido del pintor clasicista José Aparicio, cuyo estilo fue seguido en un principio por el propio Tegeo. También se formaría con Fernando Brambilla, un pintor de vistas italiano afincado en España.

La Curación de Tobías (1824-1827)

Influencia italiana

Entre finales de 1822 y principios de 1823 marchó a Roma, sufriendo un naufragio en el Golfo de León del que pudo salvarse a costa de entregar toda su fortuna a unos marineros, llegando a la capital italiana con un frágil estado de salud y sin dinero.

La huella de este aprendizaje quedó patente en sus pinturas mitológicas y bíblicas: Magdalena en el desierto y La Curación de Tobías, de la que hablamos anteriormente en este mismo blog.

El reconocimiento de su obra

Regresó a Madrid en 1827, alcanzando un año después el grado de Académico de Mérito de la Academia de San Fernando con la presentación de la obra Lucha de Hércules y Anteo.

Lucha de Hércules y Anteo (1828)

En 1839 fue nombrado teniente director de pintura de la Academia de San Fernando. En 1841, a causa del pronunciamiento moderado en contra de Espartero, regresó a Caravaca de la Cruz y un año después sería nombrado director honorario de la Academia, pintando entonces en Cehegín el retrato de Magdalena Cuenca y Rubio.

En 1846 se le aceptó la renuncia al cargo que tenía en la Academia de San Fernando, muriendo en Madrid diez años más tarde, coincidiendo con la primera Exposición Nacional de las Artes en 1856.

Entre la mitología y el retrato

Rafael Tegeo se mostró muy interesado por temas del mundo antiguo, hasta el punto que en su producción se encuentran algunos claros ejemplos del Neoclasicismo.

Los cuadros enviados a las exposiciones de la Academia de San Fernando tratan generalmente de asuntos mitológicos. Sin embargo, en las exposiciones académicas también presentó temas religiosos y en 1839 concurrió incluso con un argumento típicamente romántico.

Pero lo que hizo que Rafael Tegeo adquiriese fama y reconocimiento fue su faceta de pintor de retratos. Pese a esta circunstancia, Rafael mostró un desigual interés por estas obras. En sus mejores obras se intuye tempranamente un cierto romanticismo.

Placa de la calle en recuerdo de Rafael Tegeo

Según algunos estudiosos de su trabajo, la frialdad de los colores empleados en sus óleos ha sido crítica frecuente en la obra de Rafael Tegeo. Sin embargo, estos mismos colores prestan elegancia y dan clima a estos retratos. En la pintura narrativa este colorido es el convencional, de tintes un tanto arbitrarios y locales.

La abundante serie de retratos que realizó Tegeo forma una galería de personajes que van desde los propios reyes, Isabel II (1853) y Francisco de Asís (1846), que le nombraron pintor honorario de cámara; a la aristocracia de la Corte, Duques de San Fernando (1832); figuras políticas; y la burguesía adinerada, El arquitecto Ayogui (1838).

Representa a los personajes de sus cuadros en actitudes dignas, con expresión contenida y mirada frontal, con carácter melancólico y profundidad psicológica, acentuado todo ello por fondos diluidos y el tratamiento de la indumentaria. Algunas de sus mejores creaciones serían Retrato de caballero y Dª Magdalena de Cuenca y Rubio.

 

 

 

 

FUENTES

CHACÓN JIMÉNEZ, F. (dir.), Historia de la Región Murcia, Ed. Mediterráneo, Murcia, vol. VIII, 1980, p. 385

museodelprado.es

regmurcia.com

El origen del belén

Detalle del nacimiento del belén de Salzillo

Los actuales artesanos del belén son herederos de una tradición cultural fortalecida en España durante el siglo XVIII por el escultor Francisco Salzillo. Sin embargo, hay que remontarse varios siglos antes para localizar el origen de esta costumbre y eso es precisamente lo que haremos en la presente entrada de nuestro Blog.

Los primeros pasos del belén nos llevan al siglo XIII, cuando San Francisco de Asís organiza el primer nacimiento viviente del que se tiene constancia.

Cuenta la historia que San Francisco, recién llegado a Roma, y coincidiendo las fechas con la Navidad  de 1.223, instaló en una pequeña gruta de Greccio un pesebre con un poco de paja y las imágenes de San José, la Virgen y el Niño acompañadas por un buey y un asno vivos. Según sus palabras, deseaba ver, al menos una vez con sus ojos, el Nacimiento del Divino Niño. Allí se celebró la Misa de Nochebuena, a la que acudieron los frailes y algunos vecinos del lugar.

Tras esta misa, todas las iglesias de la Orden adquirieron la costumbre de instalar un Nacimiento durante los días de Navidad; costumbre que, poco a poco, fueron adoptando el resto de Órdenes religiosas, imprimiéndole cada una su estilo y ligeras variaciones. Así, el belén se difundió a todas las ciudades y países que las órdenes visitaban ejerciendo su apostolado.

Sin embargo, no es hasta la Edad Moderna cuando los artistas utilizan el Nacimiento de Jesús como fuente de inspiración de su obra, empleándose como manifestación artística y no meramente religiosa. En el Renacimiento ya se apunta esta posibilidad, pero es en la segunda mitad del siglo XVII y, sobre todo, el siglo XVIII, cuando el arte belenístico alcanza su mayor esplendor, y los mejores artistas del momento lo elevan a cotas insuperables, mientras que los pequeños artesanos lo popularizan al hacerlo asequible a las clases populares.

Durante el XVII el máximo exponente del arte en figuras de belén lo constituyen las napolitanas. Son éstas figuras de vestir en las que sólo se ha trabajado la cabeza, brazos y manos, piernas y pies, estando el cuerpo relleno de fibra vegetal que las hace extremadamente adaptables a cualquier postura. Sus ropas, propias de la moda de  la época, les aportan ese anacronismo tan habitual en los belenes que, sin embargo, no les resta encanto ni verismo.

Belén napolitano

Sería ya el en siglo XVIII cuando el belén deje de ser un artículo de distinción entre la nobleza para popularizarse, hecho que ocurre durante el reinado en España de Carlos III, quien profundizó su admiración por este arte durante su etapa de regente en Nápoles, a fin de divulgar el contenido evangélico. Ya con el Barroco, se implantaría la moda de vestir las figuras con ricas telas.

En esa época es cuando aparece Francisco Salzillo, hijo de un artesano napolitano, quien se convertiría en uno de los mejores escultores españoles. El belén de Salzillo, uno de los más importantes del mundo, se lo encargó Jesualdo Riquelme en 1783 y está compuesto por 556 personajes y 372 animales, además de algunas maquetas de edificios.

 

 

 

 

 

Fuentes:

fratefrancesco.org

regmurcia.com

museosalzillo.es

La Salerito, de las mieles del éxito al olvido

Antonia Martínez Burruezo, más conocida como La Salerito, fue una cantante caravaqueña  que saboreó las mieles del éxito a principios del siglo XX. Nació en Caravaca  el 23 de julio de 1881. Decidió trasladarse a Madrid persiguiendo el sueño de convertirse en una estrella y lo logró.

Precisamente en la capital española consiguió un contrato para actuar en el Petit Palais en la compañía Rafael Arcos, y comenzó a cultivar el cuplé y el flamenco. Más tarde, su carrera artística la llevaría a triunfar en  Andalucía, pasando por Sevilla,  por el Teatro Mora de Huelva y por el Salón Venus de Gibraltar. Asimismo, grabó una serie de canciones para Columbia, como Canción Canaria, Garrotín y las Cartageneras y Murcianas.

 

La artista caravaqueña no se limitó solo a la Península Ibérica, sino que viajó a América Latina donde recibió el cariño y el fervor del público. En 1911 actuó en La Habana en los teatros Variedades y Actualidades. Además, actuó en México, Venezuela y Brasil, entre otras naciones de Hispanoamérica. Siguiendo con su paso por el extranjero, hay que subrayar sus actuaciones en Portugal, especialmente en el Salón Trinidad de Lisboa.

Tras cosechar éxitos y buenas críticas en el continente americano, regresó a su pueblo natal para realizar el 15 de agosto de 1911 una actuación en el Teatro Thuiller a beneficio de la Santísima Vera Cruz. Su trayectoria artística recorrió el territorio nacional: en el Salón Novedades en Valencia, en el Teatro Principal de Castellón y en el Teatro Gayarre de Barcelona, entre otros.

Por otro lado, la Salerito estrenó su faceta de empresaria abriendo un café teatro en Melilla en la década de los años veinte. Sin embargo, aquella aventura acabó en un rotundo fracaso cuando su negocio se incendió por un accidente. A esto hay que añadir que la Salerito fue acusada de robarle un collar a una artista con la que compartía cartel en un teatro de Oran. Finalmente, esta acusación se debía a una venganza personal y la artista fue puesta en libertad.

Con el paso de los años, el esplendor de la Salerito se quedó en el olvido, y del furor del éxito descendió a los infiernos.  El 30 de agosto de 1959, el periódico ABC informaba que la caravaqueña falleció a los 78 años de edad en la pobreza. El mismo diario decía que Sara Montiel estaba organizando una función en beneficio de la artista murciana.

Fuentes:

www.regmurcia.com/

latribunadelnoroeste.wordpress.com/

hemeroteca.abc.es/

LA CURACIÓN DE TOBÍAS

Una de las obras cumbres del siglo XIX se conserva dentro de los muros de nuestro castillo.

 

En la Basílica-Santuario de la Vera Cruz podéis ver esta joya del neoclasicismo.

Curación de Tobías

La historia que veis en este cuadro está tomada de la Biblia, es La curación de Tobías del autor caravaqueño Rafael Tejeo. A continuación te enseñamos el episodio bíblico de donde procede:

El anciano Tobit queda ciego al caerle en los ojos unos excrementos de ave. Tobías, el hijo de Tobit, vuelve a su casa para curar a su padre con el remedio que le ha dado el arcángel Rafael: un pez con el que podrá sanar su vista.

(Rafael) Estoy seguro de que tu padre recobrará la vista. Úntale en los ojos la hiel del pescado. Este remedio hará que las nubes se encojan y desaparezcan de sus ojos. (…)

Tobías, que tenía en la mano la hiel del pescado, se acercó a su padre y lo tomó de la mano. Entonces le sopló en los ojos, y le dijo:

—¡Ten confianza, padre!

En seguida le aplicó el remedio. Luego, con ambas manos, le desprendió las nubes de los extremos de los ojos. Recupera la vista.

Tobías 11, 7-12

Esta obra del Neoclasicismo podemos encontrarla hoy día en la Basílica de la Vera Cruz, en Caravaca. Fue donada por el propio Tejeo en 1827.

Hoy día y desde 2008 también conservamos otra imagen del artista: “Literato”. Este último puedes verlo en la Sala de cristal del ayuntamiento de la Ciudad de la Cruz.

 

Bibliografía

El Ayuntamiento de Caravaca y el testamento de Isabel la Católica

El Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz es un edificio barroco (siglo XVIII), que presenta un arco que da acceso a una plaza conocida precisamente como plaza del Arco. Obra en plano del conocido arquitecto Jaime Bort (que entre otros proyectos realizó el imafronte de la catedral de Murcia), su ejecución se debe realmente al maestro de obras caravaqueño Antonio del Campo.

En la Sala de Plenos del citado edificio puede verse un gran cuadro, en cuanto a sus dimensiones y calidad, copia de un original de Eduardo Rosales que actualmente se exhibe en el Museo del Prado (Madrid). El lienzo representa a la reina Isabel I de Castilla, que falleció en Medina del Campo en 1504, dictando su testamento en presencia de su esposo, Fernando II de Aragón, y de otros personajes de la Corte castellana. Esta pintura, dada sus dimensiones, se hace presente en los plenos del Ayuntamiento y llama pronto la atención de toda aquella persona que visita la susodicha sala  Conozcamos algo más de esta pintura, de la obra original, que durante tantos años (la copia), por así decir, ha presidido (y aún lo hace), esta Sala tan importante en la vida política caravaqueña.

Aquí están sus datos, los del original, para el que quiera saber más de ella

Ficha técnica

Número de catálogo

P04625

Autor

Rosales Gallinas, Eduardo

Título

Doña Isabel la Católica dictando su testamento

Fecha

1864

Técnica

Óleo

Soporte

Lienzo

Dimensión

Alto: 287 cm.; Ancho: 398 cm.

Procedencia

Adquirido al autor, 1865; Museo de la Trinidad, 1865; Museo del Prado, 1872; Museo de Arte Moderno; Museo Español de Arte Contemporáneo, hasta 1971.

Descripción del motivo pintado

            En la penumbra del dormitorio regio instalado en el Castillo de la Mota, la moribunda reina Isabel (1451-1504) aparece tendida en su lecho, cubierto con un dosel y rematado con el escudo de armas de Castilla. Recostada su cabeza sobre dos altos almohadones y tocada con su característico velo sujeto al pecho por un broche con la venera y cruz de Santiago, ordena con una indicación de su mano la escritura de su última voluntad, que dicta al escribano Gaspar de Gricio, sentado ante su pupitre, junto a la cama. A la izquierda, dando la espalda a un pequeño oratorio iluminado por una lamparilla de aceite, está sentado el abatido rey Fernando, con el rostro compungido, la mirada perdida y el pensamiento absorto, abandonado el peso de sus brazos sobre el sillón y apoyando los pies en un almohadón de terciopelo. En pie, junto a él, permanece su hija Juana, con las manos enlazadas y la mirada baja. Al extremo del lecho, acompañan a la reina en sus últimos momentos varios miembros de su Corte, encabezados por el cardenal Cisneros, vestido con la dignidad de su hábito, entre otros nobles. En la sombra del aposento asoman detrás del dosel los marqueses de Moya, fieles servidores de la soberana moribunda.

Doña Isabel la Católica dictando su testamento es posiblemente el cuadro más conocido del pintor purista español Eduardo Rosales. Esta pintura se sitúa dentro de la pintura de historia academicista del período romántico, resultando un estilo más realista que obras precedentes del autor. Sin duda es obra cumbre de la pintura de historia del siglo XIX. Rosales Invirtió en ella año y medio de trabajo y la presentó a la Exposición Nacional de Paris de 1864, donde sería premiado con una primera medalla, que supuso el reconocimiento de su autor en los círculos artísticos oficiales y una verdadera convulsión para los pintores españoles de su generación.

Como reconocimiento simbólico de su relevancia, cabe decir que fue la primera obra que se colgó, en presencia del Ministro de Cultura, el director del Museo y el presidente del Real Patronato, de la exposición Maestros modernos. Las colecciones del siglo XIX del Museo del Prado, con la que en 2007 se inauguró la ampliación de Moneo.

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XII MERCADO MEDIEVAL

Cartel Anunciador Mercado Medieval 2015 -redDel 5 al 8 de Diciembre de 2015, celebramos en Caravaca de la Cruz el “XII Mercado Medieval”.

Un año más, en pleno centro del casco histórico- artístico de la ciudad, disfrutaremos de la artesanía con mayúsculas, acudiendo artesanos de toda la geografía nacional con lo mejor de sus productos y, junto a ellos, toda una serie de actividades para el disfrute del visitante: demostraciones artesanas, juegos, animaciones de calle, etc…

Esta es la programación:

TRIPTICO MERCADO MEDIEVAL 2015

TRIPTICO MERCADO MEDIEVAL 2015

Además, durante estos días del Mercado Medieval, los Museos de la ciudad contarán con los siguientes horarios:

Museo de la Vera Cruz, Museo de la Fiesta, Casa – Museo de los Caballos del Vino, Museo Arqueológico y Museo Etnográfico en Miniatura Ángel Reinón:
–    Sábado 5: de 10:00 a 14:00 h. / 16:00 a 19:00 h. 
–      Domingo 6: de 10:00 a 14:00 h. / 16:00 a 19:00 h.
–      Lunes 7: de 10:00 a 14:00 h. / 16:00 a 19:00 h.
–      Martes 8: 10:00 a 14:00 h.
  Museo de Música Étnica, colección Blanco Fadol (Barranda):  
 –   Sábado 5: de 10:00 a 14:00 h. / 16:00 a 18:00 h
 –   Domingo 6: de 10:00 a 14:00 h. / 16:00 a 18:00 h.
–   Lunes 7: de 10:00 a 14:00 h. / 16:00 a 18:00 h.
–    Martes 8: de 10:00 a 14:00 h.
 Museo Carrilero:
    –  Sábado 5: de 16:00 a 19:00 h.
–   Domingo 6: de 16:00 a 19:00 h.
–   Lunes 7: de 16:00 a 19:00 h.
–   Martes 8: de CERRADO
Museo Crux Caravacensis: 
–   Sábado 5: de 10:00 a 14:00 h.
–   Domingo 6: de 10:00 a 14:00 h.
–   Lunes 7: de 10:00 a 14:00 h.
–   Martes 8: de 10:00 a 14:00 h.

Y, como siempre, estaremos encantados de atenderte en la Oficina Municipal de Turismo, en calle de Las Monjas, o en el Punto de Información Turística, en la Cuesta del Castillo, todos los días de 10:00 a 14:00 h. y de 16:30 a 20:00 h.

¡Os esperamos para volver al Medievo!

 

 

Museo Arqueológico “La Soledad”

                       El Museo Arqueológico está situado en la cuesta del Castillo, en pleno centro histórico y dentro de un edificio de gran valor patrimonial, como es la antigua iglesia de Ntra. Sra. de la Soledad, primera parroquia fundada en Caravaca de la Cruz. Esta iglesia es del siglo XVI, y posteriormente fue remodelada, dándole el actual aspecto de templo fortificado. Se caracteriza por sus sobrias líneas renacentistas.100_0628

                    Este museo, recoge piezas de gran valor arqueológico, fruto de los numerosos hallazgos realizados en las excavaciones efectuadas en diversos yacimientos arqueológicos, sobre todo en las llevadas a cabo en el complejo íbero-romano de La Encarnación. En este museo podemos encontrar cerámicas, armas, monedas, elementos arquitectónicos, etc…

                ©museo soledad_MG_3138-El horario actual de este museo es de martes a sábados de 10:00 a 14:00 h. y 16:00 a 19:00 h. y los domingos de 10:00 a 14:00h.

           Para Información y reservas 968705620 / 968702424 o en info@caravaca.org.

              Si queréis conocer de cerca el patrimonio arqueológico de Caravaca de la Cruz y sus pedanías, no olvidéis visitar este particular museo. ¡¡Os encantará!!