Los Gigantes de Caravaca de la Cruz: Una tradición festera

Los Gigantes de Caravaca de la Cruz: Una tradición festera

Ya estamos en el mes de abril, el que tradicionalmente ha sido el aperitivo, tanto para los adultos como para los niños, de nuestras queridas fiestas de mayo. Para terminar este mes, recibimos, como marca la tradición, a los personajes más icónicos de nuestras fiestas. La llegada fue en la tarde del miércoles 24, cuando recibimos al Tío de la Pita y al Tamboril. Hasta el 29 de abril, podremos disfrutar de las actividades para toda la familia: pasacalles, meriendas, juegos, etc. A continuación, os contaremos un poquito más sobre la historia de nuestros amigos los gigantes.

En sus inicios, desfilaban el día del Corpus Christi. Aunque la fecha exacta de origen de esta fiesta se desconoce, las primeras referencias se pueden hallar en torno a los siglos XVI y XVII, siendo la primera de 1581. Después, en 1628, se tiene constancia del pago al pintor Tomás Carbonell por cuatro gigantes y un caballo para decoración teatral. Este mismo año, se paga al carpintero Lorenzo Navarro por montar los gigantes y a las personas encargadas de llevarlos. Dos años después, figuran como bienes de la Cofradía cuatro gigantes hechos por Juan Torrecilla Merino.

Ya en el siglo XVIII, se sabe que ya no participaban en el Corpus.  En 1774, se le entregan a la Cofradía dos cabezas y vestidos para enanos. En 1777, también se entrega una tarasca, una gran figura con forma de serpiente. En 1780, se produjo un pequeño paréntesis en la aparición de los gigantes, ya que se prohibieron las danzas y los gigantones en las celebraciones religiosas.

Con la llegada del siglo XIX, vuelven a aparecer durante otras celebraciones. Por ejemplo, en 1869, se comienzan a utilizar en las Fiestas de la Vera Cruz, al igual que en la actualidad. En los años 80 de este siglo, se conoce su presencia desde la fiesta de san Marcos a diario acompañados de música. En 1881, se aumenta el número de gigantes por la incorporación de la pareja de negros y la de gitanos. Al año siguiente, se conoce que el 25 de abril comenzó esta fiesta, que apareció en los programas de los años siguientes. Por ejemplo, como acompañantes de la procesión de bajada de la Cruz el 2 de mayo. Al finalizar este siglo, la tradición era muy similar a la actual, y creaba gran entusiasmo en la localidad.

Como hemos mencionado, existen diferentes personajes, que conforman el grupo festero que durante el resto del año descansa en la ermita de San Sebastián. Los principales son los progenitores, que son el Nano y la Nana. A la vez, son los de menor tamaño. Después, se construyeron la pareja de gitanos y la de negros. Ya por último, encontramos los personajes históricos, que son la pareja de moros, la de cristianos y el gigante Todmir. Además, van acompañados de cabezudos que bailan a su alrededor y de los personajes que les dan la música: el Tío de la Pita y el Tamboril.

La canción más popular es La Serafina, cuya letra y música podréis conocer en los siguientes enlaces:

Fuentes:

  • “Los gigantes de Caravaca. Sus orígenes y relación con la festividad del Santísimo Sacramento”, de Francisco Fernández García, en Revista de Fiestas (2000), p. 16.

Semana Santa de Caravaca 2019

De nuevo, la antigua Iglesia de la Compañía vuelve a convertirse en el epicentro de la cultura de Caravaca de la Cruz. Durante el paréntesis de la exposición Deus Ex Machina, de Santiago Ydáñez, se expondrán aquí los pasos de la Semana Santa caravaqueña, tal como se ha venido haciendo hasta ahora. La exposición se inauguró el pasado día 10 de abril y continuará hasta el próximo Jueves Santo, 18 de abril. El horario de apertura es de 10:00 a 13:30. Los actos de Semana Santa comenzarán el Viernes de Dolores (12 de abril) a las 22:00, cuando comience el Vía Crucis del Santísimo Cristo de los Voluntarios desde la Iglesia de las Madres Claras. Después, a las 23:00, saldrá en procesión el Paso Azul de la Iglesia de la Compañía de Jesús.

La exposición la organiza la Agrupación de Cofradías en colaboración con el Ayuntamiento de Caravaca. Entre los tronos, estandartes e imágenes que se pueden admirar, destacan como novedades este año el nuevo manto bordado en oro que estrenará Nuestra Señora de la Soledad y la nueva imagen de Nuestra Señora de las Lágrimas, de la Cofradía de los Azules. Las cofradías constituyen uno de los pilares más importantes de la Semana Santa caravaqueña, ya que organizan la fiesta en torno a la Agrupación de Cofradías de Semana Santa, entidad constituida en 1970. Cada una de las cofradías porta sus imágenes, la mayoría de las cuales fueron talladas entre los siglos XVII y XVIII.

La historia de la Semana Santa caravaqueña se remonta al siglo XVI, cuando ya se hacían procesiones tan destacadas como la de Jueves Santo. Se conoce también que a finales de este siglo la procesión la formaban una imagen de Jesús con la cruz a cuestas y una Virgen Dolorosa. Esto convierte a la Semana Santa de Caravaca, en la que se rememoran la pasión, la muerte y la resurrección de Cristo, en una de las más antiguas de la Región de Murcia. La cofradía más antigua de Caravaca es la de Nuestro Padre Jesús Nazareno (conocida como el Paso Morado), que data del siglo XVI y aún está en activo.

En el siglo XVIII algunas de las procesiones que se realizaban llegaban hasta el Santuario de la Vera Cruz. El momento de mayor esplendor de las procesiones de Semana Santa en Caravaca tuvo lugar a mediados del siglo XIX, cuando participaban en ellas, además de los penitentes, una gran cantidad de personas que desfilaban representando cuadros escénicos como La calle de la amargura, Moisés en el Sinaí, etc. A veces, incluso se escenificaban escenas a caballo. Sin embargo, es a finales de este mismo siglo cuando entran en una gran decadencia, llegándose a celebrar solamente la del Santo Entierro en la tarde del Viernes Santo.

Hubo que esperar hasta 1897 para que se reorganizaran las cofradías y se creara un programa de procesiones parecido al actual. Terminada la guerra civil, vuelven a organizarse procesiones, aunque limitadas a los días de Miércoles, Jueves y Viernes Santo. En los años sesenta del pasado siglo, vuelve a producirse una crisis, con la consiguiente desaparición de todas las procesiones salvo la del Silencio y la del Santo Entierro. Ya en la década de los 60 del siglo XX se vuelve a establecer un programa de Semana Santa parecido al actual. Este año, la Semana Santa de Caravaca vuelve a llevar a las calles de la ciudad la pasión, la cultura y el arte para disfrute de todos los que quieran acercarse a ver sus pasos, tronos, etc. Además, este año podremos disfrutar, como ya hemos visto, de nuevas obras de arte.

 

Fuentes:

http://www.caravaca.org/index.php?option=com_content&task=view&id=2863&Itemid=1

http://www.regmurcia.com/eventos/23589

https://www.laopiniondemurcia.es/municipios/2019/04/05/semana-santa-caravaca-cruz/1011297.html

https://www.laopiniondemurcia.es/multimedia/fotos/semana-santa/2019-04-10-156634-exposicion-semana-santa-caravaca.html

https://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,369,m,2693&r=ReP-12291-DETALLE_REPORTAJESPADRE

Santiago Ydáñez vuelve a Caravaca

Santiago Ydáñez vuelve a Caravaca

Santiago Ydáñez nace en Jaén en 1969 y estudia Bellas Artes en la Universidad de Granada. Gracias a su talento y formación, tiene talleres con muchos artistas, como Juan Genovés, Nacho Criado o Mitsuo Miura, entre otros. Además, ha recibido varios premios y becas que posteriormente nombraremos. Por todo esto, muchos críticos de arte le han nombrado como «Pintor XXL«.

En Caravaca, lo conocemos y adoramos por la obra de arte que nos regaló con motivo de la exposición «Místicos». Este es el retrato de San Juan de la Cruz que se encuentra en el altar de la antigua Iglesia de la Compañía de Jesús. Se le ha calificado de «Colosal, extraordinario e histórico» y razón no les falta, solo basta con verlo para comprobar esta calificación y quedar maravillados. Se trata del rostro del santo pintado sobre un lienzo de grandes dimensiones, en concreto, 14×8 metros, basado en una talla de barroca de San Juan de la Cruz que encontró el artista en Perú.

En cuanto a su obra, se basa en la observación, inspirándose en los recuerdos de su infancia, fusionándolos con sus inquietudes culturales y su amor a la historia del arte y a la literatura. Por ello, sus temas principales son la condición humana, los animales, la naturaleza, la desacralización religiosa y la investigación estética de los registros históricos.

Su obra se ha podido contemplar en exposiciones de todo el mundo, tanto individuales como colectivas. También, se pueden encontrar en colecciones públicas, sobre todo en España y Venezuela. Gracias a ello, como ya hemos mencionado antes, ha recibido variedad de premios y becas, desde 1997 hasta la actualidad, empezando por la Bolsa de Mojácar y el LODAZAL de Jaén, ambos en 1997, y acabando por el 33º Premio de Pintura BMW en 2018.

 

Respecto a su nueva presencia en Caravaca de la Cruz, vuelve con la exposición «Deus ex machina«. Esta se inaugurará el próximo lunes, día 1 de abril, en la antigua Iglesia de la Compañía de Jesús a las 19:30 horas y podrá visitarse hasta el día 30 de junio.

Gracias a las explicaciones del comisario, Nacho Ruiz, hemos podido conocer el significado de esta denominación tan llamativa. Este procede del latín y significa «Dios desde la maquina«, haciendo referencia al uso de las maquinas que se hacía en el teatro para representar a la deidad. Así, se basarían en el engaño visual, creando una teatralidad que confronta la realidad y la ficción.

La exposición está comisariada por Nacho Ruiz, como ya hemos dicho, codirector de T20 y organizada por la Consejería de Cultura en colaboración con el Ayuntamiento de Caravaca. En ella, podremos conocer obras de su producción reciente, junto con piezas de su colección particular. Así, combina los grandes cuadros y la imaginería religiosa, creando un maravilloso diálogo, a traves de la relectura de dichas obras clásicas, para aportarles el carácter de la atemporalidad.

Por último, debido a lo estupefactos que quedamos con su obra en todas las ocasiones que la hemos podido conocer, sabemos que la magnificiencia de la exposición «Místicos» seguirá con esta nueva muestra. Por ello, no dudamos nunca de su grandiosidad y nos quedamos con pocas palabras al simplemente agradecer la gran labor del artista y del equipo que le acompaña, entre ellos el comisario, que tanta maravilla aportan con cada una de sus apariciones en Caravaca de la Cruz. Infinitas gracias por acercarnos la belleza del arte.

Fuentes:

 

‘Místicos’ exposición extraordinaria con algunos de los mejores artistas del siglo de Oro.

José de Ribera y su ‘San Pedro’en ‘MISTICOS’.

 

Este trabajo está dedicado a un ilustre pintor valenciano José de Ribera, «el Españoleto», este apodo le quedó de cuando estuvo estudiando a los clásicos en Italia, por su bravura, su corta estatura y algunos cuentan que por sus continuas pendencias. Fue discípulo de Francisco Ribalta, y parece ser que hacia 1610 se trasladó a Italia llevado por su vocación pictórica.

También hay que reconocer que gran parte de su obra, la pintó en Italia, país donde vivió muchos años, y estuvo muy influenciado por Caravaggio, Tiziano, Veronés, Rembrandt y otros pintores renacentistas.

Dejando el carácter a un lado, no cabe duda que ha sido uno de los grandes pintores españoles de su época, cuentan que por el dominio de su técnica y su afán perfeccionista.

La perfección de su técnica, la solidez imbatible del dibujo el impacto de su obra, habituadas las retinas y estragado el gusto por los artificios manieristas, le merecieron sin tardanza clientes, fama y dinero. Se vio obligado a huir de Roma y refugiarse en Nápoles, donde labró su fama y perfeccionó su estilo;  allí se casó con Catalina Azzorino y allí nacieron sus cinco hijos.

Poco a poco se fue alejando de los violentos contrastes tenebristas, su pintura se fue haciendo más clara y luminosa. Los fondos negros y abetunados se convirtieron en amables paisajes.

El vigoroso naturalismo de sus primeras obras deja paso a un picyorismo más delicado y la gama cromática se rebaja a unos tonos terrosos. Como en las obras maduras, los fuertes contrastes claroscuristas son sustituidos por un uso más natural de la luz.

A la muerte de su esposa, envejecido, vuelve a ennegrecer sus fondos, borra el paisaje luminoso. Sus personajes surgen de la oscura noche o parecen volver a el.

Tras haber renegado tres veces de Cristo después de su captura en el monte de los Olivos, San Pedro muestra su arrepentimiento. Esta temática será muy frecuente en la iconografía occidental, desde El Greco a Ribera. El maestro valenciano nos muestra aquí una forma bastante rara de tratar el asunto ya que el santo se encuentra en un interior, en pie, apoyando su cuerpo en una gran losa cúbica que cubre con su manto. Eleva la cabeza y la mirada al cielo y con sus manos refuerza el gesto de arrepentimiento. La monumental figura se recorta ante un fondo neutro, creando un doble plano de perspectiva, y recibe un potente foco de luz procedente de la izquierda que resalta su naturalismo, tomando Ribera como modelo a un hombre de su entorno, humanizando de esta manera el asunto y dotando de cotidianeidad a la imagen. Las arrugadas manos recuerdan a la serie de los Cinco Sentidos pero la técnica más rápida y menos áspera sitúan este trabajo en la década de 1630. La influencia de Caravaggio sigue presente pero el valenciano toma una línea cada vez más personal.

 

Fuentes:

www.foroxerbar.com

Tomy Ceballos: ‘Oceános Pacíficos’

 ‘Océanos pacíficos’, la introspectiva muestra del artista  Tomy Ceballos (Caravaca de la Cruz, 1959) llega al claustro del ‘Convento de las Carmelitas’ desde el 15 de septiembre hasta el 12 de octubre. El horario será todos los días de 18:00 a 21:00.

Ceballos rehúye cualquier posible etiqueta, ya sea la de fotógrafo, escultor o pintor: «Me gusta la distinción que hace el castellano entre ser y estar, porque yo solo soy una persona, y estoy ‘fotógrafo’ cuando adopto una forma de sentir ligada a ese proceso. Yo no soy un fotógrafo, soy algo mucho más profundo; no soy fiel a ningún concepto».

Cuando se le pregunta por la orientación de la exhibición, él mismo remite al texto que escribió en el momento de presentarla. «Eso es lo mejor que puedo darte». «Ni siquiera yo podría explicarlo del todo». En esas palabras, el creador parte de la vastedad de la masa de agua que da nombre a la exposición para construir una serie de ejercicios casi derivados de un estado de trance: «Estas imágenes son gotas de lluvia que caen sobre océanos mojados y fabrican ondas concéntricas en mis aguas».

Ceballos encuentra imposible describir eso como algo más que un «sueño», un «pensamiento» que resulta más fácil desgranar desde fuera. Menos volátil es el formato: las imágenes (metro y medio de alto por metro de ancho) se han ido conservando en el disco duro del ordenador desde que empezó a trabajar en la primera de ellas, allá por 2005.

Esculturas en 3D

Para dar forma a sus ‘Océanos Pacíficos’, el artista se ha situado «al otro lado del espejo», dando forma a esculturas virtuales, matizándolas mediante modelado 3D y, finalmente, fotografiándolas desde dentro del propio ordenador. Las capturas resultantes pueden adquirirse por precios entre los 300 y los 1.000 euros, muy alejados de los precios elevados que llegó a alcanzar la obra de Ceballos en otras épocas.

Achaca la adopción de este método a la crisis económica, pero también a la mejora de las computadoras. Trabajar con modelos virtuales le ha supuesto un ahorro en los químicos y papeles que encarecen la fotografía tradicional. Además, asegura que «resultaba más fácil trabajar en el ordenador y, de alguna manera, pasé de ser fotógrafo a fotólogo».

En su obra anterior había un componente de accidente, de espontaneidad, que aquí se ha eliminado. Ahora hay más control en el proceso: «Puedo estar una hora para una sola línea, hasta que me convence. Esta adaptación a los tiempos me ha dado mucho poder sobre la obra». La fotografía virtual acarrea una nueva forma de entender el arte: «Me gustaría que el público empezara a comprender que las imágenes no tienen por qué estar en un cuadro. Al disponer de un original digital, puedes hacer un lienzo, y también imprimirlo sobre cualquier otra cosa: una mampara de ducha o un papel pintado».

www.laverdad.es

La Semana Santa en Caravaca de la Cruz

Los primeros documentos que testimonian la celebración de procesiones durante la Semana Santa en Caravaca de la Cruz datan de mediados del siglo XVI. De esa época se conoce la existencia de una procesión la tarde de Jueves Santo. A fines de ese siglo se detalla que la referida procesión era de disciplina, figurando en ella una imagen de Jesús con la Cruz a cuestas y una Virgen Dolorosa.

Del siglo siguiente hay noticias sobre la realización de otras procesiones además de las ya reseñadas, en concreto dos en la tarde del Viernes Santo y otra el Domingo de Resurrección. La primera de ellas partía de la Parroquia de El Salvador y se dirigía a la Ermita de la Reja pasando por todas las ermitas que formaban el Vía Crucis, allí se realizaba la ceremonia del desenclavamiento de Cristo y con esta imagen marchaban hasta la Iglesia de la Soledad, donde concluía. De esta Iglesia partía la segunda de ellas, llamada del Entierro de Cristo, instituida por don Pedro Muñoz de Otálora en 1654. La tercera tenía lugar el Domingo de Pascua con una imagen del Niño Jesús entronizado con los atributos del triunfo de la Cruz sobre el pecado y la muerte. Ésta última imagen estaba en la Iglesia de la Compañía de Jesús.

En el siglo XVIII algunas de las procesiones que se realizaban llegaban hasta el Santuario de la Vera Cruz. A comienzos del siglo XIX la del Jueves Santo por la tarde salía de la Ermita de Nuestra Señora de la Concepción y la del Viernes Santo por la mañana de la de Nuestro Padre Jesús.

El momento de mayor esplendor de las procesiones de Semana Santa en Caravaca tuvo lugar a mediados del siglo XIX, participando en ellas, además de los penitentes, una gran cantidad de personas que desfilaban representando cuadros escénicos como “La calle de la amargura”, “Moisés en el Sinaí” o “La prisión de Jesús”, niños personificando al Pueblo Hebreo y escuadrones de soldados romanos que abrían los cortejos pasionales, a veces a caballo.

Sin embargo, a fines de este siglo entran en una gran decadencia llegándose a celebrar únicamente la del Santo Entierro en la tarde del Viernes Santo que era costeada por la Marquesa de Salar.

En 1897 se reorganizan las cofradías de Semana Santa dando lugar a un programa de procesiones muy parecido al actual. La prensa regional informa así del suceso: “Son cinco las hermandades que se preparan para la Semana Santa, son los morados, azules, encarnados, blancos y negros”.

Terminada la Guerra Civil vuelven a organizarse procesiones, aunque limitadas a los días de Miércoles, Jueves y Viernes Santo. En 1945 se funda la Cofradía del Stmo. Cristo de los Voluntarios creadora de la Procesión del Silencio en la noche del Jueves Santo, desapareciendo en 1950 la llamada Procesión de la Pasión que tenía lugar la tarde de ese mismo día.

En los años sesenta del pasado siglo vuelve a producirse una crisis desapareciendo todas las procesiones excepto la del Silencio y la del Santo Entierro. En 1967 comienzan de nuevo a salir algunas cofradías y ya en 1969 se establece el modelo que se sigue en la actualidad.

Os invitamos que conozcáis personalmente esta “Semana de Pasión” en Caravaca de la Cruz. Seguro que os encantará. Pincha aquí para consultar el programa.

 

Fuentes:

regmurcia.com

Una herencia griega en Caravaca: El Centauro de Los Royos

La escultura del Centauro de Los Royos.
La escultura del Centauro de Los Royos.

Borrachos, fuertes y violentos. Así son, en líneas generales, los seres mitológicos que conocemos con el nombre de centauros tal y como la tradición los ha descrito. Estas criaturas se suelen representar con aspecto de caballo de cintura para abajo, mientras que su cabeza y su torso son humanos.

Existen diferentes teorías sobre su origen. Según la mitología griega, los centauros son hijos de Ixión y la nube ninfa Néfele. En cambio, para otros pueblos Zeus fue el creador de esta especie al hacer el acto sexual con Día, la esposa de Ixión, transformado en caballo.

La leyenda de estos seres ha quedado plasmada en diversos documentos de la época clásica, así como en todo tipo de esculturas. Entre ellas, hay que destacar el Centauro de Los Royos. Esta figura helena, fabricada en cobre, se remonta a la primera mitad del siglo VI a.C. y fue hallada en Los Royos, una pedanía de Caravaca de la Cruz, por Eulogio Saavedra y Pérez Meca.

En 1897 el lorquino donó la pieza al Museo Arqueológico Nacional,  y en ese mismo año la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos dio a conocer este descubrimiento al resto del mundo. La figura, que mide 11’20 centímetros, es un testimonio vivo de las relaciones comerciales que existieron entre el pueblo íbero y el griego durante la Antigüedad.

En el siglo VI a.C. los íberos estaban asentados en el sur de la Península Ibérica y en la zona de lo que actualmente conocemos con el nombre de Caravaca de la Cruz. En concreto, el área de Los Royos era un lugar propicio para que este grupo se estableciese allí en pequeñas explotaciones agropecuarias, porque había numerosos nacimientos de agua y esto beneficiaba a la agricultura y a la ganadería.

En cuanto al análisis del Centauro de los Royos, cabe destacar que pudo ser un regalo para el príncipe o aristócrata que dominaba el territorio en aquella época. Destaca su barba de corte báquico, mientras que su cabello da sensación de movimiento y en su rostro se aprecia una pequeña sonrisa, algo curioso por el carácter huraño que suelen tener los centauros en sus representaciones.

 

 

Fuentes:

www.man.es

revistas.um.es

www.regmurcia.com

arte.laguia2000.com

www.elpensante.com

Rafael Tegeo. “Del tema clásico al retrato romántico”

                                       El libro dedicado a Rafael Tegeo “Del tema clásico al retrato romántico” se presenta el próximo viernes 27 de febrero, a las 20:00 horas en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz. La publicación, dedicada al artista caravaqueño, es obra del académico Martín Páez Burruezo y para su edición ha colaborado el Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz, a través de su Concejalía de Cultura. carteltegeo
                                 Rafael Tegeo (1798 -1856) nació en Caravaca de la Cruz y fue una destacada figura del panorama cultural de la primera mitad del siglo XIX, no sólo en la Región de Murcia, sino en el conjunto nacional, siendo pintor de cámara de Isabel II. Fue discípulo del pintor José Aparicio en Madrid y, posteriormente, se trasladó a París y Roma (1824-1827), donde amplió su formación pictórica. En su obra, de raíz neoclásica, se advierte a la vez una profunda visión romántica de la vida. Cultivó los temas mitológicos y otros de gusto romántico. Participó en la decoración del Teatro Real de Madrid. Tegeo ejerció como político en Madrid, donde fue regidor y procurador del Ayuntamiento Constitucional.
El libro se presenta en el marco de una sesión extraordinaria de la Real Academia de Bellas Artes de Santa María de la Arrixaca de Murcia, convocada en Caravaca de la Cruz como homenaje a Rafael Tegeo.
                                      Martín Páez, que ha realizado un profundo estudio de la personalidad y obra del pintor, así como del gran impacto que alcanzó en los ambientes artísticos de la época, opina, que fue el más importante retratista de la primera mitad del siglo XIX. Según Páez, a Tegeo habría que definirlo como un gran retratista, y los retratos son su obra más valiosa, puesto que fueron realizados en su época de máxima madurez. Sin duda, están llenos de emoción y vivacidad psicológica.

Monumentos. El Moro y El Cristiano

                              Este conjunto escultórico de estilo neobarroco fue inaugurado en 1985 y son dos personajes muy queridos por todos los habitantes de Caravaca de la Cruz. Se trata del “Moro y el Cristiano”, un monumento realizado por el escultor valenciano recientemente fallecido, Rafael Pí Belda, hijo adoptivo de la ciudad.
Estos dos personajes están ubicados en la plaza más emblemática de la ciudad, la Plaza del Arco, accedemos a ella por el arco que le da nombre desde el cual, ya antes de atravesarlo vemos enmarcadas en él, las dos figuras y al fondo la alta Torre del Campanario de la Parroquia de el Salvador. Visto desde este punto parece una preciosa postal. VRS-NTRN036

                                      Ellos son los que reciben y dan la bienvenida a todos los turistas y visitantes que llegan a la ciudad, deseosos de conocer su historia. Y nadie mejor que ellos para contarla, pues este par de esculturas son un fiel reflejo de lo que en otra época aconteció entre sus murallas.

                                             En la Edad Media Caravaca era tierra fronteriza con el Reino Nazarí de Granada. Este hecho influyó en todos los sentidos la conformación de lo que hoy conocemos como Caravaca de la Cruz. Un lugar donde convivieron dos culturas totalmente diferentes entre sí dando paso a un marco de tolerancia y conformando un mundo de contrastes.
Si observamos el monumento nos damos cuenta de qPlaza del Arco. DSCN2815ue el moro tiene una actitud de partida, se va de la ciudad con un armonioso movimiento cogiendo brioso su capa y adelantando el pie izquierdo. Se aleja para dejar paso al imponente guerrero cristiano que con un ademán firme y serio, apoyado sobre su espada lo ve marchar.
Por otro lado, la escultura también hace referencia y evoca las fiestas que cada año, del uno al cinco de mayo, se celebran en esta ciudad en honor a la Santísima y Vera Cruz y que están declaradas de Interés Turístico Internacional.

Bienvenido Octubre

Ya podéis consultar todas las actividades que están previstas celebrarse durante este mes, para que sigáis disfrutando de todo lo que se ofrece.

¡¡¡No perderos nada!!!MUPI 14