‘Místicos’: Murillo y Luis de Morales.

‘Ecce Homo’ de  Murillo

El ‘Ecce Homo’ de Murillo representa el episodio bíblico de la Pasión de Cristo. El pintor plasma a Cristo maniatado, con una corona de espinas, una caña en la mano a modo de báculo y un manto púrpura en el regazo, símbolos del escarnio al que fue sometido. Su composición responde a un modelo común de fuerte raigambre que se remonta al gótico y que evoluciona para insertarse en las diversas corrientes artísticas.

Una de las destrezas más aguzadas de Murillo era su capacidad para plasmar emociones y sentimientos en los rostros que pintaba, lo cual, en este retrato está generosamente conseguido.

 

‘Ecce Homo’ de Luis de Morales

La representación del Ecce Homo es una de las más frecuentes y personales dentro de su producción, cuyo repertorio temático no fue muy variado pero sí extraordinariamente eficaz en su voluntad de crear imágenes de piadoso fervor. En ellas el artista logró plasmar la expresión del misticismo español de la época y su acierto propició la existencia de numerosos ejemplos de taller y de imitadores, que devaluaron la calidad de su aportación y perjudicaron su estimación posterior.

En esta obra, Jesús, coronado de espinas, cruza sus brazos delante del pecho con las manos atadas con una gruesa soga, que también aparece anudada alrededor del cuello, y no lleva el manto púrpura que suele cubrir sus hombros en otros ejemplos de la Ostentatio Christi ni sostiene entre sus manos la caña del ludibrio, lo que fue criticado por Francisco Pacheco en su Arte de la pintura. El modelo, que presenta un suave sfumato de origen leonardesco es, según E. du Gué Trapier, de procedencia lombarda, relacionado con el arte de Gian Petrino. Su rostro expresa serena resignación y la mirada es sumisa, pero tiene los ojos más abiertos que en otros ejemplos, siguiendo una tipología más cercana a las imágenes del nazareno. El artista acentúa el carácter dramático de la representación recortando la figura sobre un oscuro fondo, en el que prescinde de toda connotación espacial. Con ello sigue la doctrina del Concilio de Trento que exigía decoro en las representaciones religiosas y desechar en ellas todo lo ajeno a la espiritualidad de la obra. No pretende narrar un momento preciso de la Pasión de Cristo, sino pintar una figura desamparada que incite a la meditación, una imagen más mental que real, convirtiéndose así en un vehículo para la oración. Esta concepción pictórica es consecuencia de la espiritualidad de la época y de pensamientos religiosos como el de fray Luis de Granada (1504-1588) quien, en sus preceptos de meditación emocional, reitera la necesidad de una imagen mental que, sin duda, podría apoyarse en obras como esta. También responde a la ideología trentina, cuyo sentimiento pasionista debió de aprender de san Juan de Ribera, de quien fue pintor de cámara cuando este ocupó la sede episcopal de Badajoz entre 1562 y 1568.

Fuentes:

-www.laverdad.es

-www.fundacionbancosantander.com

‘Místicos’ exposición extraordinaria con algunos de los mejores artistas del siglo de Oro.

José de Ribera y su ‘San Pedro’en ‘MISTICOS’.

 

Este trabajo está dedicado a un ilustre pintor valenciano José de Ribera, “el Españoleto”, este apodo le quedó de cuando estuvo estudiando a los clásicos en Italia, por su bravura, su corta estatura y algunos cuentan que por sus continuas pendencias. Fue discípulo de Francisco Ribalta, y parece ser que hacia 1610 se trasladó a Italia llevado por su vocación pictórica.

También hay que reconocer que gran parte de su obra, la pintó en Italia, país donde vivió muchos años, y estuvo muy influenciado por Caravaggio, Tiziano, Veronés, Rembrandt y otros pintores renacentistas.

Dejando el carácter a un lado, no cabe duda que ha sido uno de los grandes pintores españoles de su época, cuentan que por el dominio de su técnica y su afán perfeccionista.

La perfección de su técnica, la solidez imbatible del dibujo el impacto de su obra, habituadas las retinas y estragado el gusto por los artificios manieristas, le merecieron sin tardanza clientes, fama y dinero. Se vio obligado a huir de Roma y refugiarse en Nápoles, donde labró su fama y perfeccionó su estilo;  allí se casó con Catalina Azzorino y allí nacieron sus cinco hijos.

Poco a poco se fue alejando de los violentos contrastes tenebristas, su pintura se fue haciendo más clara y luminosa. Los fondos negros y abetunados se convirtieron en amables paisajes.

El vigoroso naturalismo de sus primeras obras deja paso a un picyorismo más delicado y la gama cromática se rebaja a unos tonos terrosos. Como en las obras maduras, los fuertes contrastes claroscuristas son sustituidos por un uso más natural de la luz.

A la muerte de su esposa, envejecido, vuelve a ennegrecer sus fondos, borra el paisaje luminoso. Sus personajes surgen de la oscura noche o parecen volver a el.

Tras haber renegado tres veces de Cristo después de su captura en el monte de los Olivos, San Pedro muestra su arrepentimiento. Esta temática será muy frecuente en la iconografía occidental, desde El Greco a Ribera. El maestro valenciano nos muestra aquí una forma bastante rara de tratar el asunto ya que el santo se encuentra en un interior, en pie, apoyando su cuerpo en una gran losa cúbica que cubre con su manto. Eleva la cabeza y la mirada al cielo y con sus manos refuerza el gesto de arrepentimiento. La monumental figura se recorta ante un fondo neutro, creando un doble plano de perspectiva, y recibe un potente foco de luz procedente de la izquierda que resalta su naturalismo, tomando Ribera como modelo a un hombre de su entorno, humanizando de esta manera el asunto y dotando de cotidianeidad a la imagen. Las arrugadas manos recuerdan a la serie de los Cinco Sentidos pero la técnica más rápida y menos áspera sitúan este trabajo en la década de 1630. La influencia de Caravaggio sigue presente pero el valenciano toma una línea cada vez más personal.

 

Fuentes:

www.foroxerbar.com

‘Misticos’ reúne obras de grandes maestros de la pintura y la escultura universal

 

19/10/18. Cerca de ochenta obras de grandes maestros de la pintura y la escultura universal forman parte de la exposición ‘Místicos’. Santa Teresa y San Juan de la Cruz, luz en el Siglo de Oro’, que abrió el 29 de septiembre sus puertas y permanecerá, en la sala de la antigua iglesia de la Compañía de Jesús, hasta el 6 de enero.

La muestra fue inaugurada por el alcalde de Caravaca de la Cruz, José Moreno, y la consejera de Turismo y Cultura del Gobierno regional, Miriam Guardiola, acompañados por el obispo de la Diócesis de Cartagena, José Manuel Lorca Planes, el padre superior de la Provincia Ibérica de los Carmelitas Descalzos, Miguel Márquez, patronos de la Fundación Camino de la Cruz, miembros de la Cofradía de la Vera Cruz y numerosos representantes del Carmelo Descalzo.

En palabras del alcalde, “estamos ante una exposición con alma y con discurso, que nos permite acercarnos al legado de San Juan y Santa Teresa de Jesús, dos místicos universales que crearon fundaciones en Caravaca de la Cruz, siendo la única ciudad de España, junto con Segovia, en la que se da esta circunstancia”. José Moreno también ha tenido palabras de agradecimiento para todas las instituciones y personas que han hecho posible la apertura de ‘Místicos’.

El comisario de la exposición y director del proyecto ‘Místicos’, Nacho Ruiz, fue el encargado de guiar el primer recorrido por la sala, donde se pueden admirar obras de artistas de la talla de ‘El Greco’, Murillo, Alonso Cano, Ribera y Luis de Morales ‘El Divino’, entre otros importantes referentes de la pintura y la escultura española. Se han incorporado también destacadas piezas de arte contemporáneo, como las firmadas por Chillida, Tápies o el retrato de gran formato de Santiago Ydáñez. Además, se pueden contemplar reliquias de calado como los dedos de San Juan de la Cruz, procedentes de Úbeda, y documentos como la carta manuscrita y autógrafa de la Santa Teresa de Jesús, propiedad del Archivo Municipal del Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz.

‘Místicos’ muestra el relato del misticismo en la historia de la cultura occidental a través de las figuras de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz y de su presencia en Caravaca de la Cruz, donde ambos fundaron conventos. Para ello, se ha recopilado una completa colección de obras, entre esculturas, bordados, orfebrería, y material bibliográfico, desde el siglo XVI al XXI.

Las obras que se exponen en Caravaca de la Cruz pertenecen a colecciones públicas y privadas de distintos puntos de la geografía española. En concreto, han cedido piezas el Museo Nacional del Prado, la Fundación Santander, Colección Abelló, el Museo Nacional de Escultura, el Museo de Bellas Artes de Murcia, la galería Nieves Fernández, los Carmelitas Descalzos, el Museo de Bellas Artes de Murcia y la Cofradía de la Vera Cruz.

La exposición ‘Místicos’ Santa Teresa y San Juan de la Cruz, luz en el Siglo de Oro’ tiene a la Fundación Camino de la Cruz como patrocinador principal, con el apoyo del Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz, la Comunidad Autónoma, la Diócesis de Cartagena y el Carmelo Descalzo. Los patronos de dicha fundación son el Grupo Reina, Grupo Fuertes, Estrella Levante, La Caixa, Cafés Salzillo, Limcamar, Interapothek y la Universidad Católica San Antonio UCAM.

También han colaborado con el proyecto otras empresas y entidades como la Fundación Santander, la Fundación Cajamurcia, Automoción del Noroeste (Aunorsa), Desguaces París y Casa del Pintor. La exposición permanecerá abierta al público de 11.00 a 14.00 y de 17.00 a 19.00 horas (cerrado domingos por la tarde y lunes). Se realizarán visitas guiadas gratuitas a las 11.15, 12.30 y 17.30 horas, previa reserva de plaza en el teléfono 868 175 188.

‘Misticos’ reúne obras de grandes maestros de la pintura y la escultura universal

 

Cerca de ochenta obras de grandes maestros de la pintura y la escultura universal forman parte de la exposición ‘Místicos’. Santa Teresa y San Juan de la Cruz, ‘luz en el Siglo de Oro’, que ha abierto hoy sus puertas y permanecerá en la sala de la antigua iglesia de la Compañía de Jesús hasta el 6 de enero.

La muestra ha sido inaugurada por el alcalde de Caravaca de la Cruz José Moreno y la consejera de Turismo y Cultura del Gobierno regional Miriam Guardiola, acompañados por el obispo de la Diócesis de Cartagena, José Manuel Lorca Planes, el padre superior de la Provincia Ibérica de los Carmelitas Descalzos, Miguel Márquez, patronos de la Fundación Camino de la Cruz, miembros de la Cofradía de la Vera Cruz y numerosos representantes del Carmelo Descalzo.

En palabras del alcalde, “estamos ante una exposición con alma y con discurso, que nos permite acercarnos al legado de San Juan y Santa Teresa de Jesús, dos místicos universales que crearon fundaciones en Caravaca de la Cruz, siendo la única ciudad de España, junto con Segovia, en la que se da esta circunstancia”. José Moreno también ha tenido palabras de agradecimiento para todas las instituciones y personas que han hecho posible la apertura de ‘Místicos’.

El comisario de la exposición y director del proyecto ‘Místicos’, Nacho Ruiz, ha sido el encargado de guiar el primer recorrido por la sala, donde se pueden admirar obras de artistas de la talla de ‘El Greco’, Murillo, Alonso Cano, Ribera y Luis de Morales ‘El Divino’, entre otros importantes referentes de la pintura y la escultura española. Se han incorporado también destacadas piezas de arte contemporáneo, como las firmadas por Chillida, Tápies o el retrato de gran formato de Santiago Ydáñez. Además, se pueden contemplar reliquias de calado como los dedos de San Juan de la Cruz, procedentes de Úbeda, y documentos como la carta manuscrita y autógrafa de la Santa Teresa de Jesús, propiedad del Archivo Municipal del Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz.

‘Místicos’ muestra el relato del misticismo en la historia de la cultura occidental a través de las figuras de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz y de su presencia en Caravaca de la Cruz, donde ambos fundaron conventos. Para ello, se ha recopilado una completa colección de obras, entre esculturas, bordados, orfebrería, y material bibliográfico, desde el siglo XVI al XXI.

Las obras que se exponen en Caravaca de la Cruz pertenecen a colecciones públicas y privadas de distintos puntos de la geografía española. En concreto, han cedido piezas el Museo Nacional del Prado, la Fundación Santander, Colección Abelló, el Museo Nacional de Escultura, el Museo de Bellas Artes de Murcia, la galería Nieves Fernández, los Carmelitas Descalzos, el Museo de Bellas Artes de Murcia y la Cofradía de la Vera Cruz.

La exposición ‘Místicos. Santa Teresa y San Juan de la Cruz, ‘luz en el Siglo de Oro’ tiene a la Fundación Camino de la Cruz como patrocinador principal, con el apoyo del Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz, la Comunidad Autónoma, la Diócesis de Cartagena y el Carmelo Descalzo. Los patronos de dicha fundación son el Grupo Reina, Grupo Fuertes, Estrella Levante, La Caixa, Cafés Salzillo, Limcamar, Interapothek y la Universidad Católica San Antonio UCAM.

También han colaborado con el proyecto otras empresas y entidades como la Fundación Santander, la Fundación Cajamurcia, Automoción del Noroeste (Aunorsa), Desguaces París y Casa del Pintor.

 

La exposición permanecerá abierta al público de 11.00 a 14.00 y de 17.00 a 19.00 horas.

Cerrará los domingos por la tarde y los lunes todo el día.

Se realizarán visitas guiadas gratuitas a las 11.15, 12.30 y 17.30 horas (previa reserva de plaza en el teléfono 868175188.

 

NUEVA EXPOSICIÓN DE LOS ALUMNOS DE KEKE CALVACHE

 

Más de 70 alumnos y alumnas de la artista caravaqueña Keke Calvache exponen sus trabajos en el salón de actos de la Casa de la Cultura ‘Emilio Sáez’. Esta muestra colectiva, organizada en colaboración con la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz, se puede visitar  hasta el 1 de junio, de 17:30 a 21:00 horas.

Keke Calvache lleva casi una década impartiendo talleres de pintura. A sus clases acuden personas con inquietudes artísticas desde los 5 a los 80 años, a los que forma mostrándoles distintas técnicas y corrientes. “Esta exposición, con la que se clausuran cada curso los talleres de Keke Calvache, es ya una actividad clásica de la agenda cultural de primavera en Caravaca”, tal y como señaló el edil de Cultura, Óscar Martínez, durante la inauguración. Este año el arte Pop juega un papel protagonista en la exposición, ya que los alumnos de los talleres infantiles y juveniles han creado autorretratos, presentados en formato cubo, que se pueden admirar en el centro de la sala.

 

 

Vida y obra de Rafael Tegeo (1798-1856)

Autorretrato (c. 1840)

El pintor caravaqueño Rafael Facundo Tegeo Díaz fue una destacada figura del panorama cultural de la primera mitad del siglo XIX, no sólo en la Región de Murcia, sino en el conjunto nacional. Con una obra que avanza desde el neoclasicismo al romanticismo, la calidad de sus trabajos le sirvió para ser nombrado director de la Academia de San Fernando y pintor honorario de cámara en la Corte de Isabel II.

Infancia y primeros pasos como artista

Rafael Tegeo nació en Caravaca de la Cruz en 1798, en la calle que hoy lleva su nombre. Hijo de una humilde familia de artesanos, su infancia no tuvo que ser nada fácil debido a las numerosas epidemias de los primeros años del siglo XIX y a los avatares de la Guerra de Independencia contra los franceses.

Dadas las tendencias que desde niño mostraba hacia la pintura, sus padres le enviaron con quince años a Murcia, a estudiar en la academia de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, bajo la protección del marqués de San Mamés y teniendo allí como mentor al escultor Santiago Baglietto.

Después, completaría su formación artística en Madrid en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde fue discípulo preferido del pintor clasicista José Aparicio, cuyo estilo fue seguido en un principio por el propio Tegeo. También se formaría con Fernando Brambilla, un pintor de vistas italiano afincado en España.

La Curación de Tobías (1824-1827)

Influencia italiana

Entre finales de 1822 y principios de 1823 marchó a Roma, sufriendo un naufragio en el Golfo de León del que pudo salvarse a costa de entregar toda su fortuna a unos marineros, llegando a la capital italiana con un frágil estado de salud y sin dinero.

La huella de este aprendizaje quedó patente en sus pinturas mitológicas y bíblicas: Magdalena en el desierto y La Curación de Tobías, de la que hablamos anteriormente en este mismo blog.

El reconocimiento de su obra

Regresó a Madrid en 1827, alcanzando un año después el grado de Académico de Mérito de la Academia de San Fernando con la presentación de la obra Lucha de Hércules y Anteo.

Lucha de Hércules y Anteo (1828)

En 1839 fue nombrado teniente director de pintura de la Academia de San Fernando. En 1841, a causa del pronunciamiento moderado en contra de Espartero, regresó a Caravaca de la Cruz y un año después sería nombrado director honorario de la Academia, pintando entonces en Cehegín el retrato de Magdalena Cuenca y Rubio.

En 1846 se le aceptó la renuncia al cargo que tenía en la Academia de San Fernando, muriendo en Madrid diez años más tarde, coincidiendo con la primera Exposición Nacional de las Artes en 1856.

Entre la mitología y el retrato

Rafael Tegeo se mostró muy interesado por temas del mundo antiguo, hasta el punto que en su producción se encuentran algunos claros ejemplos del Neoclasicismo.

Los cuadros enviados a las exposiciones de la Academia de San Fernando tratan generalmente de asuntos mitológicos. Sin embargo, en las exposiciones académicas también presentó temas religiosos y en 1839 concurrió incluso con un argumento típicamente romántico.

Pero lo que hizo que Rafael Tegeo adquiriese fama y reconocimiento fue su faceta de pintor de retratos. Pese a esta circunstancia, Rafael mostró un desigual interés por estas obras. En sus mejores obras se intuye tempranamente un cierto romanticismo.

Placa de la calle en recuerdo de Rafael Tegeo

Según algunos estudiosos de su trabajo, la frialdad de los colores empleados en sus óleos ha sido crítica frecuente en la obra de Rafael Tegeo. Sin embargo, estos mismos colores prestan elegancia y dan clima a estos retratos. En la pintura narrativa este colorido es el convencional, de tintes un tanto arbitrarios y locales.

La abundante serie de retratos que realizó Tegeo forma una galería de personajes que van desde los propios reyes, Isabel II (1853) y Francisco de Asís (1846), que le nombraron pintor honorario de cámara; a la aristocracia de la Corte, Duques de San Fernando (1832); figuras políticas; y la burguesía adinerada, El arquitecto Ayogui (1838).

Representa a los personajes de sus cuadros en actitudes dignas, con expresión contenida y mirada frontal, con carácter melancólico y profundidad psicológica, acentuado todo ello por fondos diluidos y el tratamiento de la indumentaria. Algunas de sus mejores creaciones serían Retrato de caballero y Dª Magdalena de Cuenca y Rubio.

 

 

 

 

FUENTES

CHACÓN JIMÉNEZ, F. (dir.), Historia de la Región Murcia, Ed. Mediterráneo, Murcia, vol. VIII, 1980, p. 385

museodelprado.es

regmurcia.com

La música, protagonista en el Mercado del Peregrino de Caravaca

Cartel del Mercado del Peregrino de Caravaca del día 19 de noviembre de 2017.
Cartel del Mercado del Peregrino de Caravaca del día 19 de noviembre de 2017.

La artesanía, la decoración, la moda, los juegos infantiles y la música se reúnen este domingo, día 19 de noviembre, en Caravaca de la Cruz con motivo del Mercado del Peregrino. Como cada tercer domingo de cada mes, este evento abarca una serie de actividades para los más pequeños y, por supuesto, también los mayores.

La música será la temática del Mercado del Peregrino en noviembre.
La música será la temática del Mercado del Peregrino en noviembre.

La Concejalía de Turismo, en colaboración con la asociación cultural Art Andante, organiza este mercado, que comenzará a las diez de la mañana en la calle Corredera y estará abierto hasta las dos y media de la tarde. Contará con la actuación de la banda musical caravaqueña ‘Doble Sentido’ y del grupo de Baile de Danza de la Escuela de Ana. Siguiendo en la senda de la música, se exhibirán instrumentos reciclados, como baterías y guitarras.

Las tortas fritas en el Mercado del Peregrino de Caravaca.
Las tortas fritas en el Mercado del Peregrino de Caravaca.

Asimismo, la gastronomía estará presente en el Mercado del Peregrino con una degustación de miel en panal y los artesanos mostrarán sus dulces, como las tortas fritas de carnaval. Además, habrá bisutería artesanal, como pulseras, y juegos para niños, con el tradicional ‘pintacaras’.

Los tradicionales 'pintacaras'.
Los tradicionales ‘pintacaras’.

Por último, se podrán seguir viendo muebles artesanales, como sillas que se utilizaban antiguamente en las casas.

Cabe destacar que el Mercado del Peregrino se celebra en la ciudad desde 2012 y goza de gran popularidad entre residentes y turistas, especialmente en este 2017 que se festeja el Año Jubilar en Caravaca. La urbe posee el título de Ciudad Santa desde 1998 cuando el Papa Juan Pablo II se lo concedió.

LA CURACIÓN DE TOBÍAS

Una de las obras cumbres del siglo XIX se conserva dentro de los muros de nuestro castillo.

 

En la Basílica-Santuario de la Vera Cruz podéis ver esta joya del neoclasicismo.

Curación de Tobías

La historia que veis en este cuadro está tomada de la Biblia, es La curación de Tobías del autor caravaqueño Rafael Tejeo. A continuación te enseñamos el episodio bíblico de donde procede:

El anciano Tobit queda ciego al caerle en los ojos unos excrementos de ave. Tobías, el hijo de Tobit, vuelve a su casa para curar a su padre con el remedio que le ha dado el arcángel Rafael: un pez con el que podrá sanar su vista.

(Rafael) Estoy seguro de que tu padre recobrará la vista. Úntale en los ojos la hiel del pescado. Este remedio hará que las nubes se encojan y desaparezcan de sus ojos. (…)

Tobías, que tenía en la mano la hiel del pescado, se acercó a su padre y lo tomó de la mano. Entonces le sopló en los ojos, y le dijo:

—¡Ten confianza, padre!

En seguida le aplicó el remedio. Luego, con ambas manos, le desprendió las nubes de los extremos de los ojos. Recupera la vista.

Tobías 11, 7-12

Esta obra del Neoclasicismo podemos encontrarla hoy día en la Basílica de la Vera Cruz, en Caravaca. Fue donada por el propio Tejeo en 1827.

Hoy día y desde 2008 también conservamos otra imagen del artista: “Literato”. Este último puedes verlo en la Sala de cristal del ayuntamiento de la Ciudad de la Cruz.

 

Bibliografía

El Ayuntamiento de Caravaca y el testamento de Isabel la Católica

El Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz es un edificio barroco (siglo XVIII), que presenta un arco que da acceso a una plaza conocida precisamente como plaza del Arco. Obra en plano del conocido arquitecto Jaime Bort (que entre otros proyectos realizó el imafronte de la catedral de Murcia), su ejecución se debe realmente al maestro de obras caravaqueño Antonio del Campo.

En la Sala de Plenos del citado edificio puede verse un gran cuadro, en cuanto a sus dimensiones y calidad, copia de un original de Eduardo Rosales que actualmente se exhibe en el Museo del Prado (Madrid). El lienzo representa a la reina Isabel I de Castilla, que falleció en Medina del Campo en 1504, dictando su testamento en presencia de su esposo, Fernando II de Aragón, y de otros personajes de la Corte castellana. Esta pintura, dada sus dimensiones, se hace presente en los plenos del Ayuntamiento y llama pronto la atención de toda aquella persona que visita la susodicha sala  Conozcamos algo más de esta pintura, de la obra original, que durante tantos años (la copia), por así decir, ha presidido (y aún lo hace), esta Sala tan importante en la vida política caravaqueña.

Aquí están sus datos, los del original, para el que quiera saber más de ella

Ficha técnica

Número de catálogo

P04625

Autor

Rosales Gallinas, Eduardo

Título

Doña Isabel la Católica dictando su testamento

Fecha

1864

Técnica

Óleo

Soporte

Lienzo

Dimensión

Alto: 287 cm.; Ancho: 398 cm.

Procedencia

Adquirido al autor, 1865; Museo de la Trinidad, 1865; Museo del Prado, 1872; Museo de Arte Moderno; Museo Español de Arte Contemporáneo, hasta 1971.

Descripción del motivo pintado

            En la penumbra del dormitorio regio instalado en el Castillo de la Mota, la moribunda reina Isabel (1451-1504) aparece tendida en su lecho, cubierto con un dosel y rematado con el escudo de armas de Castilla. Recostada su cabeza sobre dos altos almohadones y tocada con su característico velo sujeto al pecho por un broche con la venera y cruz de Santiago, ordena con una indicación de su mano la escritura de su última voluntad, que dicta al escribano Gaspar de Gricio, sentado ante su pupitre, junto a la cama. A la izquierda, dando la espalda a un pequeño oratorio iluminado por una lamparilla de aceite, está sentado el abatido rey Fernando, con el rostro compungido, la mirada perdida y el pensamiento absorto, abandonado el peso de sus brazos sobre el sillón y apoyando los pies en un almohadón de terciopelo. En pie, junto a él, permanece su hija Juana, con las manos enlazadas y la mirada baja. Al extremo del lecho, acompañan a la reina en sus últimos momentos varios miembros de su Corte, encabezados por el cardenal Cisneros, vestido con la dignidad de su hábito, entre otros nobles. En la sombra del aposento asoman detrás del dosel los marqueses de Moya, fieles servidores de la soberana moribunda.

Doña Isabel la Católica dictando su testamento es posiblemente el cuadro más conocido del pintor purista español Eduardo Rosales. Esta pintura se sitúa dentro de la pintura de historia academicista del período romántico, resultando un estilo más realista que obras precedentes del autor. Sin duda es obra cumbre de la pintura de historia del siglo XIX. Rosales Invirtió en ella año y medio de trabajo y la presentó a la Exposición Nacional de Paris de 1864, donde sería premiado con una primera medalla, que supuso el reconocimiento de su autor en los círculos artísticos oficiales y una verdadera convulsión para los pintores españoles de su generación.

Como reconocimiento simbólico de su relevancia, cabe decir que fue la primera obra que se colgó, en presencia del Ministro de Cultura, el director del Museo y el presidente del Real Patronato, de la exposición Maestros modernos. Las colecciones del siglo XIX del Museo del Prado, con la que en 2007 se inauguró la ampliación de Moneo.

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Diviértete este mes de Julio

                Este mes de julio, en Caravaca de la Cruz, además de presentarse caluroso, llega con muchas actividades interesantes a las que asistir; visitas guiadas, deportes, semana de teatro, festivales, etc.

                   Aquí ponemos la programación para que os vayáis organizando.

MUPI ABRIL 2015