IGLESIA O ERMITA DE SANTA ELENA EN CARAVACA DE LA CRUZ

 

La ermita de Santa Elena, se encuentra ubicada en un barrio de Caravaca situado en lo alto de una colina, el Cabezo de la Cruz, y junto a la Plaza del Hoyo, en la actualidad de los Caballos del Vino.

Se trata de una iglesia barroca del siglo XVIII, de nave única, con coro alto a los pies, de tres tramos y cubierta por bóveda de arista con crucero. En el crucero presenta bóveda vaída.

En la ermita se conserva un retablo barroco con la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Se trata de una imagen de vestir, de gran devoción.

En ella tiene lugar el besapié del primer viernes de marzo, y desde aquí parte la procesión del Viernes Santo por la mañana.

La imagen de Santa Elena acompaña a la Santísima y Vera Cruz en las procesiones patronales del mes de mayo.

Titularidad: Diocesis de Cartagena

Dirección: CALLE CANALEJAS.Caravaca de la Cruz

 

Arquitectura del templo

Edificio del siglo XVIII, de nave única con crucero y hornacinas laterales, con coro alto a los pies. El altar mayor está sobre un graderío. En el interior encontramos arcos de medio punto, pilastras y bóvedas de medio cañón encamonadas.

La fachada está decorada con pilastras, capiteles y frisos en color ocre simulando el jaspe de la torre; también posee un gran balcón con reja de forja y en su lado derecho una torre de un solo cuerpo.

En los años setenta, se sustituyó el pavimento de losa de barro original, por otro moderno de terrazo. Esta intervención poco acertada fue costeada por un industrial de Caravaca.

 

Patrimonio del templo

Esta ermita posee un retablo barroco, obra de Agustín López, de 1707, con la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno (siglo XVIII-XX); imagen de vestir, de gran devoción.

También encontramos imágenes modernas de honda tradición popular:

Santa Elena, madre del emperador Constantino, que gracias a ella su hijo abrazó la fe católica. La talla fue donada al Bando de los caballos del Vino y desde el año 2005 suple a la anterior imagen que se quedará en la Ermita de Santa Elena en las procesiones patronales.

 

San Juan Evangelista, titular de la cofradía de los Blancos, talla del escultor murciano José Sánchez Lozano, de 1947.

La Oración en el Huerto, que desfila la noche del Miércoles Santo. Cofradía de los Moraos.

Santa Lucía (siglo XX), imagen de gran devoción popular. Abogada contra enfermedades relacionadas con la vista. Sus fiestas se celebraban en el mes de diciembre.Santa Águeda, siglo XX.San José, siglo XX.La Dolorosa, siglo XX.

Pintura:

Virgen de la Buena leche con San Juanito y el Niño.Lienzo del Crucificado.

 

Historia del templo

Existe la tradición de que las ermitas del noroeste murciano se edificaron a partir de la reconquista de Granada a fines del siglo XV y principios del XVI. Este florecimiento de las ermitas continuó durante los siglos XVII y XVIII con el llamado barroco rural, donde las proporciones de los edificios aumentaron en su estructura, consiguiendo una mayor ornamentación en toda la iglesia, ya fuese con retablos, pintura al temple, etc. Durante el siglo XIX se produjo un estancamiento de la construcción de ermitas, conociendo un nuevo renacer en la segundo mitad del siglo XX, llegando hasta nuestros días, con edificios funcionales y utilitarios.

Como se ha dicho, el siglo XVIII será el gran siglo de los cambios arquitectónicos y decorativos en cuanto a portadas, cruceros más amplios, cúpulas, etc. Es en este momento cuando aparecen nuevas ermitas como la que nos ocupa de Santa Elena y la de Santa Inés, ésta adosada a un cortijo señorial en Caravaca. En el Campo de Moratalla la de San Juan Bautista, la de San Pedro y la del Sabinar son muy semejantes al poseer un pórtico a los pies, y en el casco urbano la de Santa Ana. En Calasparra, el Santuario de Ntra. Sra. de la Esperanza y la ermita del Ecce Homo de advocación única en la zona.

En la Copa de Bullas la ermita de la Consolación hoy muy transformada y en la huerta de Cehegín la del Campillo de los Jiménez, que conserva la mayoría de su decoración mural.

A finales del siglo XVIII y principios del XIX surgieron las torres-campanario, como en el caso de la ermita de Santa Elena.

La mayoría de los ajuares litúrgicos de las ermitas son de época muy reciente debido a las destrucciones que sufrieron durante la Guerra Civil y todavía hoy.

Obras de importantes artistas

Entre los nombres propios que aparecen vinculados a esta ermita se encuentra el de José Sánchez Lozano, escultor murciano del siglo XX, seguidor de la estética de Francisco Salzillo, quien se dedicó en la postguerra a realizar esculturas de reposición para que las iglesias de la Región recuperaran sus Santos destruidos en la contienda. Para la ermita de Santa Elena realiza una escultura de San Juan Evangelista de 1947.

También aparece el de Agustín López, quien realizó retablo barroco para la ermita de Santa Elena, fechado en 1707. También podemos encontrar un retablo de este artista en la iglesia de San José, del Monasterio de Madres Carmelitas de Caravaca.

Fuente: www.regiondemurcia.com

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