Las Fiestas en honor a la Stma. y Vera Cruz en los años 60 y 70

Las Fiestas Patronales constituyen un simbolo especial y significativo para Caravaca de la Cruz ya que se celebran en honor a la Stma. y Vera Cruz. Fueron declaradas de Interés Turístico Internacional en 2004 y se celebran los días del 1 al 5 de Mayo: Caballos del Vino, Moros y Cristianos y rituales como la Bendición del vino y flores y el baño de la Cruz, como Bendición de las aguas , que se realiza desde el siglo XVI .

En este blog nos centraremos en como se consolidaron los Caballos del Vino como un festejo de tal repercusión para Caravaca, donde los años 60 fueron un punto clave para ello.

HISTORIA DEL 2 DE MAYO

“El día 2 de mayo, a las diez de la mañana, se reúnen en la casa capitular, el ayuntamiento, cofradía y personas notables de la población. El alcalde entrega al hermano mayor de la cofradía un azafate cubierto de flores del tiempo y crucecitas de seda, bordadas en una tela muy fina, poniéndose seguidamente en marcha la comitiva precedida de varios caballos lujosamente enjaezados y con banderas, que conducen concierta cantidad de vino; gigantones, dulzainas y bandas de música, uniéndose en el transito a dichas corporaciones, vicario, hoy arcipreste, con el clero. De este modo se dirigen al Santuario que está en la parte más elevada de la ciudad, y el recinto, como ya hemos dicho, del antiguo alcázar. Dentro ya de la iglesia, penetran en la capilla mayor, el Clero y las corporaciones, y entonces el capellán mayor saca la reliquia del sagrario y la toca en el vino que contiene un magnifico jarrón de plata. A esta ceremonia, en la cual se bendicen además las flores y crucecitas, se le llama Baño del vino”

 

 

 

LOS CABALLOS DEL VINO

Los documentos más antiguos están fechados en 1765, y detallar los gastos del caballo que anualmente preparaba la orden de Santiago, describiendo también su enjaezamiento:
“un repostero de paño azul con su fleco y armas reales que se pone sobre la carga de vino, que sube al castillo para el baño de la Santa Cruz. Una bandera de raso liso encarnado con tres horlas y galon de oro al canto, en que esta figura de raso liso blanco por los dos lados la santísima Cruz para adorno del caballo quando sube dicha carga de vino según costumbre”.

La expresión “Caballo del Vino” era ya usada en 1804.

A finales del siglo XIX los caballos dejaron de trasportar el vino, pero en lugar de desaparecer se consolidaron, popularizándose la participación. Se regularizaron las carreras, anunciándose con los adjetivos “tradicionales” y típicas.

En 1921 se creó el Concurso de Enjaezamiento, estableciéndose 3 premios decididos por un jurado. El primer ganador fue el caballo enjaezado por Dolores Michelena.

Los caballos se enjaezaban con colchas, mantones y prendas similares valorándose el conjunto, especialmente la bandera y demás accesorios, que se renovaban cada año.

A mediados de la década de 1940 se comienzan a confeccionar pieza bordadas para los Caballos del Vino. La primera fue Dolores Michelena; otros caballos siguieron su ejemplo, destacando el Caballo del Hoyo que fue el primero en presentar todas las piezas bordadas.

Los años 60 suponen la consolidación del festejo, generalizándose el uso del pañuelo rojo entre los caravaqueños. En 1967 se creó la figura de la Madrina (posteriormente Amazona) y en 1969 adquirió cierta independencia organizativa al crearse la Subcomisión de los Caballos del Vino, integrada en la Comisión de Festejos. “El Panterry”, el “Caballo de los Arañas” y “El Estudiante” fueron los Caballos más destacados.

 

 

 

En los 1974 surgen la Peñas Caballistas, generalizándose la participación popular y asegurando su mantenimiento económico Las primeras fueron “Pura Sangre” y “Júpiter”, a las que posteriormente se sumaría: “Solterón”,”Soberano”, “Fogoso”, “Terry”,”Mayrena” y “Triana”. En 1977 se creó el Bando de los Caballos del Vino.

 

En 1980 se creó el Concurso de Caballo a Pelo, realizándose por primera vez al año siguiente (1981). Se celebrara en la tarde del día 1 de mayo en la Plaza del Hoyo.

En 2002 se modifico el concurso de Enjaezamiento, dividiéndose sus participantes en 4 bloques, 15 peñas por bloque. Comenzando a utilizarse en la carrera un sistema de cronometraje sofisticados.

En 2011 los Caballos del Vino fueron declarados Bien Cultural Inmaterial por el gobierno de la Región de Murcia y en 2012 se aprobó su candidatura para ser proclamados Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

Fuentes:

Un poco de historia

Torrecilla de Robles y Godínez, 1888

 

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