Semana Santa de Caravaca 2019

De nuevo, la antigua Iglesia de la Compañía vuelve a convertirse en el epicentro de la cultura de Caravaca de la Cruz. Durante el paréntesis de la exposición Deus Ex Machina, de Santiago Ydáñez, se expondrán aquí los pasos de la Semana Santa caravaqueña, tal como se ha venido haciendo hasta ahora. La exposición se inauguró el pasado día 10 de abril y continuará hasta el próximo Jueves Santo, 18 de abril. El horario de apertura es de 10:00 a 13:30. Los actos de Semana Santa comenzarán el Viernes de Dolores (12 de abril) a las 22:00, cuando comience el Vía Crucis del Santísimo Cristo de los Voluntarios desde la Iglesia de las Madres Claras. Después, a las 23:00, saldrá en procesión el Paso Azul de la Iglesia de la Compañía de Jesús.

La exposición la organiza la Agrupación de Cofradías en colaboración con el Ayuntamiento de Caravaca. Entre los tronos, estandartes e imágenes que se pueden admirar, destacan como novedades este año el nuevo manto bordado en oro que estrenará Nuestra Señora de la Soledad y la nueva imagen de Nuestra Señora de las Lágrimas, de la Cofradía de los Azules. Las cofradías constituyen uno de los pilares más importantes de la Semana Santa caravaqueña, ya que organizan la fiesta en torno a la Agrupación de Cofradías de Semana Santa, entidad constituida en 1970. Cada una de las cofradías porta sus imágenes, la mayoría de las cuales fueron talladas entre los siglos XVII y XVIII.

La historia de la Semana Santa caravaqueña se remonta al siglo XVI, cuando ya se hacían procesiones tan destacadas como la de Jueves Santo. Se conoce también que a finales de este siglo la procesión la formaban una imagen de Jesús con la cruz a cuestas y una Virgen Dolorosa. Esto convierte a la Semana Santa de Caravaca, en la que se rememoran la pasión, la muerte y la resurrección de Cristo, en una de las más antiguas de la Región de Murcia. La cofradía más antigua de Caravaca es la de Nuestro Padre Jesús Nazareno (conocida como el Paso Morado), que data del siglo XVI y aún está en activo.

En el siglo XVIII algunas de las procesiones que se realizaban llegaban hasta el Santuario de la Vera Cruz. El momento de mayor esplendor de las procesiones de Semana Santa en Caravaca tuvo lugar a mediados del siglo XIX, cuando participaban en ellas, además de los penitentes, una gran cantidad de personas que desfilaban representando cuadros escénicos como La calle de la amargura, Moisés en el Sinaí, etc. A veces, incluso se escenificaban escenas a caballo. Sin embargo, es a finales de este mismo siglo cuando entran en una gran decadencia, llegándose a celebrar solamente la del Santo Entierro en la tarde del Viernes Santo.

Hubo que esperar hasta 1897 para que se reorganizaran las cofradías y se creara un programa de procesiones parecido al actual. Terminada la guerra civil, vuelven a organizarse procesiones, aunque limitadas a los días de Miércoles, Jueves y Viernes Santo. En los años sesenta del pasado siglo, vuelve a producirse una crisis, con la consiguiente desaparición de todas las procesiones salvo la del Silencio y la del Santo Entierro. Ya en la década de los 60 del siglo XX se vuelve a establecer un programa de Semana Santa parecido al actual. Este año, la Semana Santa de Caravaca vuelve a llevar a las calles de la ciudad la pasión, la cultura y el arte para disfrute de todos los que quieran acercarse a ver sus pasos, tronos, etc. Además, este año podremos disfrutar, como ya hemos visto, de nuevas obras de arte.

 

Fuentes:

http://www.caravaca.org/index.php?option=com_content&task=view&id=2863&Itemid=1

http://www.regmurcia.com/eventos/23589

https://www.laopiniondemurcia.es/municipios/2019/04/05/semana-santa-caravaca-cruz/1011297.html

https://www.laopiniondemurcia.es/multimedia/fotos/semana-santa/2019-04-10-156634-exposicion-semana-santa-caravaca.html

https://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,369,m,2693&r=ReP-12291-DETALLE_REPORTAJESPADRE

Santiago Ydáñez vuelve a Caravaca

Santiago Ydáñez vuelve a Caravaca

Santiago Ydáñez nace en Jaén en 1969 y estudia Bellas Artes en la Universidad de Granada. Gracias a su talento y formación, tiene talleres con muchos artistas, como Juan Genovés, Nacho Criado o Mitsuo Miura, entre otros. Además, ha recibido varios premios y becas que posteriormente nombraremos. Por todo esto, muchos críticos de arte le han nombrado como “Pintor XXL“.

En Caravaca, lo conocemos y adoramos por la obra de arte que nos regaló con motivo de la exposición “Místicos”. Este es el retrato de San Juan de la Cruz que se encuentra en el altar de la antigua Iglesia de la Compañía de Jesús. Se le ha calificado de “Colosal, extraordinario e histórico” y razón no les falta, solo basta con verlo para comprobar esta calificación y quedar maravillados. Se trata del rostro del santo pintado sobre un lienzo de grandes dimensiones, en concreto, 14×8 metros, basado en una talla de barroca de San Juan de la Cruz que encontró el artista en Perú.

En cuanto a su obra, se basa en la observación, inspirándose en los recuerdos de su infancia, fusionándolos con sus inquietudes culturales y su amor a la historia del arte y a la literatura. Por ello, sus temas principales son la condición humana, los animales, la naturaleza, la desacralización religiosa y la investigación estética de los registros históricos.

Su obra se ha podido contemplar en exposiciones de todo el mundo, tanto individuales como colectivas. También, se pueden encontrar en colecciones públicas, sobre todo en España y Venezuela. Gracias a ello, como ya hemos mencionado antes, ha recibido variedad de premios y becas, desde 1997 hasta la actualidad, empezando por la Bolsa de Mojácar y el LODAZAL de Jaén, ambos en 1997, y acabando por el 33º Premio de Pintura BMW en 2018.

 

Respecto a su nueva presencia en Caravaca de la Cruz, vuelve con la exposición “Deus ex machina“. Esta se inaugurará el próximo lunes, día 1 de abril, en la antigua Iglesia de la Compañía de Jesús a las 19:30 horas y podrá visitarse hasta el día 30 de junio.

Gracias a las explicaciones del comisario, Nacho Ruiz, hemos podido conocer el significado de esta denominación tan llamativa. Este procede del latín y significa “Dios desde la maquina“, haciendo referencia al uso de las maquinas que se hacía en el teatro para representar a la deidad. Así, se basarían en el engaño visual, creando una teatralidad que confronta la realidad y la ficción.

La exposición está comisariada por Nacho Ruiz, como ya hemos dicho, codirector de T20 y organizada por la Consejería de Cultura en colaboración con el Ayuntamiento de Caravaca. En ella, podremos conocer obras de su producción reciente, junto con piezas de su colección particular. Así, combina los grandes cuadros y la imaginería religiosa, creando un maravilloso diálogo, a traves de la relectura de dichas obras clásicas, para aportarles el carácter de la atemporalidad.

Por último, debido a lo estupefactos que quedamos con su obra en todas las ocasiones que la hemos podido conocer, sabemos que la magnificiencia de la exposición “Místicos” seguirá con esta nueva muestra. Por ello, no dudamos nunca de su grandiosidad y nos quedamos con pocas palabras al simplemente agradecer la gran labor del artista y del equipo que le acompaña, entre ellos el comisario, que tanta maravilla aportan con cada una de sus apariciones en Caravaca de la Cruz. Infinitas gracias por acercarnos la belleza del arte.

Fuentes:

 

“EL MORO Y EL CRISTIANO”

Esta semana os voy a presentar a dos personajes muy queridos por todos los habitantes de Caravaca de la Cruz. Se trata del “Moro y el Cristiano”, un monumento realizado por el escultor valenciano recientemente fallecido, Rafael Pí Belda, hijo adoptivo de la ciudad. El conjunto escultórico de estilo neobarroco fue inaugurado en 1985. Estos dos personajes están ubicados en la plaza más emblemática de la ciudad, la Plaza del Arco, accedemos a ella por el arco que le da nombre desde el cual, ya antes de atravesarlo vemos enmarcadas en él, las dos figuras y al fondo la alta Torre del Campanario de la Parroquia de el Salvador. Visto desde este punto parece una preciosa postal.

Ellos son los que reciben y dan la bienvenida a todos los turistas y visitantes que llegan a la ciudad, deseosos de conocer su historia. Y nadie mejor que ellos para contarla, pues este par de esculturas son un fiel reflejo de lo que en otra época aconteció entre sus murallas.

En la Edad Media Caravaca era tierra fronteriza con el Reino Nazarí de Granada. Este hecho influyó en todos los sentidos la conformación de lo que hoy conocemos como Caravaca de la Cruz. Un lugar donde convivieron dos culturas totalmente diferentes entre sí dando paso a un marco de tolerancia y conformando un mundo de contrastes.

Si observamos el monumento nos damos cuenta de que el moro tiene una actitud de partida, se va de la ciudad con un armonioso movimiento cogiendo brioso su capa y adelantando el pie izquierdo. Se aleja para dejar paso al imponente guerrero cristiano que con un ademán firme y serio, apoyado sobre su espada lo ve marchar.

Por otro  lado, la escultura también hace referencia y evoca las fiestas que cada año, del uno al cinco de mayo, se celebran en esta ciudad en honor a la Santísima y Vera Cruz y que están declaradas de INTERÉS TURÍSTICO INTERNACIONAL.

¡¡¡UN PRECIOSO RINCÓN DE CARAVACA DE LA CRUZ!!!

Hoy queremos invitarte a conocer, un poquito más, uno de los muchos rincones con encanto que tiene Caravaca de la Cruz.

Subiendo hacia la Basílica-Santuario de la Stma. y Vera Cruz, por su interesante Barrio Medieval, podemos hacer una breve parada para contemplar las maravillosas vistas de la ciudad y el Monumento a los Caballos del Vino. Obra del gran escultor valenciano Rafael Pí, hijo adoptivo de la Ciudad, que dejó su huella a través de múltiples obras en Caravaca, este conjunto escultórico, inaugurado el 30 de abril de 2007, está compuesto por un caballo enjaezado y por sus cuatro caballistas, representando el momento de la Carrera en la Cuesta del Castillo, uno de los momentos de mayor atractivo de las Fiestas en honor a la Sta. Cruz, y que, año tras año, se celebra el 2 de mayo.

Os invitamos a que lo conozcáis, que os dejéis seducir por los detalles y singularidad de la obra, y la fantástica panorámica de Caravaca de la Cruz.