Santiago Ydáñez vuelve a Caravaca

Santiago Ydáñez vuelve a Caravaca

Santiago Ydáñez nace en Jaén en 1969 y estudia Bellas Artes en la Universidad de Granada. Gracias a su talento y formación, tiene talleres con muchos artistas, como Juan Genovés, Nacho Criado o Mitsuo Miura, entre otros. Además, ha recibido varios premios y becas que posteriormente nombraremos. Por todo esto, muchos críticos de arte le han nombrado como «Pintor XXL«.

En Caravaca, lo conocemos y adoramos por la obra de arte que nos regaló con motivo de la exposición «Místicos». Este es el retrato de San Juan de la Cruz que se encuentra en el altar de la antigua Iglesia de la Compañía de Jesús. Se le ha calificado de «Colosal, extraordinario e histórico» y razón no les falta, solo basta con verlo para comprobar esta calificación y quedar maravillados. Se trata del rostro del santo pintado sobre un lienzo de grandes dimensiones, en concreto, 14×8 metros, basado en una talla de barroca de San Juan de la Cruz que encontró el artista en Perú.

En cuanto a su obra, se basa en la observación, inspirándose en los recuerdos de su infancia, fusionándolos con sus inquietudes culturales y su amor a la historia del arte y a la literatura. Por ello, sus temas principales son la condición humana, los animales, la naturaleza, la desacralización religiosa y la investigación estética de los registros históricos.

Su obra se ha podido contemplar en exposiciones de todo el mundo, tanto individuales como colectivas. También, se pueden encontrar en colecciones públicas, sobre todo en España y Venezuela. Gracias a ello, como ya hemos mencionado antes, ha recibido variedad de premios y becas, desde 1997 hasta la actualidad, empezando por la Bolsa de Mojácar y el LODAZAL de Jaén, ambos en 1997, y acabando por el 33º Premio de Pintura BMW en 2018.

 

Respecto a su nueva presencia en Caravaca de la Cruz, vuelve con la exposición «Deus ex machina«. Esta se inaugurará el próximo lunes, día 1 de abril, en la antigua Iglesia de la Compañía de Jesús a las 19:30 horas y podrá visitarse hasta el día 30 de junio.

Gracias a las explicaciones del comisario, Nacho Ruiz, hemos podido conocer el significado de esta denominación tan llamativa. Este procede del latín y significa «Dios desde la maquina«, haciendo referencia al uso de las maquinas que se hacía en el teatro para representar a la deidad. Así, se basarían en el engaño visual, creando una teatralidad que confronta la realidad y la ficción.

La exposición está comisariada por Nacho Ruiz, como ya hemos dicho, codirector de T20 y organizada por la Consejería de Cultura en colaboración con el Ayuntamiento de Caravaca. En ella, podremos conocer obras de su producción reciente, junto con piezas de su colección particular. Así, combina los grandes cuadros y la imaginería religiosa, creando un maravilloso diálogo, a traves de la relectura de dichas obras clásicas, para aportarles el carácter de la atemporalidad.

Por último, debido a lo estupefactos que quedamos con su obra en todas las ocasiones que la hemos podido conocer, sabemos que la magnificiencia de la exposición «Místicos» seguirá con esta nueva muestra. Por ello, no dudamos nunca de su grandiosidad y nos quedamos con pocas palabras al simplemente agradecer la gran labor del artista y del equipo que le acompaña, entre ellos el comisario, que tanta maravilla aportan con cada una de sus apariciones en Caravaca de la Cruz. Infinitas gracias por acercarnos la belleza del arte.

Fuentes:

 

‘Místicos’ exposición extraordinaria con algunos de los mejores artistas del siglo de Oro.

José de Ribera y su ‘San Pedro’en ‘MISTICOS’.

 

Este trabajo está dedicado a un ilustre pintor valenciano José de Ribera, «el Españoleto», este apodo le quedó de cuando estuvo estudiando a los clásicos en Italia, por su bravura, su corta estatura y algunos cuentan que por sus continuas pendencias. Fue discípulo de Francisco Ribalta, y parece ser que hacia 1610 se trasladó a Italia llevado por su vocación pictórica.

También hay que reconocer que gran parte de su obra, la pintó en Italia, país donde vivió muchos años, y estuvo muy influenciado por Caravaggio, Tiziano, Veronés, Rembrandt y otros pintores renacentistas.

Dejando el carácter a un lado, no cabe duda que ha sido uno de los grandes pintores españoles de su época, cuentan que por el dominio de su técnica y su afán perfeccionista.

La perfección de su técnica, la solidez imbatible del dibujo el impacto de su obra, habituadas las retinas y estragado el gusto por los artificios manieristas, le merecieron sin tardanza clientes, fama y dinero. Se vio obligado a huir de Roma y refugiarse en Nápoles, donde labró su fama y perfeccionó su estilo;  allí se casó con Catalina Azzorino y allí nacieron sus cinco hijos.

Poco a poco se fue alejando de los violentos contrastes tenebristas, su pintura se fue haciendo más clara y luminosa. Los fondos negros y abetunados se convirtieron en amables paisajes.

El vigoroso naturalismo de sus primeras obras deja paso a un picyorismo más delicado y la gama cromática se rebaja a unos tonos terrosos. Como en las obras maduras, los fuertes contrastes claroscuristas son sustituidos por un uso más natural de la luz.

A la muerte de su esposa, envejecido, vuelve a ennegrecer sus fondos, borra el paisaje luminoso. Sus personajes surgen de la oscura noche o parecen volver a el.

Tras haber renegado tres veces de Cristo después de su captura en el monte de los Olivos, San Pedro muestra su arrepentimiento. Esta temática será muy frecuente en la iconografía occidental, desde El Greco a Ribera. El maestro valenciano nos muestra aquí una forma bastante rara de tratar el asunto ya que el santo se encuentra en un interior, en pie, apoyando su cuerpo en una gran losa cúbica que cubre con su manto. Eleva la cabeza y la mirada al cielo y con sus manos refuerza el gesto de arrepentimiento. La monumental figura se recorta ante un fondo neutro, creando un doble plano de perspectiva, y recibe un potente foco de luz procedente de la izquierda que resalta su naturalismo, tomando Ribera como modelo a un hombre de su entorno, humanizando de esta manera el asunto y dotando de cotidianeidad a la imagen. Las arrugadas manos recuerdan a la serie de los Cinco Sentidos pero la técnica más rápida y menos áspera sitúan este trabajo en la década de 1630. La influencia de Caravaggio sigue presente pero el valenciano toma una línea cada vez más personal.

 

Fuentes:

www.foroxerbar.com

Programación de Marzo

         En la entrada de hoy, os dejamos todas las actividades que hay previstas celebrar durante este mes, para que las podáis consultar con tiempo y hacer vuestros planes.

MUPI MARZO peq