Las torres señoriales de Caravaca de la Cruz

Recientemente tratamos en este blog sobre dos tipos de torres que podíamos encontrar por la huerta y el campo de Caravaca de la Cruz: las torres vigía y las torres refugio. En esta ocasión, y para finalizar con la tipología de torres que venimos realizando, trataremos acerca de las torres o residencias señoriales.

Desde principios de la Edad Moderna y hasta el siglo XIX, las residencias señoriales constituyeron una pieza clave en el proceso de colonización del campo. Estas torres reciben su nombre del apellido de la familia propietaria de la residencia.

En los años posteriores a la conquista de Granada, en la periferia del término municipal de Caravaca, se realizan distintos repartimientos de tierra, puesto que por la proximidad al reino de Granada muchos territorios habían estado despoblados. Empiezan entonces a fundarse haciendas que ampliarán su superficie mediante alianzas y matrimonios.

Estas torres no tienen connotación defensiva alguna, no pasando de ser una casa de campo unida a otras dependencias auxiliares. A principios del siglo XVI se funda la Torre Girón, que contaba con planta baja, dos cuerpos superiores y cubierta a cuatro aguas. Junto a la torre se hallaban otras viviendas más bajas y una tapia que cerraba un circuito a cielo abierto.

Torre Girón

La torre señorial de la que más literatura disponemos es la Torre de las Fuentes, en Caravaca. Este nombre dio segundo título nobiliario al marqués de San Mamés de Aras, D. Diego Uribe y Yarza, quien durante el siglo XVIII se titulaba también como Vizconde de Torre de las Fuentes.

Torre de las Fuentes del Marqués, conocida popularmente como ‘De los Templarios’

Esta torre fue adjudicada a la Orden del Temple, basándose en el mero hecho de que esta Orden estuvo en Caravaca durante algo más de cuarenta años. De ahí que se la conozca popularmente como la Torre de los Templarios. En 1991 se realizaron unas excavaciones arqueológicas que permitieron obtener una visión bastante completa del conjunto arquitectónico, viniendo a mostrar que su autoría no se debe a los templarios sino al modelo de arquitectura residencial señorial del que veníamos hablando.

Torre de las Fuentes del Marqués

 

 

 

Fuentes:

Pozo Martínez, Indalecio: Las torres medievales del Campo de Caravaca (Murcia). In: Mélanges de la Casa de Velázquez, tome 32-1, 1996. Antiquité – Moyen-Age. pp. 263-285.

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Las torres refugio en la huerta de Caravaca

Hace un tiempo os contábamos en este mismo blog cómo las diferentes Torres que podemos encontrar por los campos y la huerta de Caravaca, a pesar de sus evidentes similitudes formales, no tenían por qué cumplir las mismas funciones ni pertenecer al mismo periodo histórico.

En esta ocasión nos disponemos a tratar de otro tipo de construcciones: las torres refugio. Éstas fueron levantadas en la época islámica con la función de servir de refugio a pequeñas comunidades rurales, ya fuesen alquerías o viviendas más o menos aisladas en las proximidades de algún nacimiento de agua.

En los momentos previos a la conquista cristiana estas torres refugio eran abundantes en territorios alejados de castillos y alquerías relevantes como Caravaca y Cehegín, teniendo algunas otras funciones como granero comunitario o almacén para la guarda de los tributos en especie.

Torre Mata

En Caravaca encontramos la Torre Mata (anteriormente a 1935 llamada Torre Muso), en la rambla de Tarragoya, en la carretera que conduce a la pedanía de Los Royos. Presenta planta cuadrada de 6 metros de lado y una altura cercana a los 9 metros. En origen debía de contar con algún cuerpo más de altura, ya que el muro de tapial es extraordinariamente grueso. Con el transcurso de los siglos se convirtió en parte de las edificaciones de una explotación agropecuaria hoy también desaparecida.

Los Castillicos

Cerca de ella, al otro lado de la misma carretera se encuentra el pequeño altozano de Los Castillicos, donde podemos ver los restos de una pequeña torre de unos 4 metros de lado. En otro pequeño montículo próximo se aprecian restos de muros de mampostería que debían formar parte del mismo conjunto arquitectónico e histórico.

 

La Torrecica

En las Ocho Casas de Singla se hallan otros restos de La Torrecica, de planta cuadrada de 5 metros de lado. No existen restos visibles de construcciones a su alrededor, aunque es posible que fuesen destruidos por los aterrazamientos y los caminos que la rodean y es posible que sirviese de refugio de una pequeña comunidad rural.

 

 

Fuentes:

Pozo Martínez, Indalecio: Las torres medievales del Campo de Caravaca (Murcia). In: Mélanges de la Casa de Velázquez, tome 32-1, 1996. Antiquité – Moyen-Age. pp. 263-285.

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