Las torres vigía de La Represa y Jorquera

Torre Jorquera

No todas son iguales ni responden a una misma función o periodo histórico. Sin embargo,  nos referimos a todos estos elementos arquitectónicos que encontramos por el campo y la huerta de Caravaca de la Cruz con el nombre de Torres, debido a su enorme parecido formal. No obstante, atendiendo a diferentes criterios de carácter militar, económico o social, podemos diferenciar entre torres vigías, torres refugio y torres-residencia señoriales.

Las torres vigías, de las que trataremos en esta ocasión, cumplían una función exclusiva de reconocimiento y control del territorio. Por esa razón es normal que las encontremos cerca de las vías de comunicación con Lorca y el reino de Granada, lugares desde los cuales se producían incursiones musulmanas en nuestras tierras.

En la villa de Caravaca, se hacía necesario colocar observadores en lugares privilegiados para prevenirnos con la suficiente antelación acerca de la presencia del enemigo. Esto era debido a que la concentración de la población al amparo de la fortaleza impedía que se pudiese conocer la situación a poco más de unas decenas de kilómetros del castillo.

Las torres gemelas dedicadas a la vigilancia de Caravaca durante el período cristiano (últimos años del siglo XIV) fueron la Torre de la Represa (o de Los Alcores) y la Torre de Jorquera, ubicadas en los márgenes de los ríos Argos y Quípar. Funcionaban como guarda de la frontera, teniendo la función de informar, bien verbalmente o a través de señales visuales, a las villas o a otras torres vigías sobre la inminente llegada de los cabalgadores musulmanes durante una época en que bien expiraban o se transgredían  las treguas concertadas con los granadinos.

Torre de la Represa o Los Alcores

Estas dos torres presentan planta troncocónica invertida, diámetro de base de 6,5 metros y altura en torno a los 8 metros. Constan de un primer cuerpo macizo y un vano con dintel arqueado a unos 3,5 metros de altura, lo cual muestra que el acceso debía de hacerse mediante una escala móvil que los guardias retiraban una vez que se encontraban en el interior de la misma.

Como anécdota, hace unos años se retiró un escudo heráldico de la Torre de Jorquera, que representaría a Don Lorenzo Suárez de Figueroa, maestre de Santiago entre 1383 y 1409. Los Figueroa fueron una familia de origen gallego extendida por toda Castilla y muy ligada a la Orden de Santiago. Este emblema se encuentra también en una de las torres que flanquea el acceso al castillo de Caravaca y en la caja de plata sobredorada que guarda nuestra Santa y Vera Cruz.

 

 

 

 

 

Fuentes:

Pozo Martínez, Indalecio: Las torres medievales del Campo de Caravaca (Murcia). In: Mélanges de la Casa de Velázquez, tome 32-1, 1996. Antiquité – Moyen-Age. pp. 263-285.

regmurcia.com

LA BASÍLICA – SANTUARIO DE LA STMA. Y VERA CRUZ DE CARAVACA

Esta semana nos acercaremos hasta el lugar más emblemático de Caravaca de la Cruz, la Basílica – Santuario, ya que aquí se encuentra la patrona de la ciudad, la Santísima y Vera Cruz.

La Basílica­-Santuario está situada en un lugar privilegiado, en lo alto de un cerro dominando la ciudad. Alerta al viajero que va por la autovía de que ya está muy próximo a su destino.

                

La subida hasta la Basílica tiene un especial encanto, comienza en lo que en su día fue la entrada a Caravaca, la conocida Puerta de Santa Ana, de la que aún hoy se conservan restos in situ. Esta subida transcurre por un conjunto de calles estrechas e irregulares, de trazado típicamente árabe, formando todas ellas el Barrio Medieval de la ciudad. Una vez arriba, impresionante vista de la muralla del castillo, que cuenta con 14 torreones, de entre los que destaca la Torre del Homenaje, la más antigua de todas, conocida como Torre Chacona.

Es en el interior de este recinto amurallado donde fue construida  la Basílica en el siglo XVII, sobre la antigua fortaleza de origen islámico, añadiéndose, en el siglo siguiente la impresionante fachada barroca del Templo, construida con mármoles de la zona. Debéis saber que en 1944 fue declarado Bien de Interés Cultural.

En su interior podemos encontrar la Capilla de la Cruz, la Capilla de la Aparición, la de los Conjuros y el Mirador de la Reina. Anexo a la Basílica se encuentra el Museo de la Vera Cruz donde en diversas salas se muestra la historia de la Sagrada Reliquia, a través de colecciones de Pintura, Orfebrería y Arte Sacro. En la explanada podemos visitar una antigua mazmorra y uno de los aljibes.

La Capilla de la Cruz es la más especial de todas, en ella se encuentra la Santísima y Vera Cruz de Caravaca custodiada por los escudos del Temple y de Santiago. Es un lugar muy acogedor, silencioso e iluminado por la tenue luz de dos velones, creando un ambiente que invita al recogimiento y la meditación. Podemos visitar esta capilla cada media hora, excepto en horario de misa, en el que la sagrada reliquia saldrá para ser adorada por todo aquel que lo desee. Aquí permanece la Sagrada Reliquia durante todo el año, excepto en los cinco primeros días de mayo, en los que se celebran las Fiestas Patronales y es trasladada hasta la ciudad para estar más cerca de residentes y visitantes que festejan en su honor.

Visitad la Basílica ¡Os encantará!