Castillo y Basílica-Santuario de la Santísima y Vera Cruz

Se levantan sobre una elevada colina desde la que se domina toda la ciudad. Podemos apreciar dos zonas diferenciadas entre sí y que se complementan para configurar el monumento más visitado de toda la ciudad, ya que en él se encuentra la Patrona de Caravaca: la Stma. y Vera Cruz. Por un lado, vemos el recinto amurallado cuyos orígenes islámicos encierran importantes testimonios de la época medieval caravaqueña y, en el interior de dicho recinto encontramos la Basílica-Santuario de la Sta. Cruz, obra del siglo XVII, con impresionante portada barroca del XVIII, la cual se encuentra incluida dentro del Barroco Internacional.

Capilla Cruz de CaravacaLa zona amurallada, con restos del siglo XII y estructura del XV, ha experimentado numerosas transformaciones a lo largo de los siglos y en la actualidad conserva 14 torreones de distinta forma y tamaño, siendo la más antigua, y de construcción típicamente árabe, la llamada Torre Chacona, considerada ya en el siglo XV como la torre del homenaje de la fortaleza. El recinto fue primero de la Orden del Temple y más tarde de la Orden de Santiago, utilizándose como fortaleza militar en distintos periodos históricos.

La tradición islámica, recogida en estas murallas, se funde con la tradición cristiana al construirse en el siglo XVII en su interior la Basílica-Santuario de la Stma. y Vera Cruz, siendo ambas tradiciones las que han marcado de forma definitiva la historia de la ciudad.

El templo iniciado en 1617 con planos del carmelita Fray Alberto de la Madre de Dios, arquitecto que trabajó principalmente al servicio del Duque de Lerma, fue finalizado en 1703, fecha en que se inauguró con el traslado del Santísimo; no obstante la obra no se verá concluida en su totalidad hasta bien entrado el siglo XVIII con el acabado de su famosa portada de mármoles rojos y negros. Es un edificio de tres naves, con crucero no sobresaliente, tribuna corrida y cúpula sobre el crucero. Otras dependencias de la Basílica-Santuario son la Capilla de la Cruz, en ella se encuentra la Patrona de la ciudad que puede ser visitada a diario, la Capilla de la Aparición, la de los Conjuros, el Mirador de la Reina, La Torre Chacona y el Aljibe musulmán.

El Museo de la Vera Cruz se encuentra ubicado en estas dependencias.

El conjunto mencionado fue declarado Bien de Interés Cultural de carácter Nacional en 1944.

Iglesia Parroquial de El Salvador

Iglesia de El SalvadorEn 1534 se firman los planos de la Iglesia de El Salvador, empezándose las obras dos años más tarde; en 1600 terminan las obras de manera precipitada, quedando inconclusa la edificación, tal como podemos apreciar actualmente. La torre sería terminada ya a mediados del siglo XVIII.

En 1571 se inaugura oficialmente el templo con la traslación del Santísimo Sacramento desde La Iglesia de La Soledad, parroquia más antigua de Caravaca de la Cruz.

Dicha iglesia constituye una de las muestras más bellas e interesantes de la arquitectura renacentista murciana, siendo una pieza fundamental del conjunto monumental caravaqueño. Es de planta salón con cuatro esbeltas columnas nervadas de estilo jónico (de casi dos metros de diámetro cada una) que sostienen las impresionantes bóvedas de crucería. Tiene siete capillas laterales anexas a las naves laterales, tres en la nave de la Epístola y cuatro en la del Evangelio, que exteriormente conforman el primer cuerpo del edificio y que fueron costeadas por varias familias nobles de la localidad. El templo está dotado de dos sacristías que flanquean la capilla mayor. A la izquierda se encuentra “la sacristía vieja” con bella bóveda agallonada; a la derecha, la que se utiliza como tal.

En la Capilla Mayor vemos el retablo barroco de José Sáez, procedente de la desamortizada Iglesia de la Compañía de Jesús.

Entre los constructores podemos citar, entre otros, a Pedro y Martín de Homa, Pedro de Antequera, Pedro y Andrés Monte, Damián Pla y Miguel de Madariaga.

Obras dignas de mención que podemos encontrar en la Iglesia son: en escultura, “La Dolorosa” de la escuela de Salzillo; “El Cristo del Prendimiento” y “San Pascual Bailón”, de Marcos Laborda, discípulo de Salzillo, y “La Piedad” de Roque López, junto a las imágenes napolitanas de “San Jerónimo” y “Santa Isabel”. En orfebrería destaca la “Cruz Mayor” y la “Custodia del Corpus”. Las magníficas rejas que cierran algunas de las capillas laterales son de Ginés García y fueron ejecutadas en los primeros años del siglo XVII.

La Iglesia Parroquial de El Salvador fue declarada Bien de Interés Cultura de carácter Nacional en 1983.

  • Iglesia de El Salvador
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Plaza de Toros

La Plaza de Toros fue construida en la segunda mitad del siglo XIX sobre el monasterio franciscano de Santa María de Gracia, una vez que éste fue abandonado por los frailes tras la desamortización de Mendizábal.

Fue inaugurada el 28 de septiembre de 1880 coincidiendo con la Feria de aquel año, habiendo tenido varias rehabilitaciones posteriores. Concretamente en la de 1926 se aumentó el aforo y se erige la monumental fachada neomudéjar que tanta impresión causa actualmente.

Entre 1995 y 1999 el inmueble fue objeto de un proceso de rehabilitación.

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Iglesia de La Soledad – Museo Arqueológico Municipal

Edificada en el interior del antiguo recinto amurallado, fue la primera parroquia que tuvo la ciudad. Sabemos que desde fines del siglo XV se insistía en la necesidad de ampliar la antigua iglesia parroquial, obra de dos naves y cubierta a dos aguas, situada en el mismo sitio en que hoy se encuentra la actual Iglesia de La Soledad.

De sobrias líneas renacentistas el edificio se levanta sobre un muro de mampostería que sirve de muro de contención a la terraza del inmueble. Los contrafuertes cilíndricos y prismáticos que rodean a la iglesia le confieren un aspecto fortificado que recuerda el sentido medieval del templo como fortaleza, herencia del gótico.

Los muros son de mampostería y tiene dos puertas adinteladas, formando el dintel de la puerta principal una lápida con amplia inscripción romana hallada en el siglo XVI en el complejo arqueológico del Estrecho de La Encarnación.

Actualmente el inmueble está destinado a Museo Arqueológico Municipal en el que el turista puede satisfacer su curiosidad contemplando las huellas de los más antiguos pobladores de la zona, con los hallazgos arqueológicos de la “Cueva de los Alcores”, de la “Represa”… Se asombrará ante los monumentales restos romanos de La Encarnación… Admirará el amplio abanico de variadas muestras cotidianas de los íberos y otro sin fin de curiosidades que explican por qué Caravaca hoy es como es.

  • Iglesia de La Soledad
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Iglesia de la Purísima Concepción

Iglesia de la Purísima ConcepciónEra frecuente en los pueblos de España durante el siglo XVI, edificar al mismo tiempo que se construía un gran templo de sillería y estilo puramente renacentista, construir otro de tipo popular ejecutado en materiales más pobres; es el tipo llamado mudéjar o morisco fabricado con materiales modestos como son el ladrillo o tapial, aunque a veces se podía utilizar en buena parte el sillar. Este es el caso de nuestra iglesia parroquial de Nª Sª de la Concepción, contemporánea a la Iglesia parroquial de El Salvador.

Este edificio, iniciado en 1532, se erige sobre una antigua iglesia propiedad de la Cofradía hospitalaria de San Juan de Letrán, dedicada a atender a enfermos y moribundos y enterrar a los muertos.

El hospital, tras la construcción de las instalaciones de la residencia de ancianos, fue demolido.

La iglesia de aspecto sobrio y austero conjuga los elementos musulmanes con el estilo renacentista, que en los primeros años del siglo XVI se estaba instalando en Caravaca. En ella se busca la racionalidad y la economía, se persigue más la creación de un espacio orgánico, que la iluminación o la orientación.

Es de una sola nave de cuarenta metros de larga por veintitrés de ancha, a manera de crucero se abren dos capillas simétricas, a la izquierda la de la Cofradía de San Juan de Letrán y a la derecha otra de menor interés arquitectónico por la que se accede a las dependencias del servicio de la iglesia.

Iglesia de la Purísima ConcepciónLas cubiertas son dignas de destacar. Es preciso diferenciar la del presbiterio de la que cubre la nave principal. La del presbiterio se cubre con bóveda de crucería de terceletes de tradición gótica, y la nave principal está cubierta por un impresionante artesonado en madera (material típicamente mudéjar). Está dividido en tres tramos, cada uno de ellos con ornamentación diferente, lo que le hace original frente al resto de obras mudéjares.

El artesonado recibió decoración pictórica que no impide ver el color de la madera. Los colores conservan aún su brillantez y viveza. Es una obra del primer tercio del siglo XVI de par y nudillo, sostenida por arcos transversales de medio punto.

En el camarín central del retablo mayor espléndida escultura de la “Inmaculada Concepción”, titular de la iglesia, obra de Francisco Fernández-Caro, realizada en 1792.

La torre es obra del siglo XVII, se levanta en la cabecera de la iglesia y está compuesta de cuatro cuerpos.

Convento de Nuestra Señora del Carmen

En 1586 se concede licencia para fundar en Caravaca un convento de padres carmelitas descalzos, que en un principio se instaló en una pequeña casita ubicada en las cercanías de la Iglesia de La Concepción, que actualmente todavía se conserva, y que utilizaría San Juan de la Cruz como vivienda en las siete visitas que realizó a nuestra ciudad. Unos meses más tarde, en marzo de 1587 se fundaría el actual convento, muy cerca de esa primitiva edificación, con licencia del rey Felipe II y en cuyo traslado estuvo el propio Padre San Juan de la Cruz, según atestigua el Libro de Becerro de la comunidad de Padres Carmelitas de Caravaca.

A mediados del siglo XVII el edificio se dará por terminado, sin embargo las obras de la nueva iglesia se concluirían un poco antes, el año 1635.

En las primeras décadas del siglo XVIII el convento sufriría una ampliación importante motivada por la creación en Caravaca del noviciado de la provincia carmelitana de “Santa Ana” recién creada. Y a continuación se empezaría a construir la capilla de Santa Teresa, que ha permanecido inacabada siempre, hasta principios del 2006 en que, aprovechando las obras de adaptación de parte del convento a hospedería conventual, finalizó su construcción.

Actualmente parte del convento está destinado, como decimos, a hospedería que hace las delicias de cuantos nos visitan, ya que entre sus paredes se encuentra toda la historia carmelita en Caravaca de la Cruz auspiciada por San Juan de la Cruz.

Horario de Apertura: de 10:30h. a 14:00h. Misas: de lunes a sábados: 10h. - 19:30h., domingos: 10h. – 12h. - 19:30h.

  • Convento de Nuestra Señora del Carmen
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Convento e iglesia de San José

Convento de Madres Carmelitas Descalzas que mandara fundar Santa Teresa de Jesús y que alberga la iglesia de San José, bella muestra de estilo barroco-rococó.

Con motivo de la celebración del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa, (15-octubre 2014 - 15 de octubre 2015), se ofertaron visitas guiadas donde el visitante pudo conocer un espacio de clausura, pues se recrearon salas singulares del conjunto monumental.

Actualmente permanece cerrado.

  • Iglesia de San José
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Templete

El rito del Baño de la Stma. y Vera Cruz en agua es, sin duda, el más antiguo de todos cuantos se hacen con la Santa Reliquia. Su origen se remonta muy posiblemente al siglo XIV, 1384 según Robles Corbalán, y da lugar a las Fiestas en Honor a la Stma. y Vera Cruz.

En un primer momento, ya que la ceremonia del Baño siempre se ha hecho en el mismo lugar, por ser donde confluyen las arterías de riego más importantes de Caravaca, no existía ningún monumento o similar en el sitio donde se bañaba la Sta. Cruz solo la acequia donde confluían dichas arterias de riego. Sin embargo en el siglo XVI sí se conoce ya la existencia de un Humilladero (especie de monumento dotado por lo general de una Cruz, en nuestro caso de piedra, y que se colocaba a la entrada de algunas poblaciones cristianas), en esta zona, el cual se estableció como bañadero de la Reliquia.

Ya en el siglo XVII, y dada la importancia religiosa que había alcanzado el Baño de la Cruz, se empieza a pensar por parte del Ayuntamiento y la Cofradía de la Cruz en adecentar y conservar el Humilladero, y se hace una capilla con techumbre de madera a dos aguas sostenida por pilares, que guarecía la Cruz del Humilladero.

En 1761, y dado el deterioro de la capilla existente, se manda presupuesto al Duque de Parma solicitando ayuda económica para la construcción de una nueva Capilla del Baño. Como el estado del edificio amenaza ruina, el Ayto. no espera contestación, y encarga los planos de la nueva obra al arquitecto murciano José López, los cuales fueron presentados y aprobados por el Ayto. el 2 de junio del año siguiente, trasladándose el arquitecto a la ciudad para el comienzo de las obras.

El maestro concibió un edificio de planta central en la que se inscribe un hexágono cuyos ángulos son columnas de orden dórico, adosadas a pilastras sobre las que corre el entablamento. El Templete está formado por 4 cuerpos: el podium, en que se apoya el edificio y del que sobresalen los pilares; el cuerpo principal que cierra el espacio y configura el monumento; la cúpula sobre tambor cubierta con teja árabe y, por último, la linterna dotada de seis vanos y que intenta dar a la obra una mayor esbeltez. Se trata de una edificio barroco rozando ya el neoclasicismo, y en él se sigue celebrando año tras año el rito del Baño de la Cruz cada 3 de mayo, por lo que también se conoce con el nombre de Bañadero.

TempleteTemplete

Ayuntamiento

El acuerdo para la construcción del actual edificio del ayuntamiento se tomó en 1737, aunque las obras dieron comienzo dos años más tarde, de manos de Antonio del Campo, Pedro Briz y Miguel Molinero, maestros de obras de Caravaca, estos dos últimos abandonarían poco después. Sabemos con exactitud que el primer cuerpo, así como la mayor parte del edificio de la Cárcel y el arco son de Antonio del Campo, el cual abandona los trabajos en febrero de 1746.

Puestas las cosas así, se acuerda continuar las obras de acuerdo a nuevos planos ejecutados por Jaime Bort, de los cuales más tarde se suprimiría la Torre del Reloj que él proyectara, y a cuyos planos originales harían modificaciones el carmelita Fray Juan de Santa Teresa y Juan García Galán.

Por fin, las obras principales concluyen en 1762 y el 3 de enero de 1763 se inaugura la Sala del Ayuntamiento ubicada sobre el arco de la Plaza. A la izquierda, sobre unas casas que amenazaban ruina, se construyó en 1807 el almudí (almacén de compra y venta de grano) en la planta baja y cuartel para las tropas en la planta alta, obteniéndose permiso en 1856 para unir la Casa Capitular y las dependencias de la planta alta (hoy dependencias municipales). El almudí estuvo habilitado como tal hasta la Guerra Civil, tras la cual pasó a convertirse en dependencias municipales, como permanece hasta la fecha.

El edificio constituía la bienvenida al pueblo de Caravaca, cuyo acceso se realizaba por la calle Puentecilla a la que se accedía por el antiguo camino de Calasparra, por lo que constituía la puerta principal a la ciudad en el siglo XVIII.

Ayto de Caravaca de la CruzPlaza del Arco

Monasterio de Santa Clara

Da nombre a la calle en que se encuentra situado, siendo ésta una de las arterias caravaqueñas de más arraigo e historia de la ciudad.

Fue en el año 1577 cuando un grupo de personas devotas hace una petición para que se funde un monasterio de Santa Clara en la villa de Caravaca, recibiéndose una Real Provisión en 1582 pidiendo información de donde se podía ubicar este convento y si habría personas dispuestas a contribuir en su fundación. Así el Ayuntamiento ofreció la antigua ermita de San Bartolomé y las construcciones anexas que los jesuitas acababan de abandonar para instalarse en su nuevo colegio de la C/ Mayor, e informó que D. Ginés de Perea, antiguo Alcalde Mayor, estaba dispuesto a donar todos sus bienes a su muerte para la fundación de dicho convento, que junto a los donados por Dña. Catalina de Robles podrían ser suficientes para llevar a cabo las obras.

Así las cosas cuatro años después llega la autorización formal para la fundación del Convento, pero por razones económicas las obras no comenzaron hasta 1609 en los terrenos cedidos en un principio. Así pues la fundación del Convento de Santa Clara se celebra solemnemente el 27 de septiembre de 1609.

Se aprovechan parte de las edificaciones que ya había en pie y se van adaptando y anexando otras, así la iglesia fue en un primer momento la antigua ermita que les había sido cedida. No obstante, y debido a la escasez de medios, tónica común en la sociedad del siglo XVII caravaqueño, no fue hasta finales de siglo y principios del siguiente cuando se acomete un proyecto de adecuación integral tanto del monasterio como de la iglesia, consiguiendo las monjas el dinero necesario para el mismo de las herencias y donaciones que les iban haciendo.

En 1718, coincidiendo con la festividad de Santa Clara, se inaugura la nueva iglesia, y unos años más tarde se hacen ampliaciones en el Convento anexando unas viviendas propiedad del mismo.

En la cúpula de la iglesia existe un pequeño orificio por el que las madres clarisas dejan caer miles de pétalos de rosa en la mañana del día 4 de mayo cuando la Stma.y Vera Cruz visita la iglesia.

La estructura actual del monasterio de monjas claras de Caravaca de la Cruz es en líneas generales, la misma que tenía durante la época barroca de su construcción, ciñéndose a los postulados de las casas de religión franciscanas.

  • Monasterio de Santa Clara
  • Monasterio de Santa Clara
  • Monasterio de Santa Clara

Convento e Iglesia de la Compañía de Jesús

Fue fundado por Miguel de Reyna. Los primeros frailes de la orden llegan a Caravaca en 1570, instalándose en un pequeño edificio que fue levantado aprovechando la antigua Ermita de San Bartolomé. Dada la poca idoneidad de la ubicación de este edificio enseguida se empieza a pensar en la construcción de uno nuevo en mejor sitio.

Gracias a donaciones particulares en 1592 se consigue iniciar la nueva obra, el actual convento de La Compañía, trasladándose los frailes al mismo en 1595.

Las obras del nuevo colegio de los jesuitas fueron concluidas hacia 1614, siendo posiblemente la edificación de mayor superficie construida en toda la localidad. Se trata de un amplio conjunto arquitectónico cuyos volúmenes podemos hoy apreciar en panorámica desde el Castillo-Santuario de la Vera Cruz. Al ser fundado originariamente como colegio tenía iglesia, claustro y numerosas dependencias para los educandos y docentes.

La iglesia, inaugurada en 1734, sigue el modelo de la arquitectura jesuítica, con planta de una sola nave y capillas laterales comunicadas entre sí. En la cúpula se sitúa una linterna con abertura de iluminación y se remata en pechinas decoradas. El retablo mayor de esta iglesia, obra de José Sáez, se encuentra actualmente en la capilla mayor de la iglesia de El Salvador.

Tras la expulsión de los jesuitas en el reinado de Carlos III, una real provisión fechada el 12 de agosto de 1768, ordena suspender las actividades a la Escuela Jesuítica de Caravaca. Y tras la desamortización el edificio pasa a manos de particulares. Situación en la que ha permanecido hasta que el edificio fue adquirido por la administración que, tras su rehabilitación, la ha destinado a centro cultural.

  • Iglesia Compañía de Jesús
  • Iglesia Compañía de Jesús
  • Iglesia Compañía de Jesús
  • Iglesia Compañía de Jesús

Ermita de Santa Elena

Ermita de Santa ElenaEs la única de las ermitas caravaqueñas que aún cumple con el cometido para el que fuera edificada, dar servicio religioso a uno de los populosos barrios de Caravaca de la Cruz. En ella todos los primeros viernes de marzo tiene lugar el solemne besapies ante la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno.

Su construcción se inicia muy posiblemente hacia el primer cuarto del siglo XVII, ya que hacia 1632 hay referencias a la misma, y fue finalizada según configuración actual a lo largo del XVIII, en que sufrió numerosas ampliaciones, como la construcción de un camarín que supuso incluso una modificación urbanística, dado que se le permitió cubrir con una especie de túnel sobre la C/ Atienza, sobre el cual iría el camarín. Es de una sola nave.

Se encuentra junto a la típica plaza de los Caballos del Vino (conocida popularmente como Plaza del Hoyo), donde se encuentra un monumento al Caballo del Vino.

Plaza de los Caballos del Vino

Ermita de San Sebastián o Ermita del Santo

Ermita de San SebastiánA finales del siglo XV y principios del XVI era corriente edificar una ermita o iglesia a determinados santos que según la tradición defendían a la población de algunas plagas y epidemias, frecuentes en aquellos años. Además estas ermitas cumplían también la misión de dar servicio religioso al barrio donde se ubicaban.

Este es el caso de la Ermita de San Sebastián, popularmente conocida como Ermita del Santo. Edificada a principios del siglo XVI, la tradición oral dice que la ermita era anexa al colegio de la Compañía de Jesús, y ella sería la que se encargaría del culto.

Situada en una zona poblada por gente humilde y trabajadora los materiales que se utilizaron fueron pobres como la argamasa del cal, heredera del tapial árabe y techumbre de madera. De una sola nave, es de planta rectangular y la cubierta descansa sobre tres arcos diafragma apuntados. Posee presbiterio y coro alto, quedando así la iglesia divida en tres planos. En su interior destacan unas extraordinarias pinturas murales tardogóticas a modo de retablo, formando un conjunto de gran interés artístico tanto por sus dimensiones como por la configuración que aparece en las mismas, constituyendo un ejemplo único y excepcional en la Región de Murcia.

Actualmente el edificio es propiedad del Ayuntamiento, y en ella tiene su sede la Agrupación Musical “Caravaca de la Cruz”.

Ermita de la Reja

En el monte popularmente conocido en Caravaca de la Cruz con el nombre de “El Calvario”, al norte del Castillo-Santuario, se levanta la Ermita de la Reja, obra del siglo XVII y única conservada de las catorce que se construyeron y que constituían las estaciones del “Vía Crucis”.

Fueron sus patronos y fundadores D. Francisco [Muso] Muñoz de Otálora, Corregidor de Caravaca, y Catalina López, su mujer; es una obra de 1617, tal como atestigua la inscripción que aparece en su dintel. Edificada en sillería y dispuesta sobre una extensión de terreno considerable, está cubierta por bóveda hormigonada de cal.

Es de planta rectangular y cubierta a cuatro aguas cuyas lomeras descansan sobre una amplia cornisa. La fachada, que da nombre al edificio, tiene una gran reja de hierro forjado, a manera de ventana que es su única decoración. En el interior sólo se encuentra una sólida mesa de altar.

Su ubicación constituye un punto privilegiado para una visión general de la ciudad. Su vista panorámica tanto de la ciudad como de la zona de montaña es una de las más atractivas de Caravaca de la Cruz.

  • Ermita de la Reja
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Torreón de los Templarios

La llamada Torre de los Templarios se encuentra situada en el paraje conocido como las Fuentes del Marqués, a unos dos kilómetros del centro urbano de Caravaca; un lugar muy frecuentado por turistas y caravaqueños que aprecian las bondades de un paisaje con gran riqueza natural, abundante masa arbórea y canales de aguas cristalinas.

A la torre y a su excepcional entorno se accede por una carretera asfaltada que parte de la propia población de Caravaca. Una vez allí, el visitante dispone de amplios aparcamientos así como diversas dependencias dedicadas a la hostelería donde completar una agradable visita. Además, la entrada al interior de la torre es hoy posible gracias al establecimiento en su interior del Centro de Interpretación de la Naturaleza de las Fuentes del Marqués.

Los orígenes de esta construcción son algo confusos y habría que situarlos en torno a los siglos XVI y XVII, cuando es posible que se construyese la torre actual sobre otra más antigua. Al parecer, su nombre contemporáneo lo recibiría ya por remembranza decimonónica de la encomienda de la Orden del Temple, establecida en Caravaca por la corona de Castilla durante los primeros años transcurridos desde la Reconquista. La obra actual estaría relacionada con una explotación rural, a juicio de Navarro Suárez, de tipo señorial, que aprovecharía los excelentes recursos hídricos del lugar.

Se trata de una obra de planta cuadrangular, de generosas dimensiones, sobre cuya puerta se abre un característico óculo. Sus muros, levantados con sillería bien labrada, y sus grandes vanos, ya denotan el poco -o nulo- carácter bélico de la torre.

La torre de los Templarios está declarada Bien de Interés Cultural por la Disposición Adicional Segunda de la Ley 16/1985, de 25 de junio del Patrimonio Histórico Español.

  • Torreón de los Templarios
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