La visión de la trashumancia a través de los ojos de la fotógrafa Mari Carmen García Moreno

Dentro de las jornadas sobre la trashumancia como patrimonio cultural y valor ambiental, organizadas por la Asociación para la Defensa de la Naturaleza Caralluma, se inscribe la exposición fotográfica de Mari Carmen García Moreno, que del 2 al 8 de junio, en horario de 18 a 21 horas ,se puede contemplar en la sala de exposiciones de la Casa de Cultura Emilio Sáez.

Reseña biográfica

Mari Carmen García Moreno es licenciada en Veterinaria en la especialidad de Economía y Producción Animal. También formó parte desde sus inicios de la Cátedra de Ganadería Ecológica. Tras su formación en la  Universidad de Granma (Cuba), gracias a una beca del Ministerio de Asuntos Exteriores, realizó el Curso de Experto Universitario en Gestión de Cooperativas Agrarias de la Universidad Internacional de Andalucía. Igualmente ha colaborado en multitud de proyectos nacionales e internacionales (en Chile, Cuba, México, Marruecos y Argentina).

Trabajó en el Ayuntamiento de Pozo Alcón con un proyecto de la Unión Europea “Horizon Idem” para la inserción de discapacitados con caprino lechero. Después fue directora sanitaria en la Asociación de Defensa Sanitaria Ganadera “Sierra de Cazorla”, disfrutando también de una beca de formación en el IFAPA y realizando asimismo una estancia de docencia y formación en la Universidad de Guadalajara (México).

En 2008 aprobó las oposiciones del Cuerpo Superior Facultativo (opción veterinaria), por lo que ha prestado sus servicios como veterinaria (desde entonces hasta la actualidad) en distintas Oficinas Comarcales Agrarias que han sido: la OCA de Santisteban del Puerto, la OCA de Cazorla y la OCA de Huelma. Ya como directora presta actualmente sus servicios en la OCA de Baza desde abril de 2015.

La calidad y la belleza de sus fotografías le han permitido exponer sus obras en diversos lugares de la geografía nacional: Zaragoza, Baeza, Cazorla, Granada, etc., y obtener diversos galardones como ganadora del I Concurso de Fotografía de Animales o el IX Premio a la Defensa y al Desarrollo de la Ganadería Extensiva Restituto Martínez Rascón.

La Trashumancia

Es el desplazamiento anual de los rebaños desde las zonas altas destinadas a pastos de verano a las zonas bajas, en las que el ganado pasa el invierno. La dificultad de la zonas de montaña para ser utilizadas con fines agrícolas explica el uso ganadero de las mismas y su utilización para alimentar rebaños, principalmente de ovejas. El sistema trashumante se basa en la adaptación de los desplazamientos de los rebaños a los ciclos climáticos, de manera que durante el invierno, los ganados permanecen en los cálidos valles, dehesas y tierras bajas del sur y oeste de la península (invernaderos o “extremos”) y a finales de la primavera se desplazan hacia las montañas del norte y el este (“agostaderos”).

Las cañadas son antiguas rutas que cruzan la meseta castellana y que permiten el paso de los ganados trashumantes en su viaje de norte a sur buscando los mejores pastos. En su conjunto forman un amplísimo sistema de caminos de distinta anchura, hasta un máximo de 70-100 metros. Estas vías se clasifican según sus medidas de la siguiente forma: cañadas, 75 metros (90 varas castellanas=75,22 metros); cordel, 38 metros; vereda, 21 metros y colada, de anchura variable. También hay que citar ciertos ensanchamientos donde el ganado solía detenerse al final de cada jornada conocidos como “descansaderos”; los “abrevaderos”, pilones, arroyos o remansos donde el ganado bebía y las “majadas”, lugares donde se pasaba la noche, el ganado recogido y los pastores a resguardo en los “chozos”. Todas estas vías y elementos accesorios, en conjunto, reciben el nombre de vías pecuarias. Estas medidas se fijaron por el Honrado Concejo de la Mesta, institución fundada por Alfonso X el Sabio allá por el siglo XIII, y todavía se mantienen vigentes, refrendadas por la Ley de Vías Pecuarias de 1995.

Para dar una imagen de su importancia basta decir que el total de las vías pecuarias integran más de 124.000 kilómetros de longitud (15 veces más extenso que la actual red ferroviaria) y un total de 421.000 hectáreas de superficie, prácticamente el 1% del territorio nacional.

A lo largo de esta rutas antiquísimas se conservan vestigios de las principales cultura ibéricas, dólmenes y verracos, abrevaderos, fuentes y castros, calzadas, puentes, santuarios y ermitas, ventas, pueblos y ciudades. Muchas de las calles principales de nuestras poblaciones son aún vías pecuarias, por las que durante siglos han transitado los pastores con sus rebaños.

Trashumancia y fotografía

El amor y admiración de María del Carmen García Moreno por esta actividad tradicional ( y por el colectivo humano asociado a ella que siempre ha formado parte del paisaje de campos y sierras se ve reflejado en su colección de instantáneas que a buen seguro no dejará indiferente a nadie.

En el primer número de la Revista Sierra y Hombre,  García escribió un excelente y documentado artículo titulado La trashumancia en el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas, donde decía: “La trashumancia  debe de ser protegida para que los sistemas extensivos que dan vida y funcionalidad a las cañadas no se pierdan. Además, los ganaderos auténticos protagonistas de dichos sistemas deben de ser apoyados por parte de la administración para que su cultura y conocimientos (del medio, de los animales y de la utilización del territorio) no se pierdan.”En el nº 3 de este revista, en un artículo titulado Los Pastores de la Sierra, dedicado a estos profesionales “en peligro de extinción”, hace esta interesante reflexión: “A todo esto, hay que sumarle una forma de vida que se está perdiendo porque, aproximadamente  el 90% de nuestros pastores tienen más de 55 años y el relevo generacional es casi inexistente y cuando no estén, se habrá perdido el conocimiento de gente que pasa los días enteros del invierno  y las noches de verano en sitios  de nuestra sierra, casi imposibles para el resto de los humanos.”

 

En una entrevista a FEAGAS con motivo de su exposición fotográfica sobre la trashumancia en FIGAN, García Moreno expresa sus razonamientos sobre la trashumancia y la fotografía a la vez que hilvana retazos de su biografía:

¿Por qué ha elegido el tema de la trashumancia de las razas autóctonas para su exposición?

Porque la trashumancia es la búsqueda de la eterna primavera y algo tan bonito tenía que generar imágenes bonitas. Además, la trashumancia ha constituido una parte importante de la historia de España. Como hechos históricos importantes os diré que la trashumancia se remonta probablemente a las migraciones de los herbívoros salvajes, antes de la domesticación neolítica, pero tiene su reconocimiento legal cuando Alfonso X en 1273 creó el Honrado Concejo de la Mesta donde se regulaba la anchura legal de las vías pecuarias (que todavía hoy subsiste a lo largo de 125.000 kilómetros y más de 400.000 has. de suelo público en la Península Ibérica). Hay que destacar la importancia de la ganadería en la historia de España con dos ejemplos: el primero es que en el siglo XIV la lana era el único producto que generaba divisa en España y el segundo, es que en el siglo XVII la lana era el único producto español que cotizaba en la bolsa de Amsterdam. Os pongo en situación de su importancia histórica porque desgraciadamente hoy en día es casi residual e inexistente y se corre el riesgo de que se pierdan tanto esta práctica ancestral como nuestras razas ganaderas asociadas a ella.

¿Cómo surgió la idea de hacer las fotografías?

Mi afición a la fotografía surge porque antes de aprobar las oposiciones del Cuerpo Superior Facultativo de Veterinaria de la Junta de Andalucía, yo trabajaba de veterinaria de ADS y muchas veces cuando le contaba a mis amigos lo que hacía para llegar a ciertas explotaciones (como montar en burro, quedarme atrapada en la nieve, atascada en un camino, etc.) no se lo creían. Por ese motivo empecé con la fotografía, para poder mostrárselo gráficamente. Todo eso, unido a que una época de mi vida fue dolorosa y me hacía bien hacer fotos (porque me ayudaba a respirar), contribuyó a que me pusiese manos a la obra. Me marqué un objetivo: ¿de cuántas maneras se puede fotografiar la ganadería y qué pueden comunicar tales imágenes? El resultado de ese objetivo es que, en primer lugar, dio tranquilidad a mi vida. En segundo lugar, llegué a la conclusión que “la ganadería extensiva” no solo trata de animales, sino también de historias escritas por generaciones de pastores en peligro de extinción y que gestionan territorios de alto valor ambiental. En tercer lugar (y no menos importante) es que mi aprendizaje sobre la ganadería es continuo en todas esas horas que dedico a la espera, a la escucha y al caminar con los pastores para realizar la mejor foto y con esas fotos, intentar conseguir que la sociedad tome conciencia de su importancia.

 

¿Cuánto tiempo le ha llevado conseguir sus imágenes?

Desde el año 2003 estoy fotografiando a los pastores trashumantes. Normalmente solicito vacaciones una semana en primavera y otra semana en otoño para acompañar a los trashumantes por las vías pecuarias de España. También muchas tardes, muchos fines de semana… Mucho tiempo de mi vida y muchos kilómetros, pero lo hago encantada porque soy afortunada de tener una profesión que adoro y a la que le dedico mucho tiempo, veterinaria, y la fotografía la complementa porque hace que me fije en los detalles (los gestos, las miradas, las escuchas) y hace que tome “alma” mi profesión.

¿Dónde se han realizado las instantáneas?

Principalmente en la provincia de Jaén porque es allí donde todavía se mueven aproximadamente unas 25.000 cabezas de ganado. También he fotografiado a los ganaderos que bajan de Teruel por la Cañada Real Conquense (en sus dos ramales), las que pasan por Córdoba, por Extremadura, por Granada, por Madrid, por Cádiz y por muchos otros lugares. Pensad que todos los pueblos de España tienen vías pecuarias y que por ellas transita (o ha transitado) el ganado trashumante. Las vías pecuarias en España son como el sistema circulatorio de nuestro organismo y en algunos “órganos” son especialmente significativas. Pensad que en España hay 50 localidades o pueblos que en su nombre contienen la palabra Cañada y seis que contienen la palabra vereda por la importancia del paso de la ganadería por sus términos.

Lo triste de acompañar a los trashumantes durante estos 13 años ha sido ver cómo han ido desapareciendo ganaderos y especies autóctonas en peligro de extinción que hacían trashumancia. Muchos ganaderos se han jubilado, otros han muerto, algunas cañadas activas hasta hace muy poco han dejado de estarlo, y cuando me pongo a repasar imágenes me duelen algunas de ellas porque ya no podría repetirlas. También durante estos 13 años he fotografiado a un mismo pastor haciendo trashumancia año tras año, para ver su evolución, aunque creo que mi subconsciente quería ver más su envejecimiento porque sé que no tendrá relevo generacional. Es triste ver como una práctica mantenida por bisabuelo, abuelo y padre se perderá en cuestión de cuatro o cinco años… (son los años que le quedan al pastor para jubilarse). Para mí, historias como esta, son la parte dolorosa de la fotografía, aunque reconozco que esas imágenes, esas fotos, harán eternas esas prácticas ganaderas y no caerán en el olvido. Eso me consuela.

¿Cuál es el principal objetivo de la exposición?

Visibilizar esta parte de nuestro patrimonio: la trashumancia y las razas ganaderas autóctonas. La trashumancia es una “camino” unido al conocimiento del medio y de la gestión del territorio y eso tiene que llegar a la sociedad. Hay que crear conciencia. Siempre he pensado que no se valora lo que no se conoce y una buena forma de que se conozca y ponerlo en valor es a través de la fotografía.

 

Final

El pastoreo, una opción de futuro

De tradición milenaria el pastoreo debiera resurgir hoy en día como una opción de futuro que permita conjugar la conservación de espacios naturales de alto valor ecológico con una actividad productiva sostenible y económicamente rentable. Para ello es fundamental aunar la experiencia y sabiduría que durante años se ha ido trasmitiendo de padres a hijos con una formación acorde a los nuevos tiempos, garantizando así un relevo generacional altamente cualificado.

 

Una buena noticia en este sombrío panorama es la puesta en marcha de una Escuela de Pastores por parte de la Junta de Andalucía. También en la Región de Murcia nace otra Escuela de Pastores, proyecto destinado a la Comarca del Noroeste con el propósito de seguir apostando por una ganadería extensiva pastoril esencial para esta zona geográfica. A tal fin se ha construido un edificio totalmente nuevo, diseñado por el Ingeniero Técnico José Alfonso Sánchez Guerrero, que será el lugar donde la Escuela de Pastores realice gran parte de sus actividades. El terreno fue cedido por el ayuntamiento de Caravaca de la Cruz y se ubica precisamente donde anteriormente se encontraba la escuela de Archivel (pedanía de Caravaca) que debido a sus malas condiciones y estado fue derruida construyendo en su lugar la que es sede de la Escuela de Pastores. Este edificio consta un aula con capacidad para 24 alumnos. En 2015 la Asociación Nacional de Criadores de Ovino Segureño (ANCOS)  inaugura  en Archivel la sede de la primera Escuela de Pastores de la Región de Murcia.

 

Fuentes:

www.sierrayhombre.org

www.imveterinaria.es

www.feagas.com

www.granadahoy.com

www.colvetgr.org/wordpress

www.diariojaen.es

www.lacarolina.innovasur.es

www.racvao.es

www.juntadeandalucia.es

www.escueladepastoresmurcia.com

www.europapress.es

www.laopiniondemurcia.es/municipios/2015

 

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