¿Sabias que….?

La Plaza de Toros de Caravaca de la Cruz fue construida en la segunda mitad del siglo XIX sobre el monasterio franciscano de Santa María de Gracia. Sobre la iglesia del convento se erigió la Plaza de Toros, a cuyo costado izquierdo dejó, como testigo de aquélla, el crucero del templo, demolido por su estado totalmente ruinoso en 1974.

Fue inaugurada el 28 de septiembre de 1880, coincidiendo con la Feria de aquel año, habiendo tenido varias rehabilitaciones posteriores. Concretamente en la de 1926 se aumentó el aforo y se erige la monumental fachada neomudéjar que tanta impresión causa actualmente.

La tradición musulmana en la decoración arquitectónica de Caravaca está representada en la monumental fachada de arcos de herradura y adornos de estuco de lancería. Así mismo, la tradición arquitectónica romántica aún perduraba, confiriendo un carácter neo-árabe a los edificios civiles. El color rojo del revoco del yeso mezclado con almagra, hacen del monumento punto inconfundible de referencia en el conjunto de la Ciudad.

Entre 1995 y 1999 el inmueble fue objeto de un proceso de rehabilitación.

Actualmente se dan magníficas corridas de toros, al tiempo que se aprovecha para otros usos como conciertos, teatro, recitales…Disco 1. 247

 

 

El Barrio de San Francisco

Hoy os animamos a adentraros en una de las zonas más auténticas de nuestra ciudad. Se trata del Barrio de San Francisco, que situado en un lugar privilegiado nos ofrece unas vistas maravillosas del casco antiguo.

Iniciaremos el recorrido desde el Puente Uribe que sirve como nexo de unión entre este Barrio y el núcleo urbano de Caravaca. Este puente se sitúa sobre el Barranco de San Jerónimo, el cual podemos apreciar junto con el Palacio de los Uribe que alberga el Museo de la Fiesta.

A partir de aquí avanzaremos en línea recta por una calle estrecha y de ligera elevación, subiremos la cuesta del Caño, ya empieza a intuirse, pero no es hasta el final de la subida, cuando aparece ante nosotros la impresionante fachada neomudéjar de la Plaza de Toros, decorada con un llamativo color rojo y detalles en blanco. Un detalle curioso acerca de ella es que se levantó sobre suelo sagrado. El terreno sobre el que ahora se encuentra un espacio destinado al espectáculo, en otros tiempos fue un lugar de recogimiento y meditación, un convento franciscano. Aún quedan vestigios de su presencia en el lateral izquierdo de la  Plaza.

En ella se celebran actualmente corridas de toros, espectáculos ecuestres, torneos medievales, concursos, teatro, etc.

Dejamos la Plaza atrás para seguir ascendiendo por calles estrechas llenas de antiguas casas, algunas de ellas casas-cueva situadas en las faldas de un pequeño cerro. Esta zona es conocida como el Calvario, en recuerdo del Vía Crucis que en su día pasaba por aquí en dirección a la Ermita de la Reja que ya se divisa en lo alto.

Cuando por fin llegamos a nuestra meta lo que encontramos es un regalo para nuestros sentidos, un balcón que se asoma a Caravaca ofreciéndonos lo mejor de ella: El Castillo, la Parroquia del Salvador, un conjunto de casas antiguas, montañas…¡la panorámica perfecta!

Detrás de nosotros se ubica la Ermita de la Reja, la única superviviente de las 14 construidas y que formaban en el siglo XVII las estaciones del Vía Crucis. Se trata de un edificio macizo, pequeño y austero.

Observamos también, desde este privilegiado entorno, montañas como El Cerro Gordo, La Peña Rubia y gran parte de la sierra caravaqueña.

Como veis un lugar muy especial, rodeado de naturaleza e historia ¡¡No os lo podéis perder!!