El mundo del Circo será el protagonista en el próximo Mercado del Peregrino de Caravaca de la Cruz, que celebraremos este domingo que viene, 16 de noviembre, en la Corredera, de 10:00 a 14:30 horas.
En el Mercado del Peregrino, podrán encontrar artesanos de variadas especialidades dentro de la alimentación, la decoración y el regalo, pintura, trabajo del esparto, confitero, panadero, chacinero-charcutero, turronero, apicultor, quesero, bisutero, encurtidos, antigüedades, productos ecológicos, etc.
El Mercado del próximo domingo estará dedicado al “Circo”, y vendrá acompañado de pintacaras, globoflexia, escuela de circo, artesanía, moda, alimentación, decoración, demostraciones artesanales, taller de malabares… y teatro.
Por otra parte, coincidiendo con la celebración del Mercado del Peregrino, hay programada una nueva Visita Guiada Gratuita por el casco histórico de la ciudad. El recorrido se iniciará en la Real Basílica de la Vera Cruz a las 11:15 horas y continuará por el barrio medieval, la iglesia parroquial de El Salvador, la calle Mayor y la antigua iglesia de la Compañía de Jesús. Seguidamente, los participantes se adentrarán en el casco antiguo para llegar a la Plaza del Hoyo, el Templete y la Corredera, con el Mercado del Peregrino. La visita, dirigida por un guía oficial, tendrá una duración aproximada de una hora y media.
También, seguimos contando con la colaboración de la Asociación de Hostelería, cuyos miembros ofrecerán cerveza y tapas típicas al precio de 2 euros.














La niña fue creciendo y se convirtió en una doncella hermosísima de la que se enamoró el alquimista, pero Juana estaba prendada de Juan, el mozo que cuidaba los caballos de su padre. Un día, el alquimista paseaba por Las Tosquillas cuando sorprendió a Juan y a Juana abrazados, y montó en cólera. Mediante magia, consiguió destruir a Juan y a ella la convirtió en la dama del agua y le encomendó la función de preservar el preciado líquido para generaciones venideras. Sólo dos opciones tenía la joven para romper el encantamiento. La primera era que debía encontrar, en la noche de San Juan, una pareja que se amara de verdad. Para ello, Juana ofrecía a los amantes joyas de oro con el fin de desvelar que lo que compartían no era amor verdadero, y si los bienes materiales no les tentaban, la joven se ofrecía con toda su hermosura. La otra opción sólo se le presentaría cada 100 años, cuando un hilo de lana rojo descendería por el nacimiento representando su propia sangre.