Una herencia griega en Caravaca: El Centauro de Los Royos

La escultura del Centauro de Los Royos.
La escultura del Centauro de Los Royos.

Borrachos, fuertes y violentos. Así son, en líneas generales, los seres mitológicos que conocemos con el nombre de centauros tal y como la tradición los ha descrito. Estas criaturas se suelen representar con aspecto de caballo de cintura para abajo, mientras que su cabeza y su torso son humanos.

Existen diferentes teorías sobre su origen. Según la mitología griega, los centauros son hijos de Ixión y la nube ninfa Néfele. En cambio, para otros pueblos Zeus fue el creador de esta especie al hacer el acto sexual con Día, la esposa de Ixión, transformado en caballo.

La leyenda de estos seres ha quedado plasmada en diversos documentos de la época clásica, así como en todo tipo de esculturas. Entre ellas, hay que destacar el Centauro de Los Royos. Esta figura helena, fabricada en cobre, se remonta a la primera mitad del siglo VI a.C. y fue hallada en Los Royos, una pedanía de Caravaca de la Cruz, por Eulogio Saavedra y Pérez Meca.

En 1897 el lorquino donó la pieza al Museo Arqueológico Nacional,  y en ese mismo año la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos dio a conocer este descubrimiento al resto del mundo. La figura, que mide 11’20 centímetros, es un testimonio vivo de las relaciones comerciales que existieron entre el pueblo íbero y el griego durante la Antigüedad.

En el siglo VI a.C. los íberos estaban asentados en el sur de la Península Ibérica y en la zona de lo que actualmente conocemos con el nombre de Caravaca de la Cruz. En concreto, el área de Los Royos era un lugar propicio para que este grupo se estableciese allí en pequeñas explotaciones agropecuarias, porque había numerosos nacimientos de agua y esto beneficiaba a la agricultura y a la ganadería.

En cuanto al análisis del Centauro de los Royos, cabe destacar que pudo ser un regalo para el príncipe o aristócrata que dominaba el territorio en aquella época. Destaca su barba de corte báquico, mientras que su cabello da sensación de movimiento y en su rostro se aprecia una pequeña sonrisa, algo curioso por el carácter huraño que suelen tener los centauros en sus representaciones.

 

 

Fuentes:

www.man.es

revistas.um.es

www.regmurcia.com

arte.laguia2000.com

www.elpensante.com

La música, protagonista en el Mercado del Peregrino de Caravaca

Cartel del Mercado del Peregrino de Caravaca del día 19 de noviembre de 2017.
Cartel del Mercado del Peregrino de Caravaca del día 19 de noviembre de 2017.

La artesanía, la decoración, la moda, los juegos infantiles y la música se reúnen este domingo, día 19 de noviembre, en Caravaca de la Cruz con motivo del Mercado del Peregrino. Como cada tercer domingo de cada mes, este evento abarca una serie de actividades para los más pequeños y, por supuesto, también los mayores.

La música será la temática del Mercado del Peregrino en noviembre.
La música será la temática del Mercado del Peregrino en noviembre.

La Concejalía de Turismo, en colaboración con la empresa Art Andante, organiza este mercado, que comenzará a las diez de la mañana en la calle Corredera y estará abierto hasta las dos y media de la tarde. Contará con la actuación de la banda musical caravaqueña ‘Doble Sentido’ y del grupo de Baile de Danza de la Escuela de Ana. Siguiendo en la senda de la música, se exhibirán instrumentos reciclados, como baterías y guitarras.

Las tortas fritas en el Mercado del Peregrino de Caravaca.
Las tortas fritas en el Mercado del Peregrino de Caravaca.

Asimismo, la gastronomía estará presente en el Mercado del Peregrino con una degustación de miel en panal y los artesanos mostrarán sus dulces, como las tortas fritas de carnaval. Además, habrá bisutería artesanal, como pulseras, y juegos para niños, con el tradicional ‘pintacaras’.

Los tradicionales 'pintacaras'.
Los tradicionales ‘pintacaras’.

Por último, se podrán seguir viendo muebles artesanales, como sillas que se utilizaban antiguamente en las casas.

Cabe destacar que el Mercado del Peregrino se celebra en la ciudad desde 2012 y goza de gran popularidad entre residentes y turistas, especialmente en este 2017 que se festeja el Año Jubilar en Caravaca. La urbe posee el título de Ciudad Santa desde 1998 cuando el Papa Juan Pablo II se lo concedió.

La ganadería y la transhumancia en Caravaca

Con motivo de las X jornadas de medio ambiente celebradas durante la pasada semana, y que estuvieron encaminadas a la defensa y recuperación de las antiguas vías pecuarias, sendas y caminos públicos, vamos a proceder a mostraros un pequeño resumen de la conferencia ofrecida por el Doctor en Historia Diego Marín Ruiz de Assín. Es una muy documentada e interesante intervención sobre la ganadería en nuestra Comarca, que aún hoy, sigue siendo un sector y motor importante de la economía de la zona.

La ganadería y la transhumancia de la Comarca es herencia del mundo antiguo, de Hispania. Desde siempre, como es sabido, Caravaca y su Comarca han sido lugares de tránsito hasta la actualidad debido a su situación geográfica; de gentes y ganados primero, y como ‘Tierra de frontera’ más tarde.

Podemos comprobar  gracias a la arqueología que ya en el siglo XII encontramos construcciones como ‘La Torre Mata’ en el camino de Los Royos, que eran fortificaciones y refugio para personas y ganados. En el mismo siglo, un cronista musulmán cuenta que los almorávides, en sus luchas contra el caudillo murciano Ibn Mardanis, hicieron una incursión al interior del Reino de Murcia, capturando un importante botín en ganado menor en las tierras de Galera, Orce y Caravaca.

La norma en Castilla era que las dos terceras partes del reino estuvieran dedicadas a la ganadería, y esto se cumplía con creces en la Encomienda de Caravaca, donde especialmente la ovina, en especial su lana, fue siempre fuente de riqueza y origen de grandes fortunas y familias nobles en la Comarca.

Durante la Edad Media, por ser esta una zona de frontera con el Reino de Granada, era impensable el explotar la zona como área de cultivo, por lo que el pastoreo, junto con otras actividades de extracción de productos del monte eran las actividades predominantes. Basta decir que las únicas tierras cultivadas en Caravaca por este motivo, durante más de dos siglos de luchas fronterizas fueron las de la vega del río Argos.

Sin embargo, no siempre las relaciones entre los territorios cristiano y musulmán fueron tempestuosas. Respecto a la ganadería hubo amplios periodos de paz en los que incluso los ‘Entredichos’ o ‘Tierra de nadie’ eran compartidos por pastores y propietarios  de ambas religiones.

Rebaño segureño

Una vez desaparecido el Reino de Granada, la ganadería continuó siendo la actividad prevalente en la Comarca y al beneficio propio de los productos obtenidos del ganado, se sumaban el pago de los ‘montazgos’, que eran los impuestos que se pagaban por pasar con los ganados de otras  zonas  a través de la Encomienda de Caravaca en dirección sobre todo a Murcia y Cartagena, puerto en el que se embarcaba la lana muy a menudo por comerciantes genoveses.

Para el impulso de este tipo de relaciones comerciales pudo ser crucial la llegada a Caravaca del italiano de origen, pero procedente de Cuenca Juan Musso.  La familia Musso puso en contacto a los ganaderos locales con las redes comerciales genovesas. A partir del siglo XVI, el auge del comercio de la lana castellana trajo prosperidad y riqueza a la Encomienda, aunque como era habitual, no estaba equitativamente distribuida y fueron unas cuantas familias las que amasaron fortunas, llegando a establecerse de forma continua en la Villa varios clanes genoveses para hacer fluir el producto y controlar la exportación.

Esquilado tradicional

A partir de finales del siglo XVII, la lana castellana, y con ella la de nuestra Comarca, fue perdiendo importancia en favor de los cultivos como el cereal y plantas textiles como el cáñamo y lino.

Aun así, la explotación ganadera y las vías pecuarias que han atravesado el término de Caravaca han continuado  vigentes hasta prácticamente nuestros días después de un recorrido de más de dos mil años.

Vía pecuaria

 

Los ganaderos actuales se quejan de que hoy día estas vías pecuarias están siendo invadidas por propietarios que no tienen en cuenta que los derechos de paso del ganado, no prescriben tras prácticamente ¡Dos milenios! de uso.

 

 

Fuente:

‘Algunos antecedentes sobre la ganadería y la transhumancia en Caravaca’, conferencia de Diego Marín Ruiz de Assín en las X Jornadas del Medio Ambiente.

 

 

 

La falsedad y la lujuria en el musical ‘Manual de instrucciones para amar y asesinar’

Cartel del musical 'Manual de instrucciones para amar y asesinar" de la Coral Ditirambo.
Cartel del musical ‘Manual de instrucciones para amar y asesinar” de la Coral Ditirambo.

La hipocresía,  los convencionalismos sociales, la avaricia y la pena de muerte. Son los temas que trata la obra de teatro y musical Manual de instrucciones para amar y asesinar, que la Coral Ditirambo presenta este sábado, 11 de noviembre, en el Teatro Thuiller de Caravaca de la Cruz a las 20 horas.

El espectáculo se basa en la película Ocho sentencias de muerte, estrenada en el año 1949 y dirigida por Robert Hamer, que muestra a un hombre ambicioso, Louis Mazzini, que quiere matar a toda la familia D’Ascoyne para quedarse con la herencia.  El origen de esta venganza estriba en que la madre de Mazzini era una joven que pertenecía a este clan aristocrático, pero al enamorarse de un cantante de ópera huyó con él. Esta relación amorosa le granjeó el rechazo de toda su familia, que la marginó incluso después de que muriera.

Desde la cárcel y condenado a la pena de muerte, Louis Mazzini, o Monty en el teatro, cuenta cómo ha asesinado a los familiares de uno en uno. El muchacho utiliza el veneno, las flechas y todo tipo de artimañas para eliminar a sus adversarios.

A lo largo de la historia, se aborda la hipocresía social y la avaricia por la fortuna que se plasman tanto en el protagonista como en la familia D’Ascoyne (D’Ysquith en la obra). La fragilidad del matrimonio convencional se ve en la relación que Mazzini mantiene con Sibella, quien le pone los cuernos a su marido.  Pero esta no es la única mujer con la que el italiano mantiene relaciones sexuales, sino que también vive un tórrido romance con Edith, la viuda de una de sus víctimas.

Finalmente, el destino sorprenderá al joven con una situación paradójica. ¿Conseguirá Mazzini sus propósitos? ¿Vengará la memoria de su madre? El sábado podrás conocer la historia de la mano de la Coral Ditirambo, nacida en 2011 bajo la dirección de José Ángel Silva, que está formada por un grupo de profesionales del teatro y el musical.

 

Fuentes

www.regmurcia.com

www.ditirambo.es

www.murciaturistica.es

www.filmaffinity.com

www.elantepenultimomohicano.com

La tradición y los beneficios del “guíscano”

Con la llegada del otoño aparecen las setas comestibles, y la más famosa en la Comarca del Noroeste es el níscalo (conocido como “guíscano” en la zona) .Este año la lluvia  no ha acompañado y esto ha provocado la ausencia del Lactarius deliciosus, su nombre científico, en el Noroeste. Este tipo de alimento es una fuente de nutrientes, baja en calorías y sin grasas que reporta beneficios para la salud.

El níscalo es rico en minerales, como el potasio, el fósforo, el hierro y el calcio. Su alto nivel de vitamina B5 reduce el colesterol, el estrés y la migraña. Cabe destacar que las vitaminas son esenciales para la dieta, puesto que transforman las grasas en energía y regulan los procesos químicos del cuerpo.

Además, llevan proteínas que son beneficiosas para construir nuestros tejidos, dado que son la  materia prima de las células y los tejidos, y producen hormonas, anticuerpos y transportadores de nutrientes.  Tienen también hidratos de carbono, los cuales son ideales para el desarrollo físico y mental, porque son una fuente energética. Los aminoácidos de los níscalos construyen y mantienen nuestra masa muscular.

En Caravaca existe la tradición de salir a recoger estos frutos del otoño en el campo. Para recolectar los níscalos, hay que hacerlo con una cesta de mimbre para que caigan las esporas al exterior, permitiendo que crezcan estos alimentos de nuevo. En cambio, las bolsas de plástico hacen que fermenten y que se vuelvan peligrosos para la digestión.

Es necesario tener en cuenta que hay una gran variedad de setas venenosas y, por este motivo, no hay que coger ningún hongo que no esté identificado al 100%. Si no somos expertos, no merece la pena arriesgarse.

En este sentido, las setas tóxicas suelen estar cerca de las comestibles en la Comarca del Noroeste. Dentro de las venenosas, la lepiota es la más habitual y sus efectos se manifiestan entre las tres y diez horas después de comérsela.

Asimismo, hay un níscalo que provoca diarrea tras consumirlo: lactarius chysorrheus. Es conocido con el nombre de “falso níscalo” y se diferencia de los comestibles por el hecho de que éste es blanco por debajo en lugar de ser naranja o morado, que es color típico de estos alimentos cuando son aptos para comer.

En cuanto a su uso gastronómico, el níscalo acompaña a diversos platos, como el cordero o el pollo con patatas, a la paella, con croquetas, con pasta, al ajillo, y con salsa, entre otros tantos. Este alimento da un toque atractivo, rico y nutritivo a todas las comidas, lo cual lo convierte en un ingrediente común y muy popular en la dieta caravaqueña.

A pesar de la falta de lluvia en esta temporada por toda España, y concretamente en la Región de Murcia, el níscalo sigue gozando de popularidad, aunque de momento esté ausente en la tierra del Noroeste.  Crece en los bosques de pino y mixto.

Fuentes:

natursan.net

alimentos.org.es/niscalos

laverdad.es

lospiesenlatierra.laverdad.es

mas.laopiniondemurcia.es

laopinioncoruna.es

recetasdecocina.elmundo.es

www.drosophila.es/blog

www.huelvainformacion.es/

¿Vida más allá de la muerte? El Día de Todos los Santos

Recordar a nuestros difuntos, ofrecerles flores e incluso pedir protección. El día 1 de noviembre se celebra el Día de Todos los Santos en aquellos  países de raíces cristianas. Es una fecha en la que la mayoría de la gente en España acude a los cementerios con ofrendas florales y adorna las tumbas de sus fallecidos.

La persecución contra los cristianos que realizó el emperador romano Diocleciano provocó que la Iglesia Católica estableciese un día dedicado a todos los mártires que habían sido asesinados, perseguidos y privados de sus derechos civiles. Los primeros cristianos dibujaban un pez, que simbolizaba la figura de Cristo crucificado, para identificarse entre ellos en los tiempos de represión.

Con el Edicto de Milán (313), el emperador Constantino legalizó el Cristianismo. La celebración del Día de Todos los Santos varió con el tiempo hasta que el Papa Gregorio III lo fijó definitivamente el día 1 de noviembre en el año 741. Esta festividad eliminó el Año Nuevo Celta que se festejaba en la noche del 31 de octubre. Según la tradición celta, este día marcaba el inicio del invierno y pedían a sus difuntos que los protegieran.

Anteriormente a este festejo, los romanos celebraban en estas fechas las fiestas en honor a la diosa Pomona, divinidad de los árboles, las frutas y la agricultura. Se mostraba únicamente interesada en el mundo natural e ignoraba a sus pretendientes hasta que el dios Vertumno la sedujo. En cuanto a la tradición griega, los antiguos helenos enterraban a sus muertos con una moneda en la boca para que le pagasen al barquero Caronte el viaje al Hades. En caso de que no les pusieran la moneda, los muertos se quedarían para siempre en la orilla del río Estigia.

En lo referente a la tradición de Todos los Santos en Caravaca, la mayoría de la gente suele limpiar y adornar las lápidas de sus seres queridos con  claveles, crisantemos y dalias. De esta manera, veneran a sus difuntos, los recuerdan y piden protección al visitar las tumbas en el Cementerio Municipal de la Ciudad Santa donde tiene lugar una misa en recuerdo de sus almas.

Por último, el hecho de enterrar, adorar y visitar a las personas que ya han fallecido puede revelar la creencia de que existe vida más allá de la muerte, un sentimiento común con las culturas greco-romana y celta.

Fuentes:

www.catholiceducation.org

 

cincodias.elpais.com

 

 

ecodiario.eleconomista.es

 

sobreitalia.com

 

www.regmurcia.com

 

www.abc.es

 

infocatolica.com

La Salerito, de las mieles del éxito al olvido

Antonia Martínez Burruezo, más conocida como La Salerito, fue una cantante caravaqueña  que saboreó las mieles del éxito a principios del siglo XX. Nació en Caravaca  el 23 de julio de 1881. Decidió trasladarse a Madrid persiguiendo el sueño de convertirse en una estrella y lo logró.

Precisamente en la capital española consiguió un contrato para actuar en el Petit Palais en la compañía Rafael Arcos, y comenzó a cultivar el cuplé y el flamenco. Más tarde, su carrera artística la llevaría a triunfar en  Andalucía, pasando por Sevilla,  por el Teatro Mora de Huelva y por el Salón Venus de Gibraltar. Asimismo, grabó una serie de canciones para Columbia, como Canción Canaria, Garrotín y las Cartageneras y Murcianas.

 

La artista caravaqueña no se limitó solo a la Península Ibérica, sino que viajó a América Latina donde recibió el cariño y el fervor del público. En 1911 actuó en La Habana en los teatros Variedades y Actualidades. Además, actuó en México, Venezuela y Brasil, entre otras naciones de Hispanoamérica. Siguiendo con su paso por el extranjero, hay que subrayar sus actuaciones en Portugal, especialmente en el Salón Trinidad de Lisboa.

Tras cosechar éxitos y buenas críticas en el continente americano, regresó a su pueblo natal para realizar el 15 de agosto de 1911 una actuación en el Teatro Thuiller a beneficio de la Santísima Vera Cruz. Su trayectoria artística recorrió el territorio nacional: en el Salón Novedades en Valencia, en el Teatro Principal de Castellón y en el Teatro Gayarre de Barcelona, entre otros.

Por otro lado, la Salerito estrenó su faceta de empresaria abriendo un café teatro en Melilla en la década de los años veinte. Sin embargo, aquella aventura acabó en un rotundo fracaso cuando su negocio se incendió por un accidente. A esto hay que añadir que la Salerito fue acusada de robarle un collar a una artista con la que compartía cartel en un teatro de Oran. Finalmente, esta acusación se debía a una venganza personal y la artista fue puesta en libertad.

Con el paso de los años, el esplendor de la Salerito se quedó en el olvido, y del furor del éxito descendió a los infiernos.  El 30 de agosto de 1959, el periódico ABC informaba que la caravaqueña falleció a los 78 años de edad en la pobreza. El mismo diario decía que Sara Montiel estaba organizando una función en beneficio de la artista murciana.

Fuentes:

www.regmurcia.com/

latribunadelnoroeste.wordpress.com/

hemeroteca.abc.es/

El escritor caravaqueño Miguel Espinosa

Miguel Espinosa Gironés es un escritor poco conocido por el gran público, pero sí reconocido por la crítica y el mundo académico. Muchas de sus obras se publicaron años después de ser escritas; algunas, incluso, de forma póstuma.

Miguel Espinosa está considerado uno de los grandes escritores murcianos del siglo XX.

Espinosa se da a conocer al gran público a raíz de la publicación, en 1974, de la que es considerada su mejor y más importante obra, Escuela de Mandarines, con la que ganó el Premio Ciudad de Barcelona.

Miguel Espinosa Gironés nace en la localidad murciana de Caravaca de la Cruz el día 4 de octubre de 1926, en el seno de una familia acomodada, compuesta por el matrimonio de Juan Espinosa Dato y Maravillas Gironés Robles. La casa en la que nace el escritor se encuentra enclavada en la proximidad de conventos fundados por Santa Teresa de Jesús y San Juan de Ávila respectivamente, autores que Miguel Espinosa leerá desde joven y que no dejarán de tener su impronta en la futura obra del escritor.

Comienza a realizar estudios elementales en un colegio de Caravaca, donde pronto sobresale por su inusitada inteligencia. Cuando en octubre de 1935 su familia  se traslada a Murcia, Miguel se incorpora al colegio de los Maristas, institución que deberá abandonar durante los años de Guerra Civil para volver a incorporarse, finalizada ya la contienda.

En 1943 tiene lugar un acontecimiento que cambiará su situación drásticamente, fallece su padre y con ello la familia queda económicamente desamparada, por lo que Espinosa se ve obligado a hacerse cargo de las representaciones comerciales del padre.

Miguel Espinosa ya sentía por esta época una creciente vocación literaria que comienza a plasmar en el papel al tiempo que trabaja en los negocios paternos.

En 1944 finaliza el Bachillerato y emprende la carrera de Derecho en la Universidad de Murcia, donde pronto adquirirá fama de alumno rebelde.

 

El 3 de noviembre de 1951 contrae matrimonio con Teresa Artero Aréu, joven aprendiz de modista que había conocido tiempo antes y con la que tendrá dos hijos: Juan y Maravillas.

Por esta época ya había escrito Espinosa algunos ensayos y la novela Prometeo encadenado, y en 1954 decide comenzar a escribir la primera versión de la que sería su obra más emblemática, Escuela de Mandarines, que tras diversas versiones y revisiones sería publicada en 1974.

 

El año que comenzaba a escribir la novela, Espinosa conoce en el Café Santos a la que fue su musa de inspiración, una joven estudiante de químicas llamada Mercedes Rodríguez García, que encarnará a diversos personajes femeninos de su obra, entre ellos el de la mítica Azenaia Parzenós de Escuela de Mandarines.

Etapa madrileña

Mientras redondea la primera versión de Escuela de Mandarines, Espinosa se embarca en otros trabajos, como Reflexiones sobre Norteamérica, que sale a la luz en 1957, año en el que  agobiado por las estrecheces económicas de su familia decide trasladarse a Madrid en 1961 en busca de mejor fortuna. Allí trabaja Espinosa en empresas de exportación que irán recuperando su maltrecha economía, simultáneamente a que también entra en contacto con intelectuales de referencia en la época como Enrique Tierno Galván, Ridruejo, Aranguren, etc., aunque pronto se alejará de ellos y de todo el ámbito artístico e intelectual.

En su etapa madrileña, Espinosa continúa escribiendo y construye dos nuevas obras: Asklepios, que permanecerá inédita hasta 1985, y Forma y revelación del mundo (Filosofía de elucidaciones).

Una vez que su economía ya se encuentra restablecida pide traslado a Murcia en 1964 donde comienzan los mejores años de la vida del carismático escritor.

Regreso a Murcia

En esta nueva y feliz etapa de su vida, Miguel Espinosa escribe la tercera y definitiva versión de Escuela de Mandarines, al tiempo que va abandonando los negocios de exportación por la asesoría jurídica, lo que le deja mayor porción de tiempo a su verdadera vocación, la escritura.

Con Escuela de mandarines finalmente terminada, Espinosa, no sin dificultades, consigue que la editorial barcelonesa Libros de la Frontera se la publique en 1974. Decisión de la que no se arrepentiría la vacilante editorial, ya que la novela un año después será premiada con el Premio Ciudad de Barcelona.

En 1980 publica Espinosa La Tríbada falsaria, primera parte de lo que sería su libro Tríbada. Theologiae Tractatus, propiciando un gran revuelo en Murcia, parejo a la gran estima literaria con la que sería acogida la obra.

El 1 de abril de 1982 fallecía Miguel Espinosa víctima de un infarto de miocardio.

Galardones

  • Premio Ciudad de Barcelona (1975).

Obra

  • Las Grandes Etapas de la Historia Americana (Bosquejo de una Morfología de la Historia Política Norteamericana), (1957), reeditado como Reflexiones sobre Norteamérica
  • Escuela de Mandarine] (1974, Premio Ciudad de Barcelona).
  • La tríbada falsaria (publicado en 1980).

Obra póstuma

  • La tríbada confusa (publicado en 1984).
  • Tríbada. Theologiae Tractatus, (publicado en 1987, edición conjunta de La tríbada falsaria y La tríbada confusa).
  • Asklepios, el último griego (publicado en 1985).
  • La fea burguesía (publicado en 1990).
  • Canciones y decires (publicado en 2004).
  • Historia del Eremita (publicado en 2012). Alfaqueque Ediciones.

 

Fuentes:

www.es.wikipedia.org

www.miguelespinosagirones.es

www.regmurcia.com

www.elpais.com

www.laopiniondemurcia.es

 

La cantante Mari Trini

María Trinidad Pérez de Miravete-Mille y Pascual del Riquelme, que es como en realidad se llamada la conocida cantante Mari Trini, nació en la pedanía de Singla, término municipal de Caravaca de la Cruz, un 12 de julio de 1947.

Junto a Cecilia y María Ostiz forma el trío de grandes mujeres compositoras de nuestra música. De este trío de damas, Mari Trini fue la que más tiempo extendió su carrera y la que más discos vendió. Las tres guardaron celosamente sus vidas y expusieron a los cuatro vientos unas obras sensibles, liberadoras, hijas de su tiempo y llenas de calidad.

 

 

A principios de la década de los 50 se traslada a Madrid con su familia, en la que no existía tradición artística, e inicia sus estudios primarios en un colegio religioso, estudios que se verán interrumpidos y transformados casi en un monólogo cuando a los siete años contrae una nefritis crónica (inflamación del riñón), que la va a mantener largas temporadas en cama y sin salir de casa. Esa enfermedad va a moldear su carácter, va a deformar ligeramente su rostro y va a cincelar su música. “¿Quién no escribió un poema, huyendo de la soledad? ¿Quién a los quince años no dejó su cuerpo abrazar?, cantaría más tarde en una de sus canciones más conocidas.

Los años de enfermedad y convalecencia le enseñaron a tocar la guitarra que le regaló su padre, a leer todo lo que caía en sus manos y a escribir primero, poesía; luego, canciones. No es de extrañar que cuando en 1962 es dada definitivamente de alta, quiera conocer la noche madrileña y ver y oír todo lo que antes no pudo. Uno de los locales de moda en Madrid, cerca de la Avenida de América, era el Nichas, propiedad del director cinematográfico Nicholas Ray. El director inglés se fijó en aquel gorrión tímido de ojos grandes y la convenció para marchar a Londres en 1963 y estudiar allí arte dramático. Pero su camino no era ese y al año siguiente llegó a París con su guitarra por todo capital y dispuesta a aprender de primera mano de los grandes cantautores franceses. Quería ser una nueva Juliette Greco, musa del existencialismo francés; sin embargo, su vida y su obra tendrían más del frágil y atormentado ruiseñor llamado Edith Piaff.

En la Ciudad Luz se ve impactada por Gilbert Becaud, Jacques Brel  -memorable fue interpretación de “Ne me quitte pas”, Hughes Aufray, Leo Ferré y tantos otros. Mari Trini comienza un meritoriaje que la llevaría a grabar varios EP en francés. En 1968 fallece su padre y regresa a Madrid, precedida ya de una cierta fama musical. Con ella viaja Claudette Lanza, que será su pareja durante cuarenta años en una relación nunca reconocida del todo por la artista, que siempre se refirió a ella como secretaria o amiga.

Mari Trini fue una cantante y compositora que gozó de enorme popularidad y éxito comercial en España e Hispanoamérica durante las décadas de 1970 y 1980. Vendió más de diez millones de discos, por lo que fue galardonada con un Disco multidiamante en 2005, y en el mismo año fue homenajeada por la SGAE en reconocimiento a su larga carrera. La cantautora  ingresó como socia en la SGAE el 23 de octubre de 1967 con el número 23.875 y a lo largo de su carrera llegó a registrar 186 obras con éxitos como “Amores”, “Yo no soy esa” o “Una estrella en mi jardín”, llegando a realizar 25 discos.

Mari Trini vivió casi siempre en Madrid, aunque se instaló en Sant Pol de Mar durante algún tiempo, en la comarca del Maresme, a orillas del Mediterráneo.

Últimos años

El 8 de marzo de 2008, con motivo del Día de la Mujer, recibió el premio “Lucha por la Igualdad” concedido por la Comunidad Autónoma de Murcia, donde había nacido, “por retratar a través de sus melodías las carencias, problemas y desigualdades de la mujer“; fue uno de los últimos actos públicos a los que asistió. ​

Mari Trini vivió el último año de su vida en una urbanización de las afueras de Murcia, componiendo, escribiendo y preparando un concierto de despedida. No pudo cumplir este objetivo a causa de su fallecimiento, acaecido la noche del 6 de abril de 2009 a los 61 años de edad, en el Hospital Universitario Morales Meseguer de la capital murciana, debido a un agravamiento de la enfermedad que padecía (cáncer de pulmón), diagnosticado un año antes. ​ Le sobreviven su madre y tres hermanos, y su secretaria y su confidente durante más de cuarenta años, Claudette. ​

Trayectoria artística

Inicios: Londres y París

Contaba con quince años cuando conoció en Madrid a Nicholas Ray, director de películas míticas de Hollywood como Rebelde sin causa y que en 1961-63 residió en España rodando las superproducciones Rey de reyes y 55 días en Pekín. Ray se convirtió en su representante y la convenció para viajar a Londres, con el objetivo de prepararse para rodar una película, aunque ésta no llegó a realizarse. Allí Mari Trini permaneció un año, estudiando con Peter Ustinov y participando en algunos programas de radio gracias a los cuales conoció personalmente a grandes estrellas del cine y la música, como Roman Polanski, Paul Mc Cartney, James Mason y Marlene Dietrich.

Más tarde, y con la aprobación de Nicholas Ray, Mari Trini se trasladó a París, donde grabó sus primeras canciones en francés. Fueron doce, que se publicaron en tres EP (álbumes de corta duración). Después de permanecer cinco años en Francia, ​Mari Trini regresó a España para continuar su carrera musical.

Despegue en Madrid

Grabó su primer disco en español con la discográfica RCA; en él cantaba temas de otros autores, como Luis Eduardo Aute y Patxi Andión, además de algunos compuestos por ella misma. Sin embargo es con su siguiente disco, Amores, grabado en 1970, con el que se dará realmente a conocer y con el que obtendrá un gran éxito. En este disco, el primero que graba con la discográfica Hispavox, se revela como excelente compositora además de intérprete, arropada por Waldo de los Ríos y Rafael Trabucchelli. Es la época en la que triunfa la factoría de cantantes procedentes del llamado “sonido Torrelaguna”. En él, además de la canción que da título al disco, se encuentran temas como “Un hombre marchó”, “Mañana”, “Cuando me acaricias” o “Vals de otoño”, ya clásicos en la carrera de Mari Trini.

“Yo no soy esa”

Su siguiente álbum, Escúchame, incluyendo canciones como “Yo no soy esa” o “Yo confieso”, conoce similar impacto que el anterior y confirma a Mari Trini como una de las cantautoras más importantes de habla hispana. La canción “Yo no soy esa” es posiblemente la que mejor define la personalidad de Mari Trini y el mensaje que quería transmitir: que las mujeres deben ser libres para ser y actuar al margen de las normas, y que no deben supeditarse a los deseos y expectativas de los hombres. El título “Yo no soy esa” es revelador porque cita (y rebate) otra canción: “Yo soy esa”, tema clásico del género de la copla (cantado por, entre otras, Isabel Pantoja) cuya letra alude a una mujer utilizada por los hombres.

Durante los años siguientes, Mari Trini compagina sus actuaciones en directo por todo el país con nuevas grabaciones discográficas. Ventanas, ¿Quién? (que incluye el clásico “Ne me quitte pas”), Transparencias o Como el rocío son álbumes en los que la artista confirma su personal estilo. Continua grabando canciones francesas y adaptaciones a dicho idioma de sus propias canciones, gracias a lo cual es invitada repetidas veces al programa Domino de Guy Lux, en la televisión gala.

En la segunda mitad de la década de los setenta, Mari Trini comienza a acercarse más a los planteamientos musicales del pop del momento. Con sus discos Solo para ti y A mi aire, la artista ofrece una nueva imagen renovada, tanto en lo personal como en lo musical, al incorporar novedosos y arriesgados arreglos a sus composiciones. El álbum A mi aire incluye la controvertida canción “Ayúdala”, alusiva a una relación triangular y que se utilizó como sintonía en una exitosa telenovela en Hispanoamérica.

“Otra” Mari Trini

Los años 1980 comienzan para Mari Trini con la publicación de su disco Oraciones de amor, al que seguirá un año más tarde otro álbum que alcanza enorme éxito comercial y popular: Una estrella en mi jardín. La canción que da título al mismo se convierte en un clásico instantáneo, y sigue siendo tan popular que en 2012 fue empleada en un spot televisivo. Otro tema destacable del mismo disco es “Hablando sola”.

En 1984 Mari Trini sorprendió con unas fotografías de desnudo en la revista Interviú, con las que quiso romper una inmerecida imagen de mujer áspera y sin sensualidad, prejuicio por el que incluso era parodiada por humoristas. Debido a su aspecto sobrio, totalmente opuesto a la moda del destape, se había dicho que Mari Trini ocultaba su cuerpo porque no se sentía atractiva o incluso porque padecía cojera, cuestiones que desmintió y de las que bromeó en entrevistas con María Teresa Campos y Pedro Ruiz. Su aparición en Interviú rompió con el tópico de una Mari Trini gris, causó sensación y coincidió con un cambio en su vestuario: la cantautora feminista empezaba a lucir escotes pronunciados y tejidos con reveladoras transparencias.

En el mismo año 84 Mari Trini publica dos discos: Diario de una mujer, repleto de grandes canciones, y Mari Trini, titulado en México como Mari Trini Interpreta Grandes Autores Mexicanos. Este fue un álbum de homenaje a la canción mexicana, en donde destacan: “Contigo aprendi”, “Échame a mí la culpa”, “Fallaste corazón”, “No”, “Farolito”, “Noche de ronda”, “El jinete”, “Cuando vuelva a tu lado” y “La media vuelta”. En este álbum, ella hace una transformación del bolero y la canción ranchera a balada de vanguardia, con su particular estilo. A finales de este año realiza un gran concierto en el Teatro Salamanca de Madrid del que se extraerá un doble disco en directo y que será emitido por televisión.

Ruptura con Hispavox

En la segunda mitad de los años ochenta grabó dos nuevos trabajos: Quién me venderá y En tu piel. Supusieron el final de casi veinte años de colaboración entre Mari Trini y la discográfica Hispavox; una ruptura que (según ella contó) se debió a divergencias creativas y fue en términos amistosos. Años después, Mari Trini e Hispavox volverían a colaborar.

A principios de los noventa Mari Trini grabó con una discográfica independiente un nuevo disco, Espejismos, en el que combinaba canciones de corte más clásico con otras con claras influencias rock. Mari Trini recibió un premio en Miami por la canción “Tuya”, incluida en este álbum. En este tiempo trató de recuperar espacio en el mercado español, incluso conectando con radiofórmulas de nuevo cuño como Cadena Dial, pero parecía claro que no encajaba en los nuevos gustos predominantes. A pesar de ello, en 1993 Hispavox reunió sus mayores éxitos en el nuevo formato CD: fue el recopilatorio Mari Trini-Sus grandes éxitos, que la cantante apoyó, retomando la colaboración con su antigua compañía discográfica.

En 1995 Mari Trini publicó con la firma Divucsa su nuevo disco Sin barreras, en el que volvió a grabar cuatro de sus grandes éxitos, además de ofrecer nueve temas nuevos, con diversas influencias musicales, como salsa, rock, e incluso blues. Un año más tarde aparece su disco Alas de cristal, grabado bajo la dirección musical de Josep Mas “Kitflus”, tras la publicación del cual recibe un premio de la SGAE como reconocimiento a su carrera.

Último trabajo

El último trabajo de la artista, grabado con el trío Los Panchos, se vio envuelto en controversia y Mari Trini llegó a declarar que había sido estafada. El disco había sido publicado con gran éxito (por la firma Ventura Discos S.L.) a finales de 2001, obteniendo el disco de oro por sus rápidas ventas en España, pero sorpresivamente las unidades que quedaban en venta se retiraron de los comercios, acaso porque la compañía discográfica cayó en quiebra. El álbum era un doble CD con 23 canciones: Mari Trini había compuesto doce, y las once restantes eran éxitos de Los Panchos, que Mari Trini compartía con la voz de Rafael Basurto, la última voz viva de Los Panchos originales.

Diversos problemas contractuales con su casa discográfica y algunos problemas de salud mantuvieron a Mari Trini alejada del mundo de la música durante algún tiempo. A finales de 2005, y gracias a un nuevo acuerdo entre la cantante e Hispavox, se publicó un doble disco recopilatorio y un DVD, que ella promocionó de manera entusiasta con diversas entrevistas. También entonces Mari Trini recibió un gran homenaje en el cual la SGAE le concedía un Disco de Multidiamante por haber vendido más de diez millones de discos a lo largo de su carrera.

Discografía

  • Mari Trini (1969)
  • Amores (1970)
  • Escúchame (1971)
  • Ventanas (1973)
  • L’automne (1973)
  • ¿Quién? (1974)
  • Canta en francés (1975)
  • Transparencias (1975)
  • Como el rocío (1976)
  • El tiempo y yo (1977)
  • Solo para ti (1978)
  • Ayúdala (1978)
  • A mi aire (1979)
  • Oraciones de amor (1981)
  • Una estrella en mi jardín (1982)
  • Mari Trini (Editado en México como Mari Trini interpreta grandes autores mexicanos) (1984)
  • Diario de una mujer (1984)
  • En vivo (1985)
  • Quién me venderá (1986)
  • En tu piel (1987)
  • Espejismos (1990)
  • Sus grandes éxitos (1993)
  • Sin barreras (1995)
  • Alas de cristal (1996)
  • Mari Trini con los Panchos (2001)
  • Su último lanzamiento fue un doble disco recopilatorio y un vídeo en 2005. Ese mismo año la Sociedad General de Autores de España (SGAE) rindió homenaje a la cantante por su extensa trayectoria.

 

Fuentes:

www.maritrini.net

www.es.wikipedia.org

www.elpaís.com

www.laverdad.es

www.abc.es

www.regmurcia.com

www.europapress.es

www.rtve.es

www.medlineplus.gov

www.lavozdigital.es

www.lafonoteca.net

 

Caravaca vista por un inglés: El viaje de Sir Mark Sykes en 1911

Os dejamos aquí un interesante artículo del archivero municipal Francisco Fernández sobre cómo un inglés, acaso uno de los primeros turistas,  vio a comienzos de siglo nuestra ciudad.

Sir Mark Sykes fue un militar y diplomático inglés, que adquirió notoriedad en los años finales de la Primera Guerra Mundial gracias a las misiones que llevó a cabo para el Ministerio de Relaciones Exteriores británico en Oriente Medio y que culminaron en el controvertido acuerdo entre el Reino Unido y Francia para repartirse el territorio tras la derrota del ejército otomano, conocido con los apellidos de los representantes de ambos gobiernos: Sykes-Picot. Con anterioridad a este suceso, Sykes había viajado en varias ocasiones por Oriente Medio y Turquía convirtiéndose en experto conocedor de la zona, lo que le valió ser nombrado embajador honorario en Constantinopla. No obstante, su gran afición fue la escritura, llegando a publicar varios libros, entre los que destacan los referidos a sus viajes: “Cinco provincias turcas”, “El hogar del Islam” y “El último patrimonio de los califas”. Murió en 1919, a los 39 años, víctima de la epidemia de gripe española, poco después de concluir la guerra cuando se encontraba en París participando en las negociaciones del armisticio.

Algún tiempo después, en 1923, otro aristócrata y diplomático inglés Sir John Randolph Leslie, más conocido como Shane Leslie, publicó una biografía de este personaje, en la que incluyó parte de su correspondencia personal así como otros documentos inéditos. Entre otros asuntos, el libro recoge su sorprendente viaje por España en 1911, año en que fue elegido miembro del Parlamento, llamando la curiosidad tanto por los lugares visitados como por el itinerario que siguió.

Según relata el propio Sykes en una carta dirigida a su esposa el 28 de febrero de ese año incluida en este libro, su llegada a nuestro país tuvo lugar en Cartagena, donde desembarcó procedente de Orán, con la intención de visitar Murcia, Cáceres, Sevilla, Córdoba, Granada, Madrid y Burgos. De aquí marchó a Murcia, donde tras permanecer algunos días se dirigió a nuestra ciudad en carro ya que, con buen criterio, no se fió de la proposición del guía que había contratado de alquilar 3 caballos al precio de 50 francos diarios cada uno.

A diferencia de su pésima opinión sobre los españoles a los que califica de tontos, vanidosos, estúpidos, orgullosos y perezosos, entre otras lindezas, Sykes se sorprendió gratamente del carácter y costumbres de los murcianos y aunque encontró nefastas algunas como el regateo, el desinterés, el desconocimiento de idiomas extranjeros, el uso excesivo del aceite de oliva, la falta de mantequilla o la poca calidad del tabaco, su valoración general resultó positiva, considerándolos “gente realmente buena”, a pesar de sus aciagas experiencias tanto con el referido guía, del que se libró en cuanto pudo, como con el posadero, que le estafó 200 francos, justificando sus convecinos sus malas prácticas por ser ambos “catalanes y anticlericales”. Lo que no pasó inadvertido a su experta mirada fue la presencia en nuestros antepasados de ciertas características y rasgos árabes: “obviamente los murcianos son árabes, más árabes que los argelinos”, lo que explica debido a mezcla de los musulmanes obligados a convertirse para no ser expulsados con la población cristiana. En cambio, lo que no resultó ser de su agradó fue la ciudad, de la que dice que “no es bonita ni tiene buenos edificios”.

Ultimados los preparativos, se puso en marcha en dirección a nuestra ciudad realizando escala en Mula donde debió cambiar el carro por burros ya que indica que las últimas 25 millas (poco más de 40 kilómetros) las hizo montado en uno de ellos. Continuó atravesando Bullas y Cehegín, “cruzando colinas boscosas” y “pasando casas de campo con extraordinarios jardines silvestres” hasta que por fin llegó a Caravaca, donde permaneció una jornada, durante la cual visitó el castillo y adoró la Cruz, describiendo con detalle las circunstancias en que se produjo. Tras pernoctar, pero sin apenas descanso por los constantes tañidos de las campanas, Sykes formó una nueva caravana contratando los servicios de 2 arrieros, 2 burros y 2 caballos, reemprendiendo la marcha en dirección a Yeste donde fue sorprendido por una tormenta que le hizo enfermar. Previamente había pasado por el Sabinar, lugar que describe como “mucho más pobre que la mayoría de los pueblos árabes, pero más limpio”.  El texto completo de su estancia en nuestra ciudad es el siguiente (agradezco a José Costa Sánchez, profesor del IES San Juan de la Cruz, su traducción, ya que el libro no se ha editado nunca en nuestro país): “Mi viaje continuó. Fuimos de Mula a Bullas y de Bullas a Cehegín, y de Cehegín a este lugar, cruzando colinas boscosas, pasando casas de campo con extraordinarios jardines silvestres y árboles, y cada dos horas atravesando un pueblo del tamaño aproximado de Driffield, no demasiado pintorescos. Todos tienen una iglesia, ciertamente hermosa por el efecto lumínico del interior, y poco más. Cabalgamos sobre asnos durante veinticinco millas. Aquí en Caravaca hay alrededor de 30.000 habitantes. Dicen que nunca antes habían visto a un inglés. Hay un castillo morisco en lo alto de la colina a la que subí: un viejo sacerdote y tres policías y una horda de chiquillos estaban ante la puerta de una extraordinaria capilla de mármol rojo en medio de las ruinas del castillo. Entré, y como hice una genuflexión el viejo sacerdote me miró con mucha curiosidad. Al poco rato me hizo una señal para que me acercara al Altar, cosa que hice; se puso por encima un sobrepelliz, un chiquillo hizo sonar una campana y todos se arremolinaron en las barandillas. Fui conducido hasta los escalones del Altar, el viejo sacerdote se arrodilló, el chiquillo tocó la campana, el sacerdote abrió el Sagrario, el chiquillo volvió a tocar la campana, el sacerdote sacó un paño de color púrpura y se arrodilló, el chiquillo volvió a tocar la campana; entonces el sacerdote abrió el paño y se produjo una especie de resplandor de luz, diamantes, rubíes, zafiros, y ópalos -una cruz de cerca de seis pulgadas de largo. Hoc est lígnum crucis, dijo el sacerdote, y me la dio a besar, y luego a los chiquillos y a los policías. Esta es una famosa reliquia, y se llama la Cruz de Caravaca. Anoche apenas dormí por culpa de las campanas. Ya no puedo seguir escribiendo- Termino.”

 

Fuente: elnoroestedigital.com